Autor: Marco Alvarado Díaz
Columnas de Opinión: Mujeres de uniforme, madres de corazón
Columnas de Opinión: Mujeres de uniforme, madres de corazón Hay fechas que nos invitan inevitablemente a detenernos un momento, mirar a nuestro alrededor y reconocer aquello que muchas veces damos por sentado.
El día de la Madre es una de ellas, una jornada profundamente significativa para aquellas que han tenido la bendición de convertirse en madres, lo que nos recuerda el valor inmenso de quienes, desde el amor, la entrega y el sacrificio cotidiano, sostienen familias, forman personas y construyen comunidad.
Como Jefe de Zona de Carabineros de Chile en Magallanes y la Antártica Chilena, quisiera expresar un especial reconocimiento a todas aquellas madres de nuestra región, pero particularmente a aquellas mujeres que, además de ejercer la maternidad, han abrazado el servicio público y el compromiso con la seguridad de nuestro país, vistiendo el uniforme verde institucional, jurando proteger al desvalido y el beneficio de la comunidad, hasta rendir la vida si fuese necesario. Ser Carabinera exige vocación, es una labor que demanda fortaleza, disciplina, templanza y un profundo sentido de servicio.
Pero ser madre también implica una entrega permanente, desvelo, protección y amor incondicional, es por eso que cuando ambas responsabilidades convergen en una misma persona, estamos frente a mujeres extraordinarias, capaces de equilibrar jornadas extensas, procedimientos policiales, guardias nocturnas y emergencias, con abrazos pendientes, tareas escolares, reuniones de apoderados y el anhelo permanente de volver a casa para acompañar a sus hijos. Detrás de cada Carabinera que se ha convertido en madre, existe una historia silenciosa de esfuerzo que pocas veces se ve.
Hay cumpleaños que deben celebrarse en otro momento debido a los servicios, noches donde el deber obliga a estar lejos del núcleo del hogar, jornadas complejas en las que, pese al cansancio, siempre aparece la fuerza necesaria para seguir adelante. Y aun así, ellas continúan desempeñando su labor con profesionalismo, humanidad y una enorme capacidad de empatía, cumpliendo con el simbólico juramento hacia la vida y su familia. En cada unidad policial de la región de Magallanes y la Antártica Chilena existen mujeres que cumplen esta doble misión con admirable convicción. Las vemos patrullando nuestras calles, atendiendo procedimientos, auxiliando víctimas, trabajando en especialidades investigativas, resguardando fronteras o acompañando labores preventivas en establecimientos educacionales y barrios, ejerciendo ese vínculo único con la comunidad.
Muchas veces son las primeras en llegar ante el dolor ajeno, entregando contención y seguridad, aun cuando ellas General de Carabineros, Jefe de la Zona de Magallanes también cargan con sus propias preocupaciones y responsabilidades familiares. Ese compromiso merece ser reconocido no solo en una fecha especial, sino todos los días del año. Como una institución que se aproxima a su primer siglo de historia al servicio de la patria, valoramos profundamente el aporte de nuestras Carabineras. Su presencia ha enriquecido nuestra labor policial, fortaleciendo la cercanía con la ciudadanía y aportando sensibilidad, profesionalismo y liderazgo en cada espacio donde desarrollan sus funciones. Hoy son parte fundamental del presente y del futuro de Carabineros de Chile, con la certeza además, de que han sido precursoras y modelo de miles de mujeres que hoy visten el verde uniforme. En este mes de mayo, además, nuestro país conmemora las Glorias Navales, una fecha profundamente arraigada en el alma nacional y particularmente significativa para quienes habitamos esta zona austral. La región de Magallanes y la Antártica Chilena convive diariamente con el mar, con su historia y el legado de quienes han resguardado nuestra soberanía desde las aguas del extremo sur del mundo.
Por ello, quiero también expresar un sincero saludo y reconocimiento a la Armada de Chile, institución hermana que, al igual que Carabineros de Chile, cumple una labor permanente al servicio de la patria y sus habitantes, especialmente en esta zona del país, donde las condiciones geográficas y climáticas muchas veces exigen un esfuerzo adicional. Hemos sido testigos, del compromiso, profesionalismo y vocación de sus hombres y mujeres. Y dentro de esa noble institución, también existen madres que cumplen una doble tarea silenciosa y admirable: servir a Chile mientras sostienen a sus familias con amor y fortaleza.
Porque, finalmente más allá del color del uniforme o la función que desempeñemos, hay valores que nos unen profundamente como servidores públicos, como la entrega, el sentido del deber, el compromiso con los demás y el amor por nuestras familias.
En este Día de la Madre, quisiera rendir homenaje a todas aquellas mujeres que hacen compatible la maternidad con el servicio a la comunidad, a quienes muchas veces postergan sus propios tiempos para cuidar, proteger y acompañar; a quienes enseñan con el ejemplo el valor de la responsabilidad, la perseverancia y la vocación. Mi reconocimiento especial a nuestras Carabineras madres y especialmente a todas aquellas madres valientes de la región de Magallanes y la Antártica Chilena. Gracias por cada jornada de servicio, por cada esfuerzo silencioso y por demostrar diariamente que la fortaleza también se expresa desde la ternura, el compromiso y el amor. Porque detrás de cada uniforme, late también el corazón de una madre. Autor: Marco Alvarado Díaz.