Autor: Claudia González, académica Escuela de Enfermería Universidad de Las Américas
Columnas de Opinión: Sarampión en Chile: alerta que exige responsabilidad colectiva
Columnas de Opinión: Sarampión en Chile: alerta que exige responsabilidad colectiva urante años Chile fue reconocido como un país liD bre de sarampión, gracias a altas coberturas de vacunación. Sin embargo, la reciente confirmación de un caso importado, informado por el Ministerio de Salud, vuelve a poner el tema en la agenda sanitaria y recuerda que esta enfermedad no ha desaparecido del mundo. El sarampión es una enfermedad viral altamente contagiosa, que se transmite por vía aérea a través de gotitas respiratorias al toser, estornudar o incluso hablar.
Los síntomas iniciales incluyen fiebre alta, tos, congestión nasal, conjuntivitis, dolor articular y malestar general, pero el signo más característico es el exantema, manchas rojizas en la piel que comienzan en la cara y se extienden al resto del cuerpo. Si bien estos síntomas pueden parecer inespecíficos al inicio, el sarampión puede evolucionar de forma grave, especialmente en lactantes, personas no vacunadas o con sistemas inmunológicos debilitados. El grupo de mayor riesgo lo constituyen niños y niñas, aunque cualquier persona con esquema de vacunación incompleto puede enfermar. El período de incubación varía entre 7 y 21 días, por lo que se monitorizará a todos los contactos durante ese período. La prevención es fundamental. Mantener el esquema de vacunación al día, lavarse frecuentemente las manos, cubrir nariz y boca al toser o estornudar, y evitar el contacto con personas enfermas, son medidas básicas pero efectivas. En Chile, la vacuna contra el sarampión forma parte del Programa Nacional de Inmunizaciones y se administra a los 12 y 36 meses de vida. Existen además indicaciones especiales para niños que viajan a zonas de alta endemia y para personas adultas que no cuentan con respaldo de vacunación, particularmente aquellas nacidas entre 1971 y 1981. Es clave revisar el carné de vacunación y, ante dudas, acudir a los vacunatorios públicos o privados en convenio. Ante la aparición de síntomas compatibles con sarampión, se recomienda usar mascarilla, acudir oportunamente a un centro de salud, evitar el contacto con otras personas e informar antecedentes de viaje. El sarampión es una enfermedad prevenible.
Chile cuenta con las herramientas necesarias para evitar su reemergencia, pero ello requiere mantener la vigilancia y comprender que la vacunación no es solo una decisión individual, sino un acto de responsabilidad colectiva que protege la salud de toda la comunidad.
Los síntomas iniciales incluyen fiebre alta, tos, congestión nasal, conjuntivitis, dolor articular y malestar general, pero el signo más característico es el exantema, manchas rojizas en la piel que comienzan en la cara y se extienden al resto del cuerpo. Autor: Claudia González, académica Escuela de Enfermería Universidad de Las Américas.
C Columna Los síntomas iniciales incluyen fiebre alta, tos, congestión nasal, conjuntivitis, dolor articular y malestar general, pero el signo más característico es el exantema, manchas rojizas en la piel que comienzan en la cara y se extienden al resto del cuerpo.