Columnas de Opinión: Una amenaza persistente y creciente
Columnas de Opinión: Una amenaza persistente y creciente Nuevamente hemos sido testigos de la devastación y la tragedia humana que han dejado los recientes incendios forestales.
La cobertura de los distintos medios nos han permitidoser testigo y a la vez sentirnos parte de la pena, la impotencia y desesperación de las personas y familias que han visto consumido todas sus pertenecías, sus casas, así como la pérdida de sus seres queridos por el fuego incesante y sin misericordia.
Frente a esta tragedia nuevamente hemos sido testigos de la solidaridad humana hacia aquellos damnificados con ayudas de emergencia, el acompañamiento y apoyo emocional de un sin número de personas y familias que han respondido frente a esta emergencia.
Al igual que en otras catastrofes anteriores, nuevamente las instituciones de servicio como bomberos, la Cruz Roja, y otras institucionesvoluntarias como Rotary se han hecho presentes en terreno poniendo su trabajo y los recursos para ir en ayuda de esas familias.
En esta ocasión los incendios han afectado en forma más severa poblados con una mayor población y más cerca de zonas urbanas como ha sido los casos de Lirquén que muestra un grado de pérdida total, Punta de Parra con 80% de destrucción y Penco y sus alrededores, lo que se suma a zonas rurales como han sido los incendios en los alrededores de Quillón, y Florida, así como San Nicolás en la región de Nuble. Examinando los datos disponibles de los últimos 10 años, los incendios del verano de 2023 fue uno de los más devastadores afectando principalmente a la región del Biobío con 197 mil hectáreas consumidas. A esto debemos agregar a un alto número de damnificados los que llegaron a casi 6 mil y de casas destruidas por el fuego cerca de 1700. La mayor devastación se concentró en las comunas de Nacimiento y Santa Juana, mayoritariamente rural. No cabe duda de que estos números este veranoserán mayores en términos de casas devastadas y damnificados ya que están afectando a poblaciones de mayor tamaño y concentración. Los incendios forestales responden a una combinación de factores como altas temperaturas, baja humedad, olas de calor, fuertes vientos junto con una alta biomasa generan condiciones propicias para incendios y su rápida propagación. Sin embargo, lo más preocupante es la proximidad entre áreas productivas y asentamientos humanos lo que hace aumentar la vulnerabilidad territorial. Sabemos que el sector forestal tiene una importante participación en la matriz productiva de la región generando actividad económica y empleo. Estos eventos recurrentes y con efectos latentes disminuyen la capacidad productiva de la economía de la región que ya ha sufrido la desaparición de varios sectores productivos tradicionales, entre ellos elacero. Al mismo tiempo, hay efectos económicos y sociales adicionales especialmente en las zonas rurales y que exhiben un fuerte componente agrícola y con una economía familiar de subsistencia.
En esas economías de subsistencia se incluyen siembras, crianza de animales, paneles de abejas, árboles frutales, algunas hectáreas de bosque, y junto con ello herramientas e infraestructura básica como el riego que permiten el desarrollo de esas actividades. Una vez que pase la emergencia y lo inmediato hay que hacerse cargo de estos temas estructurales. Los incendios forestales no deben ser considerados como eventos aislados, sino como la manifestación de un riesgo estructural creciente. Debemos avanzar hacia estrategias integrales de prevención y ordenamiento territorial junto a una atención oportuna, permanente y eficaz. IVÁN E. ARAYA GÓMEZ. PH.D.
Facultad de Ciencias Económicas y Administrativas Universidad de Concepcion Hay efectos económicos y sociales adicionales especialmente en las zonas rurales y que exhiben un fuerte componente agrícola y con una economía familiar de subsistencia.. Opinión Hay efectos económicos y sociales adicionales especialmente en las zonas rurales y que exhiben un fuerte componente agrícola y con una economía familiar de subsistencia.