Más allá del tratamiento: pacientes también necesitan ser acompañados y escuchados
Más allá del tratamiento: pacientes también necesitan ser acompañados y escuchados s cierto que contar con una buena atención médica es fundamental cuando se sufre algún tipo de cáncer, esto aumentará las probabilidades de eliminarlo y volver a una vida sana y normal. No obstante, hay otra parte en la ayuda al paciente que no tiene que ver directamente con el tratamiento mismo, sino con el cómo afrontar mental y anímicamente un padecimiento tan complejo para una persona. Acoger al paciente y escucharlo son acciones simples pero muy importantes en los momentos difíciles que le toca vivir una vez que es diagnosticado. La Corporación Nacional del Cáncer (Conac) resume gran parte de su quehacer en acompañar al enfermo y otorgarle esperanza en periodos que pueden ser oscuros. En Concepción, Conac tiene presencia hace poco menos de 50 años. Monserrat Pezo, enfermera jefe de la corporación en la capital regional, explicó que la casa matriz en Santiago tiene un centro médico, en donde se hace diagnóstico y prevención.
En el resto del país, la corporación tiene tres casas de acogida, siendo la ubicada en la comuna penquista una de ellas, en donde se reciben pacientes que provienen de la jurisdicción de alguno de los servicios de Salud de la Región: Arauco, Biobio, Talcahuano y Concepción. "Ellos vienen a hacer su radioterapia o quimioterapia a Concepción (en el Hospital Regional o en el Sanatorio Alemán) y se hospedan con nosotros por seis semanas, lo que dura su tratamiento" señaló Pezo.
Francisca Uribe, vicepresidenta de la filial Concepción, agregó que gran parte del trabajo que se hace es de voluntariado, el que acompaña al paciente para que se sienta bien y lo más cercano a su hogar. El recurso humano también cuenta con profesionales para que la estadía sea integral, comentó. En este proceso, "los pacientes salen de su rutina normal, vienen a otra ciudad, entonces la idea es que ellos se sientan recibidos, escuchados, que este periodo sea más llevadero y contenerlos también", enfatizó Uribe. Los primeros momentos pueden ser los más duros para el paciente, ya que está recién diagnosticado y llega a un lugar nuevo. Francisca Uribe afirmó que acuden con mucho miedo e incertidumbre. "Para calmarlos un poco y disminuir ese temor, principalmente, los escuchamos y les explicamos el funcionamiento del hogar y los hacemos sentir cómodos. Te puedo decir que desde que ellos ingresan a cómo se van, es totalmente distinto", dijo.
Monserrat Pezo agregó que las conversaciones que tienen, por lo general, radican en insistir que no están solos y no hablar sobre la enfermedad misma. "Ni les tocamos el tema, escuchamos lo que quieren decirnos y darles cariño, como si los conociéramos de toda la vida". Durante el tratamiento, los residentes se quedan en la casa de acogida de lunes a viernes y los fines de semana regresan a su hogar. Uribe indicó que "muchas veces los pacientes no tienen una red de apoyo genuino, por lo que la buscan acá.
La idea es no minimizar la enfermedad, pero tampoco es agravarla". TODOS PODEMOS AYUDAR Es claro que para un paciente, la primera contención debe provenir de la familia, la cual tienen mucha importancia en la adherencia del tratamiento del enfermo, comentó Monserrat Pezo. "Apoyar con los traslados y asistir a las consultas médicas con el paciente. La mayoría de las personas que tenemos son adultos mayores a quienes les cuesta mucho captar lo que dice el médico, entenderlo. Entonces, el familiar puede ser un apoyo en comprender la información y traspasársela en palabras más simples. Obviamente, la familia también debe respaldar emocionalmente", explicó. Además del núcleo más cercano, la sociedad en su conjunto puede aportar a los pacientes. Uribe señaló que "hay bastantes agrupaciones que hacen instancias recreativas para los pacientes. Hacen un trabajo fundamental y muy importante en Oncología y Oncopediatría del hospital y realizan turnos. Si alguien quiere ser voluntario y apoyar directamente a un paciente con cancer, puede ser una vía", manifestó.
Queda claro que la intervención médica no es la única manera de asistir a enfermos de cancer, la carga negativa que conlleva este padecimiento y lo duro que son los tratamientos puede causar estrés y ansiedad, por lo que se requiere el soporte humano que ayude a transitar por este proceso. Según contó Monserrat Pezo, en la casa de acogida penquista la mayor cantidad de pacientes que reciben tienen cáncer a la próstata, en el caso de hombres, y mama y cervicouterino en las mujeres. Para quienes deseen información sobre el hogar o acerca del cáncer y su prevención, pueden seguir las redes sociales de Conac, @conacconcepcion y @conacchile. También se puede acudir al hogar, situado en Cochrane 1343.
De igual forma se pueden hace donaciones en apoyo de los pacientes.. La Corporación Nacional del Cáncer cuenta con un hogar en Concepción para recibir a quienes llegan de diferentes puntos de la Región para ser atendidos. Hacer sentir bien al paciente es parte fundamental de la labor que se realiza en estas dependencias. Según contó Monserrat Pezo, en la casa de acogida penquista la mayor cantidad de pacientes que reciben tienen cáncer a la próstata, en el caso de hombres, y mama y cervicouterino en las mujeres. Para quienes deseen información sobre el hogar o acerca del cáncer y su prevención, pueden seguir las redes sociales de Conac, @conacconcepcion y @conacchile. También se puede acudir al hogar, situado en Cochrane 1343. De igual forma se pueden hace donaciones en apoyo de los pacientes. Francisca Uribe y Monserrat Pezo contaron su experiencia en el apoyo a pacientes con cáncer.