Fuertes históricos junto al río Biobío se proyectan como polo de turismo creativo y desarrollo local
Fuertes históricos junto al río Biobío se proyectan como polo de turismo creativo y desarrollo local Jercmy V.
Quiroz prcnsa@latribuna.cl En En la cuenca del Biobío, donde desde el siglo XVII se levantaron numerosos fuertes como parte de la estrategia estrategia del gobernador Alonso de Ribera para consolidar una línea defensiva en plena Guerra de A rauco con el río Biobío como frontera natural entre el mundo español y el territorio mapuche, persiste una huella histórica que define la identidad del territorio. Estos enclaves, emplazados a lo largo del curso fluvial yen puntos estratégicos de la provincia, no solo marcaron marcaron un límite geopolítico, sino que dieron origen a dinámicas culturales y sociales que aún perduran. Hoy, ese patrimonio comienza comienza a ser revalorizado desde una nueva mirada. Lejos de quedar quedar relegados al abandono o a la contemplación pasiva, los antiguos fuertes emergen como piezas clave para reconstruir el vínculo entre historia, territono territono y comunidad. Su ubicación, estrechamente ligada al río Biobío, Biobío, los posiciona como nodos capaces de articular rutas, rdatos rdatos y experiencias en torno a la memoria y la identidad local. En este contexto, surge una propuesta que busca proyectar estos espacios hacia el futuro, integrándolos a un modelo de turismo creativo que trasciende la lógica tradicional.
La iniciativa iniciativa apunta a transformar los fuertes en puntos de encuentro activos, donde la historia dialogue dialogue con la vida contemporánea a través de la cultura, la gastronomía, gastronomía, la artesanía y las tradiciones tradiciones propias de cada localidad. Más que una intervención intervención patrimonial, se trata de una estrategia de desarrollo territorial que reconoce en el pasado una oportunidad.
La puesta en valor de estos sitios permitiría no solo preservar la Carlos Guerrero, uno de los impulsores del proyecto. memoria histórica de la región, sino también dinamizar economías economías locales, visibilizar comunidades comunidades y posicionar al Biobío Biobío como un destino donde ci patrimonio cobra sentido a través través de la experiencia.
LA FRONTERA Ese es el objetivo del proyecto Territorio Creativo La Frontera, Frontera, una iniciativa que propone mirar estos espacios no solo como patrimonio histórico, sino como una puerta de entrada entrada para activar comunidades completas. La apuesta no es menor. En la provincia existen más de 30 fuertes, aunque solo algunos como los de Nacimiento y Santa Juana se mantienen en buen estado. El resto, en distintos niveles de deterioro, plantean un desafío tanto técnico como de gestión. “Lo primero es hacer un buen mapeo, saber dónde están, en qué condiciones y cuáles son sus posibilidades”, explicó Carlos Carlos Guerrero, uno de los impulsores impulsores del proyecto. La tarea no es simple: hay estructuras en terrenos privados, forestales y públicos, lo que obliga a ordenar ci escenario antes de pensar en intervenciones.
Pero más allá de la restauración restauración física que en muchos casos es compleja y costosa, el foco está puesto en algo distinto: dotar a las propias comunidades de herramientas para poner en valor su historia. “No se trata de transformar todos los fuertes en muscos, sino en espacios de encuentro”, señala señala Guerrero. La idea es que cada localidad pueda construir un relato que conecte con el visitante visitante a través de su identidad actual: la artesanía, la gastronomía, el vino o las tradiciones locales. UN NODO PARA ACTIAR LOCALIDADES En este modelo, los fuertes funcionan como un anda. Un punto de interés que permite visibilizar localidades que, de otra forma, quedarían fuera del mapa turístico. “Son un nodo desde el cual podemos mostrar todo lo que pasa hoy en esos lugares”, resume resume Guerrero. Así, sectores como Mesamávida, Santa Fe o San Carlos de Purén podrían desarrollar actividades propias, propias, festivales o circuitos que involucren a emprendedores, transportistas, alojamientos y cultores locales. La lógica es simple: atraer visitantes con la historia, pero retenerlos con la experiencia. A partir de ese enfoque, cada localidad tendría la posibilidad de construir una oferta diferenciada, diferenciada, vinculada a su identidad y a sus recursos propios. Desde rutas gastronómicas hasta ferias costumbristas o experiencias asociadas al entorno natural, el desafío está en generar propuestas propuestas que prolonguen la estadía de los visitantes y distribuyan los beneficios en el territorio. En esalínea, el fortalecimiento fortalecimiento de redes locales aparece como un factor clave.
La articulación entre emprendedores, servicios servicios turísticos y organizaciones organizaciones comunitarias permitiría consolidar circuitos sostenibles, sostenibles, donde el patrimonio actúe como punto de partida para un Teresa Díaz, Red Nacional de Territorios Creativos. desarrollo que integre cultura, economía y cohesión social. TURISMO CREATIVO Más allá de la contemplación del patrimonio, esta propuesta busca transformar la relación entre visitantes y territorio, promoviendo experiencias donde la participación activa se convierte en el eje del desarrollo desarrollo turístico. En ese marco, el turismo creativo se posiciona como una herramienta capaz de conectar identidad, cultura y economía local de manera sostenible. El concepto que sustenta esta iniciativa ese! turismo creativo. A diferencia del turismo tradicional, tradicional, donde el visitante observa, observa, aquí se busca que participe activamente. Desde la Red Nacional de Territorios Creativos, su directora directora Teresa Díaz expresó que estos activos patrimoniales son “la excusa perfecta” para activar economías locales. “Ya tener los fuertes es una ventaja enorme. Desde ahí puedes puedes desarrollar gastronomía, artesanía, producción local. Es la puerta de entrada para un desarrollo mucho más amplio”, sostiene. Díaz agregó que el éxito de este tipo de iniciativas depende depende de una gobernanza amplia, basada en el modelo de “cinco hélices”: sector público, privado, academia, comunidad organizada organizada y, especialmente, artistas y creadores. La clave, dijo, es que el proyecto proyecto no dependa de una sola institución ni de los ciclos políticos, políticos, sino que se sostenga en el tiempo como una estrategia territorial compartida.
OPORTUNIDAD PARA LA ECONOMÍA LOCAL La iniciativa no solo busca rescatar el patrimonio, sino también generar encadenamientos encadenamientos productivos que permitan permitan diversificar la economía en torno a recursos y saberes locales, fortaleciendo el desarrollo desarrollo de pequeñas y medianas iniciativas. Desde el mundo vitivinícola, por ejemplo, pequeños productores productores de Nacimiento muchos de ellos artesanales podrían integrarsc a estas rutas y ganar visibilidad. “Hay mucho productor que ha quedado en el anonimato, con venta local. Mientras más gente llegue, todos se benefician”, comentó Elcodoro Ríos, gerente administrador de la Cooperativa Campesina de Los Notros. En esa línea, se propone replicar replicar modelos como la gastronomía gastronomía “100K”, donde la mayor parte de los insumos proviene de un radio cercano, fortaleciendo así las economías locales. Fuertes históricos junto al río Biobío se proyectan como polo de turismo creativo y desarrollo local frontera y a la instalación de fuertes en la zona.
EL RÍO BIOBÍO, EL MÁS EXTENSO Y CAUDALOSo de la región, ha marcado la configuración histórica del territorio, mientras que el río Vergara forma parte del entramado fluvial que dio forma a la antigua “No se trata de transformar todos los fuertes en museos, sino en espacios de encuentro”. “Tener los fuertes es una ventaja enorme. Desde ahi puedes desarrollar gastronomía, artesanía, producción local. Es la puerta de entrada para un desarrollo mucho más amplio”. “Hay mucho productor que ha quedado en el anonimato, con venta local. Mientras más gente llegue, todos se benefician”. Eleodoro Ríos, Cooperativa Campesina de Los Notros. J.