Autor: Claudia Valle
"Sedini, Quiroz y Pérez Mackenna son apuestas arriesgadas"
"Sedini, Quiroz y Pérez Mackenna son apuestas arriesgadas" JONNATHAN OYARZUN / ATON D año de las protestas de los estudiantes secundarios, la llamada "Revolución Pingüina". Cinco años más tarde, en 2011, comenzaba su estudios de Magíster cuando Giorgio Jackson y Camila Vallejo lideraban el movimiento estudiantil que demandaba gratuidad universitaria. Pero la subdirectora del IES Chile observó desde lejos. Lo suyo no era la política universitaria. En ese tiempo no pensaba tampoco que la política nacional se convertiría en su objeto de estudio. De hecho, su tesis de posgrado versó sobre la poesía impresa entre 1890 y 1910. De forma medio azarosa llegó al centro de estudios que alberga a investigadores como Daniel Mansuy y Pablo Ortúzar.
Ahora se mueve con fluidez por los temas de la contingencia sobre los que opina semanalmente en T13 Radio y en el diario La Tercera. -¿ Cómo ves esta nueva etapa de la derecha? -Veo a la derecha en un mejor lugar que para el estallido y todo lo que vino después.
Y con una oportunidad gigantesca en sus manos, con una figura como Joe la misma generación que Gabriel Boric, Josefina Araos (licenciada y Magíster en Historia de la UC), entró a la universidad el x sé Antonio Kast, que terminó, sin quererlo necesariamente, llamando hoy día a un gobierno de consenso y de coalición para hacerse cargo de los graves problemas que aquejan a Chile. Hay una paradoja ahí. La figura que menos pensábamos, el impugnador de la derecha, desde la derecha, asumiendo este rol. Es una oportunidad, pero que no está asegurada. Las otras derechas no atraviesan su mejor momento. Están en sus propios procesos, redefinición de partidos que están en riesgo de desaparecer hasta partidos que están tensionados a nivel de su identidad. La UDI está en un dilema difícil, porque en alguna medida la nueva derecha viene de ella y aspira a ser el proyecto original que la UDI había dejado de lado. El desafío es ver cómo eso se redefine, cómo las derechas siguen siendo derechas, en plural. Y, en particular, Chile Vamos sigue siendo un proyecto distinto de republicanos trabajando en coalición con republicanos.
Están en ese proceso difícil de juntar un periodo de reflexión para decantar qué hacen después de resultados que no fueron los que esperaban y, al mismo tiempo, tienen la oportunidad igual de ser parte del gobierno y del oficialismo. -Republicanos puede absorber a la UDI. -Es una pregunta abierta. Es muy difícil dar ahora respuestas de qué derrotero puede seguir. Pero la nueva derecha es diferente a la nueva izquierda, las dos son formas de impugnación al sector tradicional del que provienen. Pero la nueva izquierda lo hacía desde una refutación y una distancia muy radical, una crítica muy radical respecto del diagnóstico y de la acción política desplegada por sus antecesores.
En cambio, en la nueva derecha hay una reivindicación de ser el proyecto original del mismo sector, es un tipo de tensión diferente que puede dar paso a que algunos se vayan con republicanos y Josefina Araos: se fundan, se unifiquen. Al mismo tiempo, las experiencias de los últimos años también han sido muy marcadoras. Hay una identidad en Chile Vamos, que tiene que ver con el papel que cumplieron en el último ciclo y que marca diferencias importantes respecto del mundo republicano. Respecto de los consensos, de qué significaba el estallido y qué había que hacer frente a él, cómo había que buscar respuestas y caminos de solución con los adversarios políticos. Eso me imagino, respecto del papel cumplido en los procesos constituyentes, y que eso no hace tan fácil una mera absorción de republicanos respecto del resto de Chile Vamos. La centroderecha vivió una derrota importante, pero al mismo tiempo tiene la oportunidad, porque republicanos la necesita, de ser parte del nuevo gobierno. Y eso va a dejar poco tiempo a la reflexión y al ejercicio de hacer inventario de qué es lo que pasó. Pero si no lo haces, después te pillan las circunstancias. La otra gran pregunta es el mundo libertario. Si Kaiser acepta lo que le ofrezca José Antonio Kast y en alguna medida estar dispuesto a volverse miembros leales del gobierno u optar por la disidencia y esta colaboración crítica. Porque tiene poder y son tiempos de impugnación, donde puede ser muy tentador quedarte Autor: Claudia Valle. La subdirectora del IES Chile analiza la instalación del nuevo gobierno. "Será clave encontrar un nombre para la Cancillería con gran experiencia política y diplomática. Todo indica que son tiempos complicados y se requiere a los políticos más avezados", dice. "Sedini, Quiroz y Pérez Mackenna son apuestas arriesgadas" por fuera para apretar al gobierno cuando las cosas se pongan difíciles. Y, obviamente, se van a poner difíciles.
Es fácil impugnar cuando estás ahí afuera, pero eso no te sirve cuando el poder te llega de repente de sorpresa a las manos". "(En Kast) no hay improvisación" -Kast ha estado súper activo desde la segunda vuelta. ¿ Cuánto le sirve eso? Por ahora, creo que sí. Se nota que hay un diseño previo, muy bien pensado, que no hay improvisación. Además, contrasta con Boric. Él tuvo este minuto con la boricmanía, después del resultado de la segunda vuelta en 2021.
Pero era más por la atracción de su figura. -Por el personaje. -Por el personaje, pero no esta cosa casi frenética, no en el mal sentido, de un nivel de actividad impresionante desde el día 15 en adelante. Nada te asegura lo que va a pasar mañana, pero en el intertanto es una buena señal. Ves a una persona ordenada, con un plan, son acciones no azarosas, conectadas con el frame, el marco que el propio mundo de Kast se fijó: el gobierno de emergencia. La gira internacional conecta con la tarea de crear un corredor humanitario. El tema migratorio no es solo poner restricciones a la inmigración ilegal, sino qué hace con las personas que están adentro o en la frontera y que tú no quieres que entren al país.
Es impensable una política más restrictiva y exigente en materia migratoria, y esto vale para Chile, pero también para América Latina, sin una conversación regional que hasta ahora no ha existido entre los países, que tiene que ver con lo que pasa en Venezuela, por lo que pasa con las fronteras de los países vecinos.
Y lo otro interesante es toda la actividad para formar su gabinete y para convocar equipos. -Se han perfilado varios nombres antes del anuncio del gabinete. ¿ Eso ayuda? ¿ Es una especie de sondeo? -Es un elemento, pero ojalá no sea el único, porque te vuelve muy frágil. Se supone que un político de peso y un grupo político de peso no solo definen nombres por la adhesión ciudadana circunstancial. También creo que es algo distintivo del mundo republicano, ha habido un trabajo muy intenso y largo. Ellos parten cuando Kast renuncia a la UDI. Son distintos pasos que van dando forma a un proyecto que tomó tiempo, no son meros vehículos electorales. Acá hay un proyecto largo. Martín Arrau, Jesús Wulff, Squella, son nombres que no aparecen ahora, sino que llevan tiempo sonando alrededor. -No es el caso de Mara Sedini a quien se menciona como vocera.
No es una figura de tonelaje político como las que hemos visto desde Enrique Correa (Aylwin) hasta Camila Vallejo. -No son en ningún sentido comparables, pero es un poco lo que se generaba con Izkia Siches (exministra del Interior), un nombre que tenía mucha valoración y era tentador en ese momento, pero sin ese "No hay que identificarse a priori con Trump" -En la conferencia de prensa del sábado pasado Trump dejó en claro que la motivación especial de capturar a Nicolás Maduro era el petróleo. ¿ La derecha debería revisar sus declaraciones? -Siempre hay que ser prudentes y más aún en política internacional. Eso exige evaluar caso a caso y en función de cómo evolucione la crisis en Venezuela. En ese sentido, no hay que identificarse a priori con Trump, sino evaluar cómo se puede abrir a partir de esto un proceso democrático en ese país.
Ahora, tampoco hay que ser ingenuos: Trump no es el único que tiene intereses económicos sobre Venezuela, y por lo mismo se debe mantener una actitud cauta y escéptica respecto de todos los actores involucrados, sabiendo que es siempre en esos claroscuros que se abren oportunidades para cambiar las cosas. Por eso vale la pena apostar a que de todo esto pueda venir algo mejor. -Por eso se requiere más experiencia política. -Todo indica que la experiencia política pesa y pesa para bien.
Y los que han innovado han tendido a arrepentirse en el último tiempo. -Si se concretan los nombramientos de Sedini, Pérez Mackenna y el de Jorge Quiroz serían tres apuestas compeso, sin esa trayectoria política partidaria previa.
Tiendo a ser más conservadora en ese sentido. -Porque representa riesgos. -Y también la apuesta de Francisco Pérez Mackenna, que es otro nombre que ha salido en Cancillería, que suena porque a Kast le interesaría un perfil vinculado más al tema crecimiento, al tema económico, pero es un nombre sin trayectoria diplomática, ni de negociación política, que parece fundamental para un cargo de esa naturaleza y que las dificultades de este gobierno en esa área lo prueba. Es arriesgado. La Cancillería es un cargo muy político.
Esa apuesta es incluso más arriesgada. -Más aún después de la captura de Nicolás Maduro. -En ese sentido, más allá de las declaraciones hechas hasta ahora por José Antonio Kast, será clave encontrar un nombre para la Cancillería con gran experiencia diplomática y política. Todo indica que son tiempos complicados y se requiere, por lo mismo, a los políticos más avezados. Cuesta entender la postura del actual gobierno y de la izquierda chilena ante lo ocurrido en Venezuela. Repentinamente, quisquillosos con las formas, se muestran incapaces de advertir que se sacó a un dictador del poder, o de conmoverse con la emoción y esperanza del pueblo venezolano. Pero es evidente que nada está asegurado y que Estados Unidos no se mueve por lo motivos más nobles. El derrotero de Venezuela es incierto y las implicancias de lo que allí pase tocarán a toda la región. plejas. -Por toda la historia previa, Quiroz hace ruido en la derecha. Eduardo Cretton dijo que sería "un disparo en los pies", porque es un hombre polémico, que ponía en dificultad al gobierno. Y tiene un punto atendible. Obvio que van a haber apuestas disruptivas. Kast tiene que hablarle a los distintos mundos; eso va a tener sus riesgos. Pero también importa mucho la articulación, los subordinados, los subsecretarios, que permitan compensar aquellas apuestas. Me imagino que ellos están pensando todas esas cosas, no veo improvisación. Eso es bueno, porque te permite dar razón de tus decisiones, pero no te asegura éxito. En ese sentido, Sedini, Quiroz o Pérez Mackenna son apuestas arriesgadas, aunque todavía no sabemos qué va a pasar.
Al mismo tiempo hay otros nombres que son interesantes, como el de Claudio Alvarado, que parece una figura muy conciliadora en muchos sentidos, en el diálogo con la futura oposición, en la reconciliación con la centro-derecha, con los lazos con Chile Vamos, con el piñerismo, etc. -¿ Y esta discusión sobre qué tan proclive a los acuerdos será el próximo Gobierno? Las señales que habían dado era que esa no era su apuesta. -Acá republicanos tiene un historial que les pesa y los más suspicaces, los que los miran con más distancia, tienen más dudas en ese sentido. No les creen. A los impugnadores, los de "la derechita cobarde", no les creo que ahora sean los que llaman al consenso.
Y hay evidencia para que existan dudas, para que hayan escépticos y ellos van a tener que lograr refutar eso, porque en el acuerdo hay algo de convicción, pero también de necesidad, porque las condiciones de la política democrática exigen ese acuerdo, entonces te guste o no tienes que lograrlo. Y, en ese sentido, republicanos hace un tiempo ha tratado de plantearlo así, estoy interpretando, pero tienen un historial que les juega en contra.
El desafío de republicanos es cómo explica esta crítica a los acuerdos, a que no valen por sí solos, sino que en la medida que no implica renuncias, cómo vas a justificar las inevitables renuncias que implica llegar a cualquier acuerdo ahora que está en el poder.
Va a ser parte de los desafíos que van a tener, que los tuvo el gobierno saliente y en lo que no le fue muy bien". -Van a tener que tener un aprendizaje. -Kast llega en mejor pie, no solo también quizás por méritos propios, no pretendo desconocerlos, pero también por el peso de los acontecimientos que han tenido lugar.
Republicanos, como fuerza nueva, pudieron ver del otro lado lo que pasa cuando no eres capaz de salir del discurso de la impugnación y llegas al poder con un diagnóstico equivocado, con una actitud de triunfo equivocada, que te hace creer que por ser mero recambio, las cosas van a salir mejor, que interpretas mal los triunfos electorales. Imagino que ellos sacaron esas lecciones y van a intentar llegar con algo más de humildad y cuidado. Creo que han dado señales. Cuesta entender la postura del actual gobierno ante lo ocurrido en Venezuela. Repentinamente, quisquillosos con las formas". Es impensable una política más restrictiva en materia migratoria, sin una conversación regional que hasta ahora no ha existido". Autor: Claudia Valle. Cuesta entender la postura del actual gobierno ante lo ocurrido en Venezuela. Repentinamente, quisquillosos con las formas". Es impensable una política más restrictiva en materia migratoria, sin una conversación regional que hasta ahora no ha existido".