Editorial: Fin de una espera injustificada
Editorial: Fin de una espera injustificada a confirmación de la adjudicación de las obras para la reposición del Liceo Carmela Carvajal de Prat, en Osorno, marca un punto de inflexión tras un periodo de incertidumbre que se extendió L por casi cuatro años.
Desde que la Constructora Baker abandonara el proyecto en mayo de 2022, el recinto no sólo se convirtió en una estructura de hormigón a medio terminar, sino en el símbolo de una crisis de gestión que afectó directamente el prestigio y la estabilidad de la comunidad educativa más emblemática de la provincia. El reciente anuncio, derivado de gestiones entre el gobernador regional y el nivel central del Ministerio de Obras Públicas, permite finalmente destrabar los nudos administrativos y jurídicos que mantenían cautiva la licitación.
La entrada de una empresa ejecutora con experiencia reciente en la zona, abre una ventana de confianza para concluir un proyecto que, lamentablemente, sufrió un deterioro tal que sólo permite aprovechar un tercio de lo avanzado originalmente. Sin embargo, este avance no debe ocultar las lecciones que deja el proceso.
El hecho de que se requirieran 14 mil millones de pesos adicionales, sumados a los más de 7 mil millones de pesos ya ejecutados, evidencia el alto costo que tiene para el erario público y para el desarrollo regionalla falta de solvencia en las etapas iniciales de grandes contratos. La quiebra de la empresa original y la posterior demora en la toma de decisiones técnicas transformaron una mejora necesaria en una herida abierta para la ciudad. El compromiso de las autoridades por agilizar la toma de razón en Contraloría y definir los plazos de instalación de faenas debe ser ahora inquebrantable. El Liceo Carmela Carvajal, con más de un siglo de historia formando generaciones, no resiste más disputas políticas ni dilaciones técnicas. La recuperación de sus aulas es, ante todo, un compromiso ético con los estudiantes que han debido formarse en condiciones de precariedad mientras el enorme edificio de calle Bilbao lucía descuidado. El reinicio de los trabajos debe ser el primer paso hacia una vigilancia más estricta sobre la obra pública.
La ciudadanía espera que, esta vez, los cronogramas se cumplan y que la excelencia académica vuelva a estar acompañada de un entorno físico a la altura.. La reactivación de obras en el liceo Carmela Carvajal no sólo representa un avance en infraestructura, sino un acto de justicia para la educación pública de Osorno. E Editorial