Autor: Alfonso Sánchez Díaz Presidente Regional CChC Calama
Columnas de Opinión: ICVU 2026 en Calama
Columnas de Opinión: ICVU 2026 en Calama os resultados del Índice de Calidad de Vida Urbana (CVU) 2026 entregan una radiografía clara y, al misImo tiempo, desafiante para Calama.
Nuestra ciudad se ubica nuevamente en el tramo medio-bajo del ranking nacional, con un puntaje estimado en torno a los 45-50 puntos sobre 100, lo que la sitúa por debajo del promedio de ciudades intermedias del país. Más que una posición, lo relevante son las brechas que estos números evidencian y que impactan directamente en la vida cotidiana de miles de familias.
Al desagregar el índice, observamos que las mayores debilidades se concentran en Conectividad y Movilidad, donde Calama presenta indicadores bajo el promedio nacional, asociados a tiempos de traslado que superan los 35 minutos en hora punta y una baja cobertura de transporte público eficiente. A esto se suma una infraestructura vial tensionada, que no ha crecido al mismo ritmo que la expansión urbana. En la dimensión de Vivienda y Entorno, el ICVU muestra un déficit cualitativo relevante: más del 20% de las viviendas presenta problemas de habitabilidad o acceso a servicios básicos adecuados. Esto incide directamente en la calidad de vida y en las oportunidades de desarrollo comunitario.
Otro aspecto crítico es el de Condiciones Laborales, donde, si bien Calama mantiene niveles de empleo relativamente altos debido a su vocación minera, se observa una alta dependencia de empleos cíclicos y una limitada diversificación productiva. Esto genera vulnerabilidad frente a cambios económicos y restringe oportunidades para jóvenes y mujeres. En contraste, la dimensión de Ambiente de Negocios muestra un mejor desempeño relativo, lo que confirma que Calama tiene condiciones para atraer inversión. Sin embargo, esta fortaleza no se traduce automáticamente en bienestar urbano, lo que revela una desconexión entre crecimiento económico y desarrollo territorial. Estas cifras no son solo estadísticas. Son señales concretas de dónde debemos enfocar los esfuerzos. La evidencia es clara: las ciudades que avanzan en calidad de vida son aquellas que logran articular inversión, planificación y gobernanza con una visión de largo plazo. Desde la Cámara Chilena de la Construcción Calama proponemos avanzar en tres líneas prioritarias. Primero, impulsar un plan de infraestructura urbana integral, que aborde conectividad, transporte público y recuperación de espacios públicos. Segundo, acelerar la gestión de suelo y proyectos habitacionales, promoviendo barrios bien localizados, con acceso a servicios y equipamiento. Y tercero, fortalecer una gobernanza colaborativa, donde el sector público, privado y la comunidad trabajen con metas compartidas y medibles. Calama no parte de cero. Tiene ventajas comparativas, recursos y una identidad fuerte. Pero el ICVU 2026 nos recuerda que el desarrollo no puede medirse solo en crecimiento económico. Necesitamos traducir ese dinamismo en mejor calidad de vida para las personas. Hoy tenemos datos, tenemos diagnóstico y tenemos experiencia acumulada. Lo que falta es acelerar las decisiones. Porque detrás de cada punto del ICVU, hay una oportunidad y también una urgencia que no podemos seguir postergando. C Columna Autor: Alfonso Sánchez Díaz Presidente Regional CChC Calama. C Columna