JORGE SILVA ASTUDILLO UN PERIODISTA AMANTE DE CHILOÉ
JORGE SILVA ASTUDILLO UN PERIODISTA AMANTE DE CHILOÉ ómo recordar un no a entusiasta periodista del conocido diario La Tercera de la Hora de Santiago -así C se llamaba este medio en los 80quién desde su tribuna como integrante del equipo de Redacción publicaba nuestros comunicados de prensa y afiches sobre las actividades socioculturales que se comenzaron a realizar periódicamente en la recién adquirida casona institucional que se denominó, obviamente: Casa Chilota, ubicada en el popular barrio Yungay de Santiago. Se trata nada más y nada menos que de nuestro apreciado amigo JORGE RICARDO SILVA ASTUDILLO, recordado con mucho afecto. Este, posteriormente, se ausentó del país asentándose un buen tiempo en la hermana república centroamericana de Costa Rica, para regresar a su querido Chile en 2013.
A pesar de su ausencia y la distancia nuestros lazos amistosos permanecieron y no se desvanecieron; nuestra amistad sigue incólume hasta el día de hoy, aunque sin visitarnos con frecuencia mantenemos una comunicación casi permanente. dilecto Nuestro amigo Astudillo nació en la ciudad de Santiago, Silva descendiente de abuelos que emigraron desde Salta, República Argentina.
Sus padres se radicaron en la ciudad de La Serena, Región de Coquimbo; realizó sus estudios primarios en la Escuela Pública de dicha ciudad, para continuar los secundarios en el Liceo Gregorio Cordovéz de la citada capital regional. Casado con la profesora doña Marta (Tita) Chamorro Ahumada, con quien lleva cincuenta y cinco años de unión matrimonial.
Padres de tres hijos: Jorge Emilio (arquitecto), Daniel (sicólogo clínico) y América (empresaria). Nuestro amigo Jorge estudió primeramente Educación en la que hoy es la Universidad de La Serena, obteniendo el título de Profesor de Castellano en el año 1966. Luego se gradúa en Periodismo en 1970, en la Universidad Nacional de San Juan, República Argentina. Una vez en Chile, trabajó por más de veinticinco años en el diario La Tercera de la Hora, en Santiago, en donde llegó a ejercer como subjefe de Crónica.
En ese lapso, además de sus habituales labores profesionales, brindó entusiasta apoyo a la difusión -en las páginas del diariode las actividades programadas por la Corporación Chiloé en la naciente Casa Chilota en la década de los 90. Luego se traslada a Buenos Aires para asumir como corresponsal del mismo diario.
Durante su permanencia en la capital argentina nuestro amigo, junto a su esposa crean un atractivo y exitoso programa radial denominado Por los caminos de Chile, que se trasmitió por más de cuatro años consecutivos, todos los domingos de 13:00 a 14:00 h; primero fue por Radio América y luego, por Radio Buenos Aires.
Dicho programa tuvo gran audiencia, constatable por las numerosas cartas que frecuentemente recibían de chilenos residentes en el sur argentino, sobre todo de chilotes; esto hizo que el programa incluyera aspectos relacionados con Chiloé, puesto que muchos de sus habitantes tuvieron que emigrar a la Patagonia chileno-argentina en busca de trabajo.
Cabe señalar que el programa contó con el patrocinio de la Embajada de Chile en Argentina y tuvo la misión de divulgar la música, el folclore, las tradiciones, las costumbres, juegos populares y lugares turísticos, con énfasis en Chiloé. Nuestros amigos Jorge y su esposa Marta, guardan indelebles recuerdos de su programa radial retrotrayendo los emotivos momentos vividos con los contenidos de esas numerosas cartas que relataban todo tipo de interesantes vivencias. De vuelta en Chile, fue contratado para ejercer como director del diario El Dia de La Serena, para después acogerse a jubilación. Posteriormente, al jubilar fue llamado por la Federación de Municipalidades de Costa Rica trasladándose al citado país centroamericano para dirigir el periódico de dicha Federación por diez años. Hoy reside junto con su esposa en el centro de Santiago. Cabe recordar que en Santiago conoció a Eduardo Caimapo Alvarado, quién era presidente de la ahora llamada Corporación Chiloé de Santiago; fue su gran amigo, el que además de ser profesor oficiaba de periodista. Gracias a ese contacto lo conocí yendo al diario a visitarlo para solicitar las publicaciones que como encargado de Cultura de la institución me tocaba llevar a cabo. Siempre fui muy bien recibido con amabilidad, naciendo así nuestra linda y férrea amistad, como ya comenté. Aprovecho la oportunidad para comunicar que la Casa Chilota es la sede institucional de la Corporación Chiloé de Santiago desde 1990, año de su adquisición en el barrio Yungay de la capital. Tiene personalidad jurídica por decreto Nº 53 del 05 de enero de 1961.
La Casa Chilota en la parte alta de la casona tiene implementado la Residencia de Estudiantes para jóvenes C C chilotes vulnerables que vienen a la capital a continuar estudios superiores, asimismo, el hospedaje para chilotes transeúntes que acuden a la capital por razones de salud y también en ella se llevan a cabo actividades socio-culturales, como los ya conocidos curantos chilotes, que se realizan cada mes entre marzo y noviembre.
He querido ser persona agradecida y retrotraer al presente esta linda historia de vida de una verdadera amistad que se sustentó inicialmente en la receptividad y cariño con que nuestros comunicados sobre nuestras actividades organizadas por la Corporación Chiloé fueron oportunamente publicadas en el citado diario capitalino de amplia circulación, como lo es aún La Tercera, permitiendo así la difusión y conocimiento de este enclave que se denomina Casa Chilota, por más de una década.
Hoy nuestro amigo Jorge, retirado de las pistas profesionales, reside en la capital junto a su querida esposa Tita. ¡Dios les siga otorgando buena salud y bienestar!, para enfrentar el devenir que la vida les reserva. Embajador Cultural Miguel Jiménez C.. Miguel con Jorge Silva Astudillo.