Restauran la Virgen de La Tirana tras más de un siglo de devoción
Restauran la Virgen de La Tirana tras más de un siglo de devoción 1 EN TARAPACÁ: CRISTIÁN MÉNDEZ "Ver su hermosura restaurada es un milagro que se agradece". Con esas palabras, la devota Ercilia Cortés resumió la emoción que se vivió en el Santuario de La Tirana a fines de febrero cuando la Virgen del Carmen, tras su restauración completa, volvió a encontrarse con sus fieles.
La imagen venerada, conocida cariñosamente como "La Chinita", recuperó su esplendor luego de un proceso de investigación que se inició en julio del año pasado y que culminó con su restauración final en febrero, lo que "marca un hito histórico para uno de los símbolos más profundos de la religiosidad del norte chileno", destacó Leopoldo Reyes, profesor de historia de la Universidad Católica de Valparaíso.
La recuperación, "la primera realizada en más de un siglo", acotó Karla Aguilera, directora del Museo de la Vivencia Religiosa del Norte Grande, se desarrolló íntegramente al interior del santuario, bajo estrictas condiciones de resguardo patrimonial.
Todo el proceso estuvo a cargo de un equipo de restauradores peruanos de amplia trayectoria, liderados por el escultor y especialista en arte sacro Max Chumbiauca, quienes realizaron una labor minuciosa orientada a preservar los materiales originales y recuperar la integridad de la obra. El trabajo de curaduría incluyó limpieza superficial y profunda, reparación de grietas y fisuras, unión de fragmentos, reintegraciones cromáticas y un delicado trabajo de dorado y protección final.
Previamente, un diagnóstico técnico encabezado por la conservadora nacional Paulina Santana permitió evaluar el estado de la imagen, identificando daños estructurales menores que podían ser abordados mediante un tratamiento especializado. "Es una alegría inmensa restaurar y conservar esta imagen tan querida en nuestro norte, la patria y países vecinos.
Esta restauración permitirá que las futuras generaciones sigan celebrando con la misma fe y devoción, como lo hicieron nuestros antepasados con esta imagen de la Carmelita". comentó el presbítero Eduardo Parraguez, rector del Santuario de Nuestra Señora del Carmen de La Tirana. Cada etapa del proceso fue registrada y documentada como parte de un archivo patrimonial e investigativo que quedará como legado para las futuras generaciones.
Además, el trabajo fue acompañado por una comisión integrada por diversas organizaciones del santuario, entre ellas, la rectoría, la comunidad custodia, la Federación de Bailes Religiosos y representantes del Museo de la Vivencia Religiosa del Norte Grande.
Karla Aguilera, directora de este museo y presidenta de la comisión de restauración, recalcó que el proceso "marca un hito en la historia reciente de la Virgen", subrayando que se trató de una intervención realizada "con profundo respeto hacia la tradición y la fe del pueblo peregrino". La restauración fue financiada mediante la Ley de Donaciones Culturales con el aporte de Collahuasi. "La Virgen de La Tirana es una conexión directa con la espiritualidad de miles de feligreses, que ven en su imagen venerada un símbolo de fe y unidad. Para Collahuasi, apoyar su conservación es coherente con una visión de desarrollo territorial.
Fortalecer a las comunidades implica no solo liderar iniciativas sociales, sino también resguardar aquello que les da identidad, sentido de pertenencia y continuidad histórica como este proyecto", explicó Luciano Malhue, gerente de Asuntos Públicos de la minera.
Cada año, durante la tradicional fiesta de julio, el poblado de La Tirana se transforma en el epicentro de una de las expresiones más intensas de religiosidad popular en América Latina, donde danzantes, músicos y familias enteras renuevan su promesa a la Virgen del Carmen. "Apoyar su restauración mediante la Ley de Donaciones Culturales es también una forma de contribuir al resguardo de un patrimonio vivo, que convoca a miles de personas y expresa de manera muy profunda el vínculo entre devoción y sentido identitario", destacó el ejecutivo. LA FIESTA DE LA TIRANA SE REALIZA TODOS LOS AÑOS, EL 16 DE JULIO. Más de 200.000 personas llegan al pueblo de La Tirana, de apenas 1.200 habitantes. El trabajo de curaduría fue financiado por la Ley de Donaciones Culturales con aportes de Collahuasi.. LA FIESTA DE LA TIRANA SE REALIZA TODOS LOS AÑOS, EL 16 DE JULIO. Más de 200.000 personas llegan al pueblo de La Tirana, de apenas 1.200 habitantes. El trabajo de curaduría fue financiado por la Ley de Donaciones Culturales con aportes de Collahuasi. Cada etapa del proceso fue registrada y documentada como parte de un archivo patrimonial e investigativo que quedará como legado para las futuras generaciones.