COLUMNAS DE OPINIÓN: El sesgo detrás de la exigencia empresarial por mayor certeza jurídica
COLUMNAS DE OPINIÓN: El sesgo detrás de la exigencia empresarial por mayor certeza jurídica Opinión Patricio Segura Ortiz Periodista psegura@gmail.com El sesgo detrás de la exigencia empresarial por mayor certeza jurídica En los días que corren, el papel y el teclado aguantan mucho. Argumentos van, argumentos vienen, y en ocasiones no es relevante si el planteamiento tiene lógica o no. O si da cuenta de a integralidad de determinado debate. Ejemplo de ello es el clamor por mayor certeza jurídica” que áesr hace un tiempo ya, siendo en Chile fundamento para Id Id diversidad de materias: los cambios legislativos, judiciales, las decisiones administrativas.
Columnistas nales y locales, y ciertos sectores políticos y empresariales, rte del bien amplificado coro. 1último hito fue la cadena nacional del presidente José [o Kast, en la que al desmenuzar su autodesignado proyecto construcción nacional” planteó la figura de la invariabilidad aria” para las grandes empresas. En otros ciclos políticos las concesiones de derechos de aguas no consuntivos écadas para hidroeléctricas y en todo momento la crítica a menes de los tribunales ambientales revirtiendo decisiones organismos públicos sobre proyectos de inversión. Kast ién agregó el reembolso a inversionistas por Resolución de icación Ambiental revocadas, i subtexto es que la administración del Estado no podría e supervigilancia ex post de sus propios actos.
Y peor L! ID que la justicia, en su rol de revisión de los procedimientos 1 istrativos, debiera estar pintada. s difícil no estar de acuerdo con la exigencia de reglas claras. s, la figura es puntal del derecho en todas sus formas. Por lo, el principio non bis ¡ n ídem apunta a que nadie puede ser juzgado por un mismo hecho. Es lo que se conoce eguridad jurídica. ero el tema de fondo no es que se respete el principio de la esaria certeza. Es el uso que se hace, fundamentalmente, en de cierta visión e intereses particulares: lo económico. n 2004 las aguas del embalse Ralco inundaron un indígena en el Alto Bío Bío.
Bajo los 60 metros de a quedaron unos 700 cuerpos de antepasados de decenas amilias pehuenches, que por siglos habían vivido en el Ante el hecho, la empresa fue multada con míseros $15 nes de la época. ¿Dónde quedó la certeza de convivir en onía espiritual y afectiva entre quienes habitaron el territorio de antes que llegaran Endesa y el Estado chileno? Por décadas, la bahía de Quintero y Puchuncaví albergó ersas actividades sociales y productivas locales. Las familias abían dedicado históricamente a la agricultura, la pesca anal y el turismo, modos de vida que se fueron apagando ante ance implacable de la actividad industrial intensiva” de hace un par de años.
Efectivamente, por siones del Estado y el sector privado, en la década de los 60 enzó a conformarse un sistema socioproductivo que hoy es bolo de las infames zona de sacrificio”: cáncer generalizado, odios de intoxicación masiva, metales pesados en el agua, y suelo, y un estigma que ha trascendido las fronteras del. , ¿Dónde quedó la certeza jurídica de las familias que, eçldo históricamente en la zona, sufrieron sus perjuicios del so económico digitado por otros? esde antes de la colonia existían múltiples poblaciones eras que navegaban tanto desde Chiloé al sur, viviendo los productos que el mar les prodigaba, al principio con fines subsistencia que luego derivando a los de comercialización. n torno a ello se generó toda una historia, cultura, tradición y ma de poblamiento del litoral.
Sin embargo, desde fines de s 70 la vida se fue modificando a partir de diversas actividades Lustriales, particularmente la salmonicultura que ha ocupado gares estratégicos de la costa y el mar, afectando aquellas tiidades ancestrales. Esto, además de la contaminación que rucen sus operaciones (y mortandades), junto a los efectos os recurrentes y masivos escapes de salmones, voraz ecie exótica que arrasa con la biodiversidad autóctona.
Por iplo, ya en 2017 un subsecretario de Pesca señalaba que los aladeros están restringiendo” la relocalización de “centros de de salmónidos”. ¿Dónde quedó la certeza jurídica para estuvieron antes que las grandes industrias de capitales s al territorio, que han sido desplazados y expulsados su visión del desarrollo no encaja con el extractivismo a escala? es positiva la certeza jurídica. Pero no sólo de quienes n. También es fundamental la de quienes han vivido por uso siglos, en el caso de ciertos pueblos. el problema no es la certeza jurídica. Es que eren que sólo ellos tienen derecho a ella..