Autor: Gonzalo Serrano del Pozo Doctor en Historia Profesor del TEC Monterrey Investigador Adjunto de la Universidad Adolfo Ibáñez
Columnas de Opinión: La indolencia de un gobierno que se fue
Columnas de Opinión: La indolencia de un gobierno que se fue as tragedias son pruebas que permiten medir la capacidad de las personas y los gobiernos. El terremoto del 2010 y después el accidente de los 33 mineros fueron la L oportunidad para que el Presidente Sebastián Piñera demostrara la capacidad de gestión de sus equipos. El manejo del estallido social fue la cara opuesta durante su mandato, pero logró reivindicarse con la pandemia.
Catorce años después del terremoto y maremoto, el incendio que azotó a Quilpué y Viña del Mar y que dejó un saldo de 138 víctimas, 4.784 viviendas destruidas y 40 mil damnificados, fue, en tanto, la prueba que tuvo el gobierno de Gabriel Boric para demostrar esa empatía y "calle" con la que llegaron a revolucionar la política. Sin embargo, la realidad fue muy diferente.
Al igual como sucedió con el gobierno de Michelle Bachelet el 27 de febrero de 2010, hubo errores que terminaron costándole la vida a muchas personas: falta de preparación, mala comunicación y subestimación del incendio, entre otras.
Pese a ello, cuando el gobierno de Boric tuvo la posibilidad de enmendar el rumbo, teniendo claro el panorama y la magnitud de la catástrofe, no fueron capaces de dar una solución real y digna a los damnificados. Aquí aparece la figura del ministro de Vivienda y Urbanismo, Carlos Montes. El exparlamentario llegó a La Moneda en 2022 con 75 años, echando por la borda el discurso de Boric y del Frente Amplio de renovar la política y acabar con la "cocina" de la Concertación. Una vez en el cargo, el Ministro estuvo en el centro de la polémica por el caso de convenios que terminó con varios personajes ligados al Frente Amplio juzgados por la justicia. A pesar de su responsabilidad política, Montes logró zafar de una acusación constitucional y pudo continuar en el cargo. En esta línea, la catástrofe ocurrida en la región por el megaincendio era una oportunidad para el gobierno y Montes. Después de las frases grandilocuentes del Presidente, los damnificados se quedaron esperando que se cumpliera la promesa que hizo cuando los visitó, asegurando que no iba a abandonar a las víctimas.
Un año después, el Ministro demostró su falta de sensibilidad en una entrevista al declarar que él era el ministro de la Vivienda y no el jefe de la reconstrucción de Valparaíso, desligándose de la responsabilidad que le correspondía.
Si vamos a los números, finalizada su gestión, el ministro Carlos Montes reconoció haber alcanzado, en un plazo de dos años, la reconstrucción de un 45% de las viviendas destruidas, menos de la mitad de lo prometido. Un cálculo "mañoso", pues como hizo ver Iván Poduje, consideraba sólo a las familias calificadas como hábiles. En resumen, y como lo informó el ahora ministro Poduje, el gobierno de Boric sólo reconstruyó un diez por ciento de las viviendas destruidas en dos años. A pesar de esta cifra vergonzosa, de los errores y la responsabilidad de los acontecimientos fraudulentos que hubo en su ministerio, Gabriel Boric siempre respaldo a Carlos Montes.
En este sentido, su permanencia en el cargo, como uno de los siete ministros sobrevivientes durante los cuatro años de la presidencia, es un símbolo de la indiferencia frente a la región de Valparaíso y de la indolencia de un gobierno más preocupado de las formas que del fondo. En este caso, quedó claro que eran más importantes los lazos que la gestión y la responsabilidad política. En esta línea, la reconstrucción de Quilpué y Viña del Mar será la vara que servirá para comparar al gobierno de Gabriel Boric con el gobierno de José Antonio Kast.
Ha llegado la hora de que el nuevo ministro de Vivienda y Urbanismo deje los sets de televisión, las declaraciones grandilocuentes y se ponga a trabajar de verdad por esos cientos de familias que llevan dos años esperando por una solución digna y definitiva. Por el bien de los damnificados, esperemos que a este gobierno no le pese la guitarra.
Autor: Gonzalo Serrano del Pozo Doctor en Historia Profesor del TEC Monterrey Investigador Adjunto de la Universidad Adolfo Ibáñez. "Gabriel Boric siempre respaldo a Carlos Montes (. .. ). En este sentido, su permanencia en el cargo, como uno de los siete ministros sobrevivientes durante los cuatro años de la presidencia, es un símbolo de la indiferencia frente a la región de Valparaíso y de la indolencia de un gobierno más preocupado de las formas que del fondo".