Autor: CRISTIAN VILLEGAS Director Instituto de Educación y Lenguaje Universidad de Las Américas
Cartas: Julio Verne: futuro e IA
Cartas: Julio Verne: futuro e IA Señor Director: El 8 de febrero se conmemora el natalicio de Julio Verne, considerado como uno de los padres de la ciencia ficción, lo cual no solo se debe a su imaginación, sino también a su aporte al conocimiento, lo que lo llevó a proponer maquinarias y realidades que tarde o temprano empezarían a cobrar vida a lo largo de los años en el mundo real.
Dentro de sus aciertos, se debe destacar el submarino de la obra "Veinte mil leguas de viaje submarino" llamado Nautilos y aunque la idea de este tipo de maquinaria ya existía, su visión fue de una moderna, autónoma e impulsada por electricidad.
Lo mismo pasa con su visión de aeronaves como el helicóptero en tiempos donde solo había globos aerostáticos o la predicción de viaje espacial en "De la Tierra a la Luna", donde más de 100 años antes, no sólo lo imaginó, sino que describió con muchos aciertos el tipo de nave, tripulación, implementos y métodos.
Si bien se ha escrito mucho en torno a los inventos que describe en sus obras y que luego se hacen realidad, existe una novela a destacar, recién recuperada en 1994, denominada "Paris en el siglo XX", la cual fue escrita en 1863 y rechazada por sus editores por considerar que proyectaba una visión pesimista del futuro.
La obra, en términos generales, describe un futuro dominado por grandes corporaciones con poder gracias a su dominio tecnológico, y describe con precisión al menos tres realidades sobre la cual se fundamenta el mundo actual: una red de comunicación global mediante telégrafos, lo que se podría entender como una "proto-internet" donde varía la tecnología pero la esencia es la misma; en segundo lugar, máquinas para trasmitir imágenes y sonidos como podría ser hoy un smartphone, y, finalmente, la dependencia creciente de la sociedad en torno a máquinas que eran capaces de realizar cálculos complejos, como las computadoras, sin embargo, su foco fue en mostrar que eran capaces de reemplazar al hombre, lo que permite homologarlo a uno de los debates actuales en torno a la inteligencia artificial.
El París descrito en la obra muestra un alto desarrollo, triunfando la sociedad basada en la tecnología, pero a costa de la humanidad, donde se desprecia la literatura o el arte por no ser productivos, y la educación ha pasado a ser una acción netamente técnica y comercial. Con este contexto, el autor no sólo estaba prediciendo la eficiencia y rol que alcanzarían más de 150 años después las máquinas, sino el costo social: una sociedad cada vez menos humana.
El peligro pronosticado por Verne no estaba en la máquina, sino en cómo el hombre pasa a ser un engranaje más de la misma; pero el avance está en la máquina y no en el hombre, situación que podría suceder efectivamente si es que, desde hoy, no ponemos el foco en cómo integramos la IA de forma efectiva a nuestros procesos educativos y productivos con foco en las personas y no sólo en las ganancias económicas a corto plazo. Autor: CRISTIAN VILLEGAS Director Instituto de Educación y Lenguaje Universidad de Las Américas.