Autor: Señora directora: Chile enfrenta un cambio demográfico profundo, marcado por la disminución de la natalidad y el envejecimiento acelerado de la población, cuyas implicancias económicas y sociales aún no están plenamente dimensionadas. Según cifras del Instituto Nacional de Estadísticas, la Tasa Global de Fecundidad cayó a 1,06 hijos por mujer y, a partir de 2027-2028, el país comenzará a registrar más muertes que nacimientos. Este escenario exige incorporar una mirada sanitaria de largo plazo en
Cartas: CUANDO VIVIMOS MÁS Y NACEN MENOS: EL VERDADERO DESAFÍO DE LA SALUD DEL SIGLO XXI
Cartas: CUANDO VIVIMOS MÁS Y NACEN MENOS: EL VERDADERO DESAFÍO DE LA SALUD DEL SIGLO XXI Claudia Paredes Gerente general de Isapre Esencial más longevidad y menos nacimientos.
Este escenario redefine el equilibrio entre quienes aportan al sistema y quienes requieren mayores cuidados, y obliga a repensar el modelo sanitario, avanzando desde uno reactivo hacia uno centrado en la prevención, el acompañamiento y la gestión de riesgos a lo largo del ciclo de vida. Autor: Señora directora: Chile enfrenta un cambio demográfico profundo, marcado por la disminución de la natalidad y el envejecimiento acelerado de la población, cuyas implicancias económicas y sociales aún no están plenamente dimensionadas. Según cifras del Instituto Nacional de Estadísticas, la Tasa Global de Fecundidad cayó a 1,06 hijos por mujer y, a partir de 2027-2028, el país comenzará a registrar más muertes que nacimientos. Este escenario exige incorporar una mirada sanitaria de largo plazo en el debate público. El envejecimiento poblacional no solo tensiona el mercado laboral y los sistemas de pensiones; impacta directamente la sostenibilidad del sistema de salud. Una parte significativa del gasto sanitario se concentra en los últimos años de vida, cuando aumentan las enfermedades crónicas, la dependencia y los tratamientos de alto costo.
A ello se suma la postergación de la maternidad, un avance incuestionable en derechos, educación y autonomía de las mujeres, pero cuyos efectos agregados sobre la demografía y los sistemas de protección social también deben ser abordados con realismo y responsabilidad colectiva. Estamos frente a una misma ecuación:. más longevidad y menos nacimientos.
Este escenario redefine el equilibrio entre quienes aportan al sistema y quienes requieren mayores cuidados, y obliga a repensar el modelo sanitario, avanzando desde uno reactivo hacia uno centrado en la prevención, el acompañamiento y la gestión de riesgos a lo largo del ciclo de vida.