Chile rural: El mayor desafío del próximo Gobierno
Chile rural: El mayor desafío del próximo Gobierno P ara muchos chilenos, el mundo rural sigue siendo sinónimo de tranquilidad, naturaleza y desconexión del ritmo urbano. Es la imagen idílica que se refuerza cada verano cuando miles de familias se desplazan al campo, playa o cordillera, en busca de un merecido descanso. Sin embargo, la realidad es mucho más compleja.
Detrás de esta magia existe una enorme inequidad territorial con respecto al mundo urbano, siendo la falta de conectividad y el alza de la criminalidad, los temas más urgentes a solucionar, para el 25% de los chilenos que viven todo el año en esas comunas.
Sabemos que gran parte de los recursos del Estado se concentran en las comunas urbanas más populosas, pero vale la pena hacer una distinción: Las comunas rurales no pueden ser tratadas igual que las comunas urbanas. ¿ Por qué? Sólo un ejemplo: poco más del 20% del PIB nacional proviene de la economía rural, pero en esas zonas los ingresos son 36% más bajos que en zonas urbanas y la informalidad llega al 60%. En seguridad, los desafíos también son particulares. En la ruralidad, el delito común está siendo desplazado por una criminalidad organizada que crece con tal rapidez.
Muestra de ello es que 34 de las 76 comunas rurales de la macro zona centro (44% de ese territorio) han registrado aumentos de más del 100% en delitos asociados a armas entre 2018 y 2024. Esto, en el contexto rural presenta retos importantes en varios aspectos, en especial, en la respuesta institucional versus la extensión territorial. Por ejemplo, San Pedro en Melipilla tiene AMUR 44 AMUR 14.
AMUR SA AMUR SA AMUR El directorio de AMUR, encabezado por el alcalde de Paine, Rodrigo Contreras, se reunió hace unos meses con el hoy Presidente electo, José Antonio Kast, para entregarle un estudio de violencia y crimen organizado en las regiones de Valparaíso, Metropolitana de Santiago y O'Higgins, además de propuestas en materia de seguridad para las comunas rurales. Gobierno: Incluir en sus políticas públicas contra la delincuencia, así como de transporte, salud y educación, a las comunas rurales. El reto es innovar, el aplicar una mirada distinta en el mundo rural e instalar en el debate público que no pueden ser tratadas de la misma manera que el mundo urbano. En seguridad, se requiere de integración tecnológica y coordinación multinivel; en conectividad, se requiere libertad para invertir.
Ahora que muchos chilenos irán a descansar a nuestras comunas, es relevante que el futuro Gobierno reflexione y eleve nuestra ruralidad al nivel que merece y representa, no solo como un lugar para vacaciones, sino como el motor económico del país y como el centro permanente de nuestra propia identidad cultural. un tamaño de 800 km2. En ella podrían caber ocho comunas de Las Condes; 33 comunas de La Reina, y 57 comunas de Providencia, por lo que combatir el delito con vehículos policiales resulta ineficiente. El monitoreo tecnológico mediante drones permitiría una respuesta efectiva e incluso aumentaría la percepción de seguridad. Pero para ello se requieren recursos. En este punto, las diferencias también son evidentes.
Las 18 comunas rurales de la Región Metropolitana sumadas cuentan con un presupuesto menor al de Las Condes, que invierte $1,5 millones por habitante aproximadamente, mientras San Pedro en Melipilla apenas puede invertir poco más de $500 mil. Sin duda que éste es uno de los grandes desafíos que tendrá el futuro.