Proyecto valida uso de ozono para reducir plagas en floricultura
Proyecto valida uso de ozono para reducir plagas en floricultura n predios florícolas de la localidad de Longotoma, comuE na de La Ligua, representantes del sector agrícola y de la Fundación para la Innovación Agraria (FIA) participaron en una visita técnica para conocer en terreno los avances de un proyecto que incorpora el uso de ozono en estrategias de manejo integrado de plagas (MIP). Lo anterior cobra especial relevancia considerando que el abastecimiento interno de flores en nuestro país depende, en gran medida de localidades como Longotoma, donde más de 200 familias desarrollan una floricultura tradicional basada en especies como crisantemos, claveles y astromelias, favorecidas por condiciones de clima templado con influencia marina y alta luminosidad.
La iniciativa se enmarca en las políticas fitosanitarias impulsadas por el Ministerio de Agricultura y aborda una problemática crítica para el sector florícola: el control de plagas como trips y arañitas, responsables de importantes pérdidas productivas y de calidad en flores de corte.
SISTEMAS PRODUCTIVOS MAS SUSTENTABLES El proyecto incorpora el uso de ozono-un gas con alta capacidad oxidante-como herramienta dentro de estrategias de manejo integrado de plagas, el cual aplicado vía riego, permite reducir las poblaciones de insectos plaga, como trips y arañitas, además de disminuir las dependencias de insecticidas convencionales.
En ese contexto, la ejecutiva de innovación de FIA, Carolina Fuentes, destacó que "este proyecto permite validar en condiciones reales el uso de ozono como una herramienta efectiva dentro del manejo integrado de plagas, demostrando que es posible reducir significativamente la presencia de trips y avanzar hacia sistemas productivos más sustentables, con menor dependencia de insecticidas". Por su parte, la especialista que lidera el proyecto, Gabriela Verdugo, de Ager Consultores, señaló que "teníamos un problema importante relacionado con el control de plagas y enfermedades, donde el agricultor gasta muchísimo en aplicaciones de agroquímicos y aun así no logra un control efectivo.
Por otro lado, contábamos con una potencial solución a través del uso de ozono, una tecnología conocida para desinfecciones en poscosecha, pero que nunca se había utilizado en terreno para el control de insectos". El ingeniero agrónomo y entomólogo Eugenio López, integrante de la consultora ejecutora, expresó que "en 2026 seguimos dependiendo fuertemente de los pesticidas debido a su respuesta rápida, pero el problema es que generan resistencia, contaminación y riesgos para la salud de los trabajadores". En esa línea, agregó que "tenemos que tratar de aprovechar todo lo que la naturaleza nos entrega y todas las tecnologías disponibles.
Primero debemos enfrentar las plagas con esas herramientas y, cuando ya no sea posible seguir reduciendo las poblaciones, recién ahí intervenir químicamente".. Iniciativa apoyada por FIA y desarrollada en predios de Longotoma proyecta una alternativa sustentable al control químico convencional.