EE.UU. sugiere una "toma amistosa y controlada" de Cuba
EE.UU. sugiere una "toma amistosa y controlada" de Cuba n una nueva muestra de su disruptivo estilo diplomático, el presidente Donald Trump sugirió este viernes que Estados Unidos podría ordenar una "toma amistosa y controlada" de Cuba para poner fin a décadas de régimen comunista y crisis económica.
Durante su intervención en la conferencia "Shield of the Americas" en Miami -donde también participa el mandatario electo de Chile, José Antonio Kast-, Trump afirmó que la isla necesita una "administración eficiente" que permita su apertura total a los mercados globales y la democracia. El mandatario estadounidense enfatizó que no se trata de una invasión tradicional, sino de E un proceso de transición supervisado por Washington para garantizar la estabilidad regional. La respuesta desde Cuba no se hizo esperar. El gobierno de Miguel Díaz-Canel calificó los dichos como una "arrogancia imperialista" y una violación flagrante a la soberanía nacional y al derecho internacional. En un comunicado oficial, el Ministerio de Relaciones Exteriores de la isla advirtió que cualquier intento de intervención será resistido por la población.
Mientras tanto, en los pasillos de la cumbre en Florida, la propuesta fue recibida con aplausos por sectores del exilio cubano, quienes ven en la actual administración de la Casa Blanca la oportunidad más clara en años para un cambio de régimen definitivo en el Caribe. Analistas internacionales advierten que estas declaraciones elevan la tensión a niveles no vistos desde la Guerra Fría.
La sugerencia de una "toma controlada" choca frontalmente con los principios de no intervención que defienden la mayoría de los países latinoamericanos, lo que podría generar un bloque de rechazo incluso entre aliados estratégicos de Estados Unidos.
La incertidumbre radica ahora en si estas palabras forman parte de una estrategia de presión máxima para forzar concesiones desde La Habana o si realmente marcan el inicio de una nueva doctrina de intervención directa en el hemisferio bajo el mando de Trump. Este anuncio añade un factor de extrema complejidad a la agenda de los líderes regionales presentes en Miami. La posibilidad de una acción directa sobre Cuba obliga a los mandatarios vecinos a definir posturas en un escenario de alta polarización.
Mientras Washington endurece su retórica, la comunidad internacional observa con cautela cómo este giro en la política exterior estadounidense podría redibujar el mapa de influencias en el Caribe y afectar la estabilidad de los tratados comerciales y de seguridad vigentes en toda la cuenca del Atlántico.. · El presidente de Estados Unidos planteó la posibilidad de una intervención bajo un esquema de administración tutelada para "liberar el potencial" de la isla. Donald Trump sacude la geopolítica regional