Columnas de Opinión: La Fuerza Social del Evangelio
Columnas de Opinión: La Fuerza Social del Evangelio Es el nombre de un reciente libro escrito por el P. Harold Castilla Devoz, Rector de la Universidad Uniminuto, en Bogotá, Colombia.
Es sin duda, un interesante texto que, revitaliza la reflexión en torno a la Doctrina Social de la Iglesia, sacándola de un marco meramente teórico para situarla en la práctica pedagógica y en la formación integral de profesionales.
Además de realizar una sistematización, actualiza el Pensamiento Social Cristiano, recogiendo los aportes de los últimos pontífices, en especial del Papa Francisco, lo cual se agradece, Es un texto rico en definiciones sobre lo que es el pensamiento social cristiano, que lo saca de una concepción estática, doctrinaria y abstracta, en este caso dichas definiciones (más de 50), no restringen la comprensión de lo que es la Doctrina Social de la Iglesia, sino más bien la enriquecen y profundizan: Sabiduría evangélica encamada, Lenguaje del Espíritu, Conciencia del Pueblo de Dios en movimiento, Puente antropológico, Pedagogía del Reino, Lugar de encuentro, Fuerza moral para humanizar la globalización, Categoría original de fe y caridad, Organismo vivo en constante desarrollo, Escuela de humanidad cristiana, Brújula para el discernimiento, son por nombrar algunas de las definiciones que el autor explora y desarrolla.
Es además un texto de un lenguaje accesible para todo público, tanto para los que son entendidos, como los que buscan tener una mirada de conjunto, o se esAICAC MS GNO R tán iniciando en estas materias. Siendo, a su vez, un texto sucinto, lo que le otorga un carácter pedagógico y didáctico, sin por ello perder rigor científico.
Por último, es un texto que no se remite a repetir fórmulas doctrinales tradicionales, en ese sentido es un texto muy fresco, y está pensado en un horizonte de herramienta de evangelización y de formación académica, el mismo autor afirmará: "que la Doctrina Social de la Iglesia pasa de ser un conjunto de teorías estáticas a una herramienta pedagógica y práctica para la formación integral de profesionales". Sin duda alguna en un contexto de tanto pragmatismo y fragmentación social, donde lo político pierde su sentido ético, y prima la lucha por el del poder, donde abunda el apuro y distintas formas de violencias, en donde la formación ciudadana se reduce a las redes sociales, y se vive en el ámbito estudiantil (universitario) una crisis de vocación pública, volver a beber de estas fuentes, puede ser una buena oportunidad de formación cívica.
Que las comunidades y centros de formación cristianas vuelvan a jugar un rol más predominante en la formación de profesionales, que vivan la dimensión social de la caridad, y puedan encontrar fundamentalmente en el Evangelio, una fuerza de transformación social.. · Columnista - Espacio de Opinión Alejandro Cerda Sanhueza Director Depto. de Teología Universidad Católica del Norte