CARTAS: EMPLEO FORMAL Y ADAPTABILIDAD
CARTAS: EMPLEO FORMAL Y ADAPTABILIDAD CARTAS EMPLEO FORMAL Y ADAPTABILIDAD SEÑOR DIRECTOR: Las últimas cifras del mercado laboral muestran una señal que no debiera normalizarse: el empleo total crece débilmente, pero ese avance se explica principalmente por ocupaciones informales, mientras el empleo formal sigue perdiendo dinamismo. El problema, entonces, no es solo cuántos puestos se crean, sino qué tipo de empleo estamos generando. Esta realidad debe llevarnos a una discusión más honesta. Si queremos recuperar empleo de calidad, con seguridad social, cotizaciones, derechos laborales y mejores ingresos, necesitamos que la formalidad vuelva a ser posible y atractiva tanto para trabajadores como para empleadores.
Para Si la reactivación económica propuesta por el ello, la política pública no puede limitarse a subsidios transitorios o diagnósticos generales: debe hacerse cargo de los costos, cargas y rigideces que hoy dificultan la contratación formal. La legislación laboral vigente, aunque inspirada en fines legítimos de protección, no logra adaptarse a sectores con alta rotación, demanda variable, turnos, estacionalidad y necesidades operativas diversas. Las restricciones en materia de jornadas, contratación parcial, polifuncionalidad y organización del trabajo terminan afectando a quienes más necesitan opciones formales flexibles. Promover mayor adaptabilidad no significa debilitar derechos laborales. Por el contrario, significa construir un marco moderno que permita que más personas ingresen a empleos formales, con protección y certezas. Chile no solo necesita más empleo: necesita más empleo formal.
José Pakomio Presidente de la Cámara Nacional de Comercio, Servicios y Turismo de Chile (CNC) REACTIVACIÓN ECONÓMICA Y NATALIDAD SEÑOR DIRECTOR: La brecha de 19 puntos porcentuales entre la participación laboral femenina y masculina no responde a situaciones coyunturales, sino que es el reflejo de un sistema laboral que urge modernizar. A las madres se les pide trabajar como si no tuviesen hijos y criar como si no tuviesen trabajo. Las cifras son concluyentes.
Según el estudio "Maternidad y Desigualdad de Género en el Mercado del Trabajo" (2023), tras convertirse en madres, los ingresos de las mujeres caen un 35% en el sector privado y un 20% en el sector público.
A su vez, el estudio "El costo invisible de ser madres" (2025) revela que el 82% de las mujeres percibe un impacto adverso en su desarrollo profesional, y un 63% afirma que habría tenido más hijos si la maternidad no afectara su carrera. Esta realidad posterga el talento femenino y presiona a la baja nuestra crítica tasa de natalidad. Chile es el país con la tercera tasa de natalidad más baja del mundo. ¿ Qué economía resiste en el mediano plazo esta realidad?. - - - - -