Editorial: Elqui rural: la salud que sigue esperando
Editorial: Elqui rural: la salud que sigue esperando En la provincia del Elqui, la escasez de médicos en la ruralidad dejó de ser una advertencia técnica para transformarse en una realidad cotidiana que condiciona la vida de comunidades enteras. Con menos de un médico por cada mil habitantes, y en algunos territorios con ratios aún más críticos, la atención primaria de salud enfrenta una presión constante que amenaza su rol preventivo y resolutivo. Comunas como La Higuera, Paihuano y Vicuña reflejan con claridad esta problemática.
En ellas, la disponibilidad de médicos resulta insuficiente para una población que envejece, que presenta un alto índice de enfermedades crónicas y que, en temporada estival, además aumenta de forma significativa por la llegada de turistas y trabajadores temporales. El resultado es previsible: listas de espera, controles postergados, sobrecarga laboral para los pocos profesionales disponibles y un uso excesivo de los servicios de urgencia. La atención primaria es la base del sistema sanitario. Es allí donde se previene, se detecta a tiempo y se evita que patologías simples se transformen en problemas complejos. Cuando esta red se debilita, todo el sistema resiente sus consecuencias.
Sin embargo, en la ruralidad del Elqui, la APS sigue funcionando con recursos humanos limitados y con una dependencia excesiva de programas transitorios, como la Etapa de Destinación y Formación, que si bien ha sido clave para llevar médicos a zonas apartadas, no garantiza continuidad ni permanencia. El problema no es solo atraer profesionales, sino lograr que se queden. Las dificultades para retener médicos están asociadas a diferencias salariales, condiciones laborales menos competitivas, alta carga asistencial y falta de incentivos que reconozcan el ejercicio profesional en contextos rurales. Mientras estas brechas no se aborden de manera estructural, la rotación seguirá siendo la norma y la estabilidad, la excepción. Hablar de equidad territorial en salud implica asumir que vivir en una comuna rural no puede seguir siendo sinónimo de menor acceso, mayor espera o atención fragmentada.
La provincia del Elqui necesita una política sanitaria que mire más allá de la contingencia, que fortalezca la atención primaria rural con recursos, incentivos y planificación de largo plazo.. El déficit de médicos en las zonas rurales de la provincia del Elqui no es un problema nuevo, pero sí uno cada vez más urgente. Las cifras evidencian una brecha profunda que impacta directamente en el acceso oportuno a la salud y en la calidad de vida de miles de personas. EDITORIAL