Autor: Flor Arbulú Aguilera flor.arbulu@mercuriovalpo.cl
Economistas analizan el plan ecómico del gobierno en medio del escenario de guerra
Economistas analizan el plan ecómico del gobierno en medio del escenario de guerra esde la campaña se sabía que el eje económico sería relevante para D el gobierno de José Antonio Kast.
Y así ha quedado demostrado en estos primeros días, durante los cuales el ministro de Hacienda, Jorge Quiroz, ha realizado una serie de anuncios para hacer frente al "declive" económico que, según ha dicho, Chile atraviesa, y que se caracteriza por un bajo crecimiento, estancamiento de la productividad y deterioro fiscal.
En un seminario organizado por el Diario Financiero, sostuvo que precisamente esta situación es la que el Gobierno busca revertir con metas "exigentes, pero posibles". El jefe de la billetera fiscal detalló en el mismo encuentro que el programa económico tiene tres metas centrales.
La primera es crecer al 4% del PIB al término del período, para lo cual es necesario elevar la inversión desde el actual rango de 23% a cerca del 31%, lo que implica un "esfuerzo significativo, pero alcanzable"; la segunda es reducir el desempleo en torno al 6%, para la cual reconoció que es un objetivo particularmente exigente, considerando el aumento de costos laborales, las restricciones y los efectos de la automatización, subrayando que "la mejor política social es tener trabajo formal"; y la tercera alcanzar un equilibrio estructural en las cuentas fiscales.
MEDIDAS A SEGUIR Para conseguir lo anterior el camino no pasa por "inventar modelos nuevos", sino por retomar principios como el de la "libertad de permiso", entendida como un entorno donde emprender no esté condicionado por excesivas regulaciones; el de "retorno", es decir, asegurar incentivos económicos claros para quienes invierten e innovan; y la "dignidad" del emprendimiento, apuntando a un cambio cultural que valore la actividad empresarial en lugar de juzgarla. A estos tres principios agregó el ajuste fiscal como condición base para que el sistema funcione de manera sostenible.
Considerando lo anterior, el plan económico se articula en tres ejes principales: la facilitación regulatoria, con foco en simplificar normas y mejorar su aplicación; una reforma tributaria orientada a aumentar el retorno a la inversión; y la convergencia fiscal, que busca ordenar las cuentas públicas de forma estructural.
Otro tema que explicó en el seminario fue el proyecto de Reconstrucción Nacional, el cual considera la reactivación del sector construcción, golpeado por el exceso de stock y el encarecimiento de las viviendas. "Tenemos más de 100 mil viviendas que no se venden. Ese stock hay que sacarlo rápido", sostuvo. Par ello se impulsarán medidas para destrabar la demanda y mejorar las condiciones de inversión. Entre ellas, destacó la rebaja del impuesto de primera categoría, que pasará gradualmente de 27% a 23%, junto con la reintegración del sistema tributario. A esto se suma la eliminación del impuesto a las ganancias de capital, medida que, según explicó, busca reactivar el mercado financiero. “Se dijo que iba a recaudar US$90 millones, pero recauda US$10 millones. Por esa recaudación estamos frenando el desarrollo del mercado de capitales", cuestionó. Otro eje será la reinstauración de mecanismos de invariabilidad tributaria, en línea con el antiguo DL600, con el objetivo de dar mayor certeza a grandes inversiones. "Tenemos que devolver esa certeza. No es cierto que los inversionistas olviden ciertos episodios", advirtió.
En lo inmediato, Quiroz ha oficiado a los ministerios para rebajar un 3% del presupuesto; está estudiando una forma para modificar el Mepco; e instruyó a la Tesorería General de la República que se realicen cobros a personas morosas del Crédito con Aval del Estado (CAE) que tengan remuneraciones por sobre el $1.500.000. ESCENARIO MUNDIAL El tema es si será capaz de llevar todo esto a cabo en el actual escenario mundial.
El ataque conjunto de EE.UU. e Israel sobre Irán ha provocado que éste no sólo haya cerrado el estrecho de Ormuz-provocando tanto el aumento en el valor del barril de petróleo que, al 19 de marzo, se situaba por encima de los US$110, como el tránsito de elementos necesarios para la producción de metales, sustancias químicas y aparatos electrónicos -; sino que haya decidido responder atacando infraestructu ra de otros países como Qatar y Arabia Saudita.
Rodolfo Salazar, profesor del Departamento de Industrias de la Universidad Técnica Federico Santa María, explica que el plan económico chileno "combina tres instrumentos: austeridad administrativa inmediata, rebajas tributarias orientadas a inversión y medidas de apoyo al empleo y a la actividad. En términos conceptuales, se trata de una estrategia de ajuste por gasto con estímulo por oferta". "El punto es que este diseño no opera en el vacío. Chile entra a esta fase con dos fuerzas externas contrapuestas: un precio del cobre alto, que amplía el margen de maniobra fiscal, y un precio del petróleo potencialmente elevado, que presiona inflación, costos y actividad. Por eso, la pregunta relevante no es si el plan tiene una lógica reconocible -la tiene-, sino si esa lógica resiste un entorno internacional suficientemente hostil", asevera.
Alejandro Montecinos, decano (I) de la Escuela de Negocios Universidad Adolfo Ibáñez dice que "al analizar la factibilidad de esta receta de austeridad en el actual escenario global, se hace evidente que es una respuesta a una restricción material severa: una caja fiscal que, según la actual administración, cerró 2025 con apenas US$ 40 millones, lo que representa sólo el 1% de los niveles históricos normales". "Sin embargo, la viabilidad de este ajuste enfrenta el riesgo de la prociclicidad", agrega, refiriéndose a la tendencia del sistema financiero y la regulación bancaria a amplificar los ciclos económicos, exacerbando el auge durante las expansiones y profundizando la recesión en las contracciones; por lo que "aplicar un recorte fiscal profundo justo cuando los costos energéticos globales se suben, compromete la capacidad de estabilizar la economía chilena". "Hay una serie de elementos que no están ayudando a mantener la economía estable", sostiene Rodrigo Valdés, director de postgrado de la Escuela de Negocios y Economía PUCV. "Dicho eso, no hay otro camino.
Es decir, no hay un tiempo perfecto para hacer esto, porque en economía tú tomas medidas para restringir algunos aspectos, implementas políticas económicas, pero éstas no son inmediatas, tienen su tiempo". "Claramente acá el Ministro está siendo, creo yo, muy proactivo en términos de intentar anticiparse a algunos eventos que eventualmente nos puedan generar algún daño de índole económico interno. Por ende, yo creo que el camino está correcto", acota. Sobre todo, porque como explica Salazar, "el problema principal no es una foto puntual de caja, sino la posición fiscal estructural con que inicia el nuevo gobierno. El cierre de 2025 mostró un déficit efectivo de 2,8% del PIB y un déficit estructural de 3,55%, lo que revela una brecha persistente entre ingresos y gastos.
La discusión sobre si la caja estaba en niveles extremadamente bajos al 31 de diciembre o si repuntó en enero corrige la interpretación de liquidez de muy corto plazo, pero no altera el diagnóstico de fondo: el fisco enfrenta una holgura operativa reducida y un desequilibrio estructural significativo. Ese es el verdadero marco del problema". APUNTAR AL MEPCO En la palestra de esta semana ha estado el tema del Mepco, sigla para referirse al Mecanismo de Estabilización de Precios de los Combustibles. Se trata de una Autor: Flor Arbulú Aguilera flor.arbulu@mercuriovalpo.cl. El alza del petróleo puede ser un problema a la larga, por lo que ven posible la revisión del Mepco, pero debería ir acompañado de otros mecanismos para no traspasar el shock. EL 28 DE FEBRERO COMENZÓ EL ATAQUE DE EE.UU. E ISRAEL CONTRA IRÁN, ELEVANDO EL VALOR DEL CRUDO. EN PLAN DE RECONSTRUCCIÓN NACIONAL TIENE VARIAS ARISTAS RELACIONADAS CON LA ECONOMÍA.
Economistas analizan el plan ecómico del gobierno en medio del escenario de guerra herramienta fiscal creada en 2014 para evitar fluctuaciones bruscas en el precio interno de los combustibles (bencinas, diésel, gas vehicular), y funciona ajustando el impuesto específico cada tres semanas, subsidiando alzas o aumentando cargas si el precio internacional baja. "La evidencia reciente muestra que el traspaso del petróleo a la inflación interna puede ser rápido y significativo. Eso significa que un aumento sostenido del crudo no sólo eleva precios en estaciones de servicio, sino que se transmite a bienes y servicios a través de costos intermedios. Bajo ese escenario, Chile necesita un mecanismo de amortiguación, no necesariamente para impedir el ajuste, pero sí para moderar su velocidad. Ahí entra el rol del Mepco o de cualquier esquema equivalente de estabilización", explica el profesor de la Universidad Santa María.
Sin embargo, es un mecanismo que para el profesor Rodrigo Valdés de la PUCV hay que "revisar", en el sentido de "cómo va a funcionar en base a la volatilidad actual". "Es decir, cuánto tiempo va a continuar funcionando de la forma en que está funcionando, cuántos recursos se van a destinar, y en particular, para qué tipo de combustible, en qué tipo de momentos, cómo se va a definir la banda, cierto piso", detalla.
Sobre esta herramienta, el ministro de Hacienda Jorge Quiroz dijo en el seminario del Diario Financiero que "no vamos a esperar a que la fortuna de vuelta las cosas mientras gastamos, escúchenme bien, si seguimos las reglas normales, US$200 millones por semana", por lo que las modificaciones "son las decisiones que hay que tomar (. .. ) esto requiere cierta premura y también requiere que el país conozca que estamos en una situación compleja en materia internacional". "A pesar de la existencia del Mepco, su capacidad de amortiguación tiene límites financieros y temporales.
Sin embargo, el verdadero impacto inflacionario se produce a través de los efectos de la inflación de segunda vuelta", dice, por su parte, Gonzalo Escobar, académico de la Facultad de Economía y Negocios de la Universidad Andrés Bello. “En una geografía como la chilena, que depende completamente del transporte terrestre para el abastecimiento de los centros de consumo, el diésel es el insumo que mueve la cadena de suministro.
Cuando el petróleo sube, aumenta el costo de flete de las frutas y verduras desde los predios agrícolas, de los abarrotes que llegan a los centros de distribución y de los insumos intermedios para los procesos productivos", recuerda el facultativo.
Considerando lo anterior, dice que "este shock de oferta se traslada rápidamente al Índice de Precios al Consumidor (IPC), afectando especialmente a los alimentos, que es precisamente donde las familias de menores ingresos destinan gran parte de su gasto mensual. Este incremento de precios se traduce en una pérdida inmediata del poder adquisitivo.
No se trata sólo de que llenar el estanque del auto sea más caro; es que el costo de la vida sube mientras los salarios nominales suelen reaccionar con demora". QUÉ SE PUEDE HACER "Desde una perspectiva técnica, la discusión correcta no es mantener o eliminar completamente este tipo de instrumento, sino calibrarlo. Eliminarlo de forma abrupta puede mejorar caja o reducir costo fiscal, pero transfiere el shock de una sola vez a hogares y empresas.
Mantenerlo sin ajustes también tiene costos, porque desplaza parte del shock hacia el balance público", analiza Rodolfo Salazar. "La solución más consistente -siguees una versión focalizada, transitoria y explícitamente limitada, que suavice el passthroughsin transformar un mecanismo de estabilización en un subsidio estructural.
En términos macroeconómicos, el objetivo no es congelar precios, sino evitar una aceleración inflacionaria desordenada y regresiva". "La estrategia nacional debería transitar hacia alzas de precios graduales, donde puede ser prudente (financieramente) considerar sustituir los subsidios generales por ayudas focalizadas a los sectores más vulnerables, como el subsidio a la parafina", dice, por su parte, Alejandro Montecinos, decano (I) de la Escuela de Negocios Universidad Adolfo Ibáñez "En paralelo, es imperativo que el Estado y ENAP refuercen sus estrategias de coberturas financieras o hedging para mitigar la volatilidad, mientras el Banco Central monitorea de cerca los efectos de segunda vuelta en la inflación para evitar que el choque energético se ancle permanentemente en la canasta de precios", añade.
EL ROL DEL BANCO CENTRAL “Sin ningún lugar a dudas, una guerra no ayuda bajo ningún escenario a mantener una economía tranquila en un país como el nuestro, que es un tomador de precios internacionales y un importador neto de un sinnúmero de materias primas, partiendo por el combustible", asegura el profesor Valdés, agregando que "creo que esta situación de volatilidad no va a mejorar". "En este escenario, entidades como Goldman Sachs ya han ajustado a la baja el crecimiento proyectado para 2026, situándolo en un 2,3%, pero una escalada mayor del conflicto internacional podría llevar estas cifras a terreno negativo”, advierte, por su parte, el Decano (I) de la Escuela Negocios Universidad Adolfo Ibáñez.
Es así como, continúa, “elalza del crudo actúa como un impuesto directo al consumo que, al presionar la inflación, obligaria al Banco Central a frenar el recorte de tasas, encareciendo el crédito y paralizando la inversión.
Este escenario desfavorable, se ve moderado por el alto precio del cobre, el cual actúa como un contrapeso vital para sostener los ingresos fiscales; no obstante, la flexibilidad de la política económica será la clave para evitar que un shock fiscal demasiado rígido transforme una desaceleración necesaria en una recesión evitable". Gonzalo Escobar, de la UNAB, considera que "es muy probable que el Banco Central de Chile se encuentre hoy en una encrucijada técnica". "Por un lado, la actividad económica medida por el Imacec ha mostrado señales de debilidad, lo que insinuaría la necesidad de tasas de interés más bajas para estimular el crecimiento. Pero, por otro, un petróleo alto empuja la inflación hacia arriba y afecta al tipo de cambio", sostiene. Desde su perspectiva, "si el petróleo sigue escalando, el Banco Central podría verse forzado a moderar la baja de tasas para evitar que las expectativas de inflación se desanclen.
Esto encarece el crédito para las personas y las empresas, generando un enfriamiento adicional de la economía". FASE CONTRACTIVA Pero, ¿hay un riesgo de recesión? Esa posibilidad "no debe plantearse como resultado automático del escenario internacional, pero tampoco puede minimizarse", sostiene el profesor de la USM, Rodolfo Salazar.
Según explica, "para que Chile entre en una fase contractiva relevante tendrían que combinarse varios factores: petróleo persistentemente alto, efecto contractivo del ajuste fiscal, demora en la reacción de la inversión privada, subsidio al empleo de baja efectividad y una política monetaria que no pueda relajarse por presión inflacionaria.
El punto central es ¿ QUÉ ESTÁN HACIENDO ALGUNOS GOBIERNOS PARA ENFRENTAR AL ALZA DEL PETRÓLEO? · Según datos analizados por Global Petrol Prices, una plataforma que rastrea y publica los precios minoristas de la energía en aproximadamente 150 países, al menos 85 han reportado aumentos en los precios de la gasolina tras los ataques iniciales de Estados Unidos e Israel contra Irán el pasado 28 de febrero. Ante este escenario, varios gobiernos han empezado a aplicar medidas para mitigar el impacto de la subida del petróleo en los precios de los combustibles. En este contexto, varios gobiernos han empezado a aplicar medidas para mitigar el impacto de la subida del petróleo en los precios de los combustibles.
Es así como en España, dentro de las principales medidas que comenzaron a realizarse ayer, está la rebaja del IVA del 21% al 10% para la electricidad, el gas, la gasolina y el diésel, así como la suspensión temporal del Impuesto sobre el Valor de la Producción de Energía Eléctrica (IVPEE), del 7%, y la reducción del Impuesto Especial sobre la Electricidad (IEE) del 5% al tipo mínimo del 0,5%, fijado por la Unión Europea. El plan aprobado por el Consejo de Ministros extraordinario implica 5.000 millones de euros.
En Italia, por otra parte, la primera ministra Giorgia Meloni anunció el miércoles una reducción del precio de combustible de 25 céntimos por cada litro, introducirá una desgravamen fiscal para los transportistas equivalente al aumento de los costos de combustible que les supone, y activará un "mecanismo antiespeculación". Asimismo, la Unión Europea acordó el jueves lanzar "soluciones selectivas a corto plazo" para asegurar energía asequible para ciertos sectores industriales y "una respuesta coordinada" que alivie el golpe a empresas y familias, entre las que se encuentran bajar impuestos a la electricidad, subvencionar a las industrias intensivas y promover ayudas a sectores y empresas vulnerables. Para Latinoamérica el tema tampoco es ajeno. Es así como Brasil, la semana pasada, recortó los impuestos federales sobre las importaciones y ventas de combustible, al tiempo que introdujo un gravamen sobre las exportaciones de crudo para compensar la pérdida de ingresos. El viemes, además, el Presidente Lula Da Silva anunció inversiones por 9.000 millones de reales (1.700 millones de dólares) para ampliar la capacidad de refino de crudo.
Pese a que Argentina produce 882.000 barriles diarios de petróleo, de los cuales destina 570.400 al mercado doméstico, los precios de la nafta y el gasoil ya acumulan un aumento del 13% en las últimas tres semanas, consigna el diario La Nación.
En medio de este escenario, el Ente Nacional Regulador del Gas (ENARGAS) anunció el inicio de un procedimiento de consulta pública para debatir y transparentar una serie de modificaciones clave en el sistema de transporte y distribución de gas natural en el país, dentro de los que se incluyen los nuevos cuadros tarifarios provisorios.
A diferencia de los anteriores, Colombia anunció decisiones económicas dirigidas a eliminar los subsidios al consumo de gasolina, pues de continuar con estos compromete la sostenibilidad de las finanzas públicas y genera un desequilibrio fiscal que afecta la estabilidad económica. que los riesgos no son independientes, se potencian entre sí". Al igual que los otros entrevistados, Salazar considera que "el Banco Central cumple un rol decisivo. Si el shock petrolero empuja la inflación al alza, el espacio para reducir tasas se achica. Eso encarece crédito, enfría consumo durable y debilita aún más la inversión. En otras palabras, el ajuste fiscal puede coincidir con una restricción monetaria más prolongada.
Esa combinación es la que vuelve plausible un escenario de bajo crecimiento con inflación superior a la deseada, es decir, una situación de tensión estanflacionaria". Y termina diciendo que "la viabilidad del programa depende menos de su formulación general que de su implementación concreta: composición del ajuste, focalización del subsidio al empleo, secuencia legislativa y coordinación con la política monetaria. Si esas piezas no calzan, el riesgo macroeconómico aumenta de manera significativa". Autor: Flor Arbulú Aguilera flor.arbulu@mercuriovalpo.cl.