Columnas de Opinión: Humo de incendios forestales: una amenaza para la salud que puede afectar incluso a personas sanas Especialistas advierten que la exposición al humo puede aumentar los problemas respiratorios y cardiovasculares, especialmente en niños, adultos mayores, embarazadas y enfermos cró
Columnas de Opinión: Humo de incendios forestales: una amenaza para la salud que puede afectar incluso a personas sanas Especialistas advierten que la exposición al humo puede aumentar los problemas respiratorios y cardiovasculares, especialmente en niños, adultos mayores, embarazadas y enfermos crónicos. COLUMNA OPINION · Durante los incendios forestales, el aire se vuelve una mezcla peligrosa de gases y partículas finas capaces de penetrar profundamente en los pulmones. A diferencia del humo, estos contaminantes son invisibles y pueden generar efectos inmediatos y también secuelas a largo plazo. El Dr.
Cristián Deza, broncopulmonar del Centro de Enfermedades Respiratorias y Alergias de Clínica Universidad de los Andes, explica que "el humo de incendios forestales contiene material particulado fino (PM2,5), monóxido de carbono y compuestos orgánicos que irritan las vías respiratorias y reducen la capacidad de la sangre para transportar oxígeno. Esta combinación puede provocar inflamación pulmonar, estrés cardiovascular y disminución de la función respiratoria". Los síntomas pueden ir desde molestias leves hasta cuadros graves. Entre los más frecuentes destacan: Irritación de ojos, nariz y garganta. Tos persistente y sensación de ahogo. Dolor o presión en el pecho. Dolor de cabeza, mareos o náuseas. Fatiga y malestar general. En personas con enfermedades crónicas, la exposición puede desencadenar crisis asmáticas, agravamiento de bronquitis o enfermedad pulmonar obstructiva crónica (EPOC), aumento del riesgo de infarto o ataque cerebrovascular. A largo plazo, las exposiciones repetidas pueden deteriorar la función pulmonar y aumentar la probabilidad de padecer enfermedades respiratorias o cardiovasculares.
El especialista enfatiza que la exposición al humo es especialmente riesgosa para niños, adultos mayores, embarazadas y personas con enfermedades respiratorias o cardíacas. "Incluso exposiciones breves pueden ser suficientes para provocar síntomas importantes, de modo que la prevención y el autocuidado son esenciales", agrega el Dr. Deza. Medidas de protección y autocuidado Evitar realizar actividad física o deportiva al aire libre. Permanecer en interiores con puertas y ventanas cerradas. Utilizar mascarillas de alta eficiencia (tipo N95 o equivalente) si se debe salir. Mantener una hidratación adecuada. No ventilar el domicilio en horas de alta contaminación. Evitar fumar o usar fuentes de combustión dentro de la vivienda. Cuándo acudir a un centro de salud Dificultad respiratoria persistente o progresiva. Dolor o presión torácica. Tos intensa o con secreción oscura. Mareos, desorientación o somnolencia. Síntomas que no mejoran con las medidas de autocuidado. "La atención médica precoz permite evaluar la gravedad de los síntomas, ajustar tratamientos en pacientes con enfermedades crónicas y prevenir complicaciones. Durante los incendios, no se deben minimizar las molestias respiratorias, especialmente en los grupos de mayor riesgo", concluye el Dr. Deza..