Autor: Javier Salinas Rojas
Sin asignar
Sin asignar Una vez descontados los nuevos recursos adquiridos, la cifra real disponible se reduce a unos escasos 40 millones de dólares, que son el verdadero reflejo de la gestión financiera liderada por Grau. Disfrazar los hechos no solo es una señal de irresponsabilidad fiscal, sino que compromete la planificación del Estado hacia el futuro. Mujeres en minería ·Chile lleva diez años aumentando sin pausa la participación femenina en minería, consolidándose como líder mundial en el sector, por delante de países con larga tradición minera como Australia, Canadá y Sudáfrica.
En 2025, ese crecimiento llegó al 24% de la dotación propia de la gran minería (12.239 mujeres sobre 51.012 personas en total), superando anticipadamente las metas del sector y el objetivo del 20% que la Política Nacional Minera había fijado para 2030. Laincorporación de mujeres dejó de ser solo una aspiración de equidad para convertirse en una prioridad estratégica compartida entre la industria y el Estado. Casi el 40% de las nuevas contrataciones en 2025 fueron mujeres. Y en 2025, por primera vez, todas las regiones mineras del país aumentaron su participación femenina respecto al año anterior. La renovación del talento está ocurriendo con una impronta femenina, lo que confirma que la estrategia no solo produjo resultados: está generando inercia propia. El camino no está terminado. Pero la base está construida. Natalia Morales Prohibir no es educar ·Respecto a la creciente regulación del uso de celulares en los colegios, parece que, una vez más como país, abordamos un desafío complejo desde una mirada principalmente sancionadora. Ponemos el foco en el síntoma -el dispositivoy no en las causas que desconectan a los estudiantes del aprendizaje. Regular el celular es necesario, pero no basta solo con eso. También debemos preguntarnos qué explica la pérdida de interés por participar activamente en su formación. A esto se suma un componente familiar relevante: el distanciamiento entre crianza y formación valórica. Las extensas jornadas laborales y los largos traslados reducen los tiempos de presencia adulta y el celular termina ocupando ese vacío como sustituto emocional. Si queremos un cambio real, no basta con prohibir. Se requiere un enAutor: Javier Salinas Rojas.