¿Cuánto peligro corre el banco central de Estados Unidos?
¿ Cuánto peligro corre el banco central de Estados Unidos? La independencia de la Fed está siendo atacada justo cuando el gobierno acumula deuda. Mientras más suban los pagos de intereses, más tentador será presionar a la Fed, sin importar quién esté en el poder. AFP Es la primera vez que un Presidente estadounidense intenta destituir a un gobernador del directorio de la Reserva Federal. La credibilidad del banco central es uno de los pilares de la economía más poderosa del mundo.
Y, sin embargo, aunque los activos en dólares se debilitaron un poco con la noticia, los mercados financieros lo están tomando con calma. ¿Qué está pasando? Donald Trump escaló su guerra contra la Fed el 25 de agosto, al anunciar que despediría a una de sus gobernadoras, Lisa Cook, por supuestas declaraciones falsas en sus solicitudes hipotecarias. Los gobernadores de la Fed solo pueden ser destituidos "por causa justificada" (for cause) y Cook, que no ha sido acusada formalmente, prometió luchar contra su destitución en los tribunales. Pero todos saben que en realidad no se trata de fraude hipotecario.
Más bien, como en un juicio espectáculo, se trata de enviar un mensaje a cualquiera que sirva e n e l d i r e c t o r i o d e l a F e d : Trump puede imponer su deseo de tener tasas de interés bajas.
El 26 de agosto se jactó de que "muy pronto tendremos mayoría [en el directorio]". Una de las razones por las que los inversionistas aún no entran en pánico es que el Presidente subestima cuánto trabajo le falta por hacer. Incluso si Cook se va, su reemplazo debe ser confirmado por el Senado, un proceso que ya frustró las nominaciones de Judy Shelton y Stephen Moore durante el primer mandato de Trump. Y aunque superen ese obstáculo, seguirán siendo parte de un comité que fija las tasas por voto mayoritario. Se ha destacado mucho el hecho de que el directorio incluye a Chris Waller y Michelle Bowman, quienes fueron nominados exitosamente por Trump en su primer período. Sin duda él cree que eso los convierte en sus criaturas. Sin embargo, aunque ambos disintieron de la última decisión de la Fed de mantener sin cambios las tasas --prefiriendo recortarlas--, existe un argumento respetable para hacerlo. Waller, favorito de las casas de apuestas para suceder a Jerome Powell, no es más un títere presidencial que el propio Powell. Powell se convirtió en presidente de la Fed en 2018, bajo Trump. Además, aunque el mandato de Powell como presidente termina en mayo, su período como gobernador no expira sino hasta enero de 2028. Lo usual es que se retire el próximo año, pero estos son tiempos que rompen con las convenciones, y podría elegir quedarse, negándole a Trump la oportunidad de llenar otro escaño. En otras palabras, los mercados tendrán bastante tiempo y oportunidades de entrar en pánico antes de que el Presidente esté en condiciones de tirar de las palancas en la Fed. Pero no hay que concluir que, por tanto, todo está bien. Los inversionistas mirarían con alarma si la Fed llegara a tener un "súper presidente" sentado en el Resolute Desk. Y con razón.
El recuerdo de Richard Nixon presionando a Arthur Burns para mantener bajas las tasas a comienzos de los años setenta, y la inflación descontrolada que le siguió, ha convertido a la independencia del banco central en una de las normas más sólidas de la política estadounidense. En igualdad de condiciones, una mayor influencia política sobre la Fed elevará las tasas de interés debido al riesgo adicional de malas decisiones. Por eso los inversionistas ya están exigiendo mayor compensación para mantener bonos del Tesoro de largo plazo, incluso cuando la Fed ha recortado las tasas y la economía se ha debilitado. Dadas las aspiraciones de Trump, la ironía es evidente: la independencia de la Fed está siendo atacada justo cuando el gobierno acumula deuda. Mientras más suban los pagos de intereses, más tentador será presionar a la Fed, sin importar quién esté en el poder. El ataque de Trump contra Cook es otro síntoma de la corrupción del gobierno estadounidense. También se han hecho acusaciones de fraude hipotecario contra Adam Schiff y Letitia James, dos políticos demócratas. No hay manera de saber quién más podría caer víctima de esta cacería partidista de solicitudes hipotecarias y, quién sabe, de declaraciones de impuestos. Es fácil imaginar a los demócratas devolviendo el golpe algún día.
The Economist: ¿ Cuánto peligro corre el banco central de Estados Unidos? D E R E C H O S E X C L U S I V O S Se quede o se vaya Lisa Cook, se han roto normas importantes..