Columnas de Opinión: Uso de pantallas en vacaciones
Columnas de Opinión: Uso de pantallas en vacaciones Durante las vacaciones, los niños y adolescentes disponen de más tiempo libre, y gran parte de ese tiempo suele destinarse a pantallas: videojuegos, redes sociales, series, películas o videos. Si bien la tecnología forma parte de la vida cotidiana, su uso excesivo puede afectar el descanso, la concentración y el desarrollo emocional.
De hecho, según la Organización Mundial de la Salud (OMS), los menores de 2 años no deberían exponerse a pantallas, mientras que entre los 2 y 5 años se recomienda un máximo de una hora diaria, idealmente dividida entre mañana y tarde. Desde los 6 años, el tiempo total no debiera superar las dos horas al día. Las pantallas activas, como celulares o tablets, estimulan el sistema de recompensa del cerebro y liberan dopamina, lo que las hace más adictivas. Por eso, es importante acompañar y enseñar a los niños a usarlas de manera consciente. Su uso desregulado puede provocar irritabilidad, alteraciones del sueño y dificultades atencionales, además de afectar el vínculo familiar. Las pantallas no son un cuidador. Es responsabilidad de los adultos ofrecer experiencias que nutran el desarrollo y fortalezcan los lazos. Dra. Alejandra Hernández Neuróloga infantojuvenil de Clínica Universidad de los Andes Durante las vacaciones, el objetivo no es eliminar la tecnología, sino equilibrar su uso con juego, descanso y contacto social.
Algunas recomendaciones para un uso saludable de pantallas: · Definir horarios claros y evitar su uso después de las 19:00 horas. · Acompañar y supervisar los contenidos a los que acceden los menores. · Evitar usar pantallas como método de regulación emocional. · No asociarlas a los tiempos de alimentación. · Fomentar el aburrimiento creativo, el juego libre y las actividades al aire libre. Un reciente estudio internacional reveló que niños y adolescentes que pasan más de cuatro horas diarias frente a pantallas presentan mayor riesgo de ansiedad, depresión y síntomas compatibles con trastorno de déficit atencional e hiperactividad. Durante las vacaciones, la pérdida de rutinas puede intensificar estos efectos. Las vacaciones son una oportunidad para reconectar: leer juntos, cocinar, salir a caminar o simplemente conversar. Esas experiencias son las que construyen los recuerdos que los acompañarán toda la vida.. COLUMNA