LA SEMANA POLÍTICA
LA SEMANA POLÍTICA Existe un amplio consenso político y técnico respecto del creciente clima de ingobernabilidad en el Congreso, con la fragmentación política y la existencia de alrededor de 20 partidos políticos.
Las consecuencias las han experimentado los sectores tanto de la actual oposición como del oficialismo, pero particularmente la ciudadanía, que ve entrampada la resolución de importantes materias, lo que tiende a erosionar la adhesión y confianza en el sistema democrático.
El juicio técnico sitúa en la reforma electoral del segundo gobierno de la Presidenta Bachelet el principal detonante de este proceso de deterioro institucional, que se vio profundizado luego por la facilitación para la constitución de partidos políticos y la forma establecida para el financiamiento público de las colectividades, entre otras reformas.
Con todo, pese a que hubo voces expertas que previeron y anticiparon estos efectos, para muchos no era evidente lo que iba a suceder y el daño sistémico que iba a generar el sistema proporcional sin umbral que promulgó Bachelet en 2015.
Hoy, cuando están a la vista las consecuencias perniciosas para el país de esas reformas al sistema electoral, la postura del Presidente Gabriel Boric --que, a pesar de sus declaraciones ambiguas, se traduce en la práctica en el decidido empeño del Gobierno por bloquear el proyecto de cambios al sistema político que avanzaba en el Senado-resulta inexcusable.
Cabe recordar que en 2023 el Comité de Expertos del también fallido segundo proceso de cambio constitucional, que tenía una representación transversal de distintos sectores, incluido el oficialismo, aprobó por unanimidad un umbral del 5% para que los partidos políticos pudieran tener representación en el Congreso. De ahí que la conducta del Presidente Boric solo pueda explicarse por la defensa corporativa de intereses partidistas dentro de su coalición, que naturalmente se anteponen al bien común.
Y es que algunos temen que un umbral del 5% o 4% ponga en riesgo la representación parlamentaria del Partido Comunista y otra serie de partidos que apoyan al Gobierno, y ese sería el punto en que el sujeto político desplaza al estadista que habita el cargo, como le gusta decir al gobernante. LA SEMANA POLÍTICA Bloqueo del Gobierno Hoy, cuando están a la vista las consecuencias perniciosas para el país de las reformas aprobadas al sistema electoral, la postura del Presidente Gabriel Boric resulta inexcusable. Como suele suceder, cuando un Presidente se enfoca en un objetivo político, es todo el aparato de gobierno el que lo sigue. Es lo que sucedió esta semana, en que insólitamente la ministra del Trabajo, la vocera de Gobierno y el ministro de Vivienda las emprendieron contra la exalcaldesa de Providencia. Todos contra Matthei Y en rigor, desde que se desató el clima de campaña electoral el Presidente Boric ha entrado en un vértigo de declaraciones en que se ve suelto y parece sentirse cómodo.
No solo ironizó respecto de la candidata de Chile Vamos, Evelyn Matthei, en el acto en que se promulgaba la reforma previsional, sino que en redes sociales desafió a un destacado columnista de este medio --"¿ Qué será de don Jorge Quiroz?", dijo acompañando un titular de prensa--, todo ello a raíz de las cifras de crecimiento conocidas recientemente que indican que en 2024 el país creció un 2,6%. La respuesta del experto al Presidente ha quedado, no obstante, sin contestar.
El economista señala que para alcanzar esa meta el Gobierno incumplió los supuestos de su presupuesto aumentando en cerca de tres mil millones de dólares la abultada deuda pública que está legando a la próxima administración.
A lo anterior se suma otro aspecto que no ha pasado inadvertido, el muy positivo desempeño que tuvo el rubro minero durante el año pasado en el índice de actividad económica, cuyas variaciones fueron celebradas por el mandatario.
En definitiva, el desequilibrio macroeconómico provocado en las cuentas públicas y el extraordinario rendimiento de lo que con anterioridad denostaba como una actividad "extractivista" parecen haber sepultado el "nuevo modelo de desarrollo" que anunciaba al inaugurar su gobierno.
Como suele suceder, cuando un Presidente se enfoca en un objetivo político --en este caso, por ejemplo, atacar a Evelyn Matthei, a quien ven como la principal candidata opositora--, es todo el aparato de gobierno el que lo sigue. Es lo que sucedió esta semana, en que insólitamente la ministra del Trabajo, la vocera de Gobierno y el ministro de Vivienda las emprendieron contra la exalcaldesa de Providencia. Evidentemente hay detrás de ello una clara estrategia del Gobierno de debilitar su candidatura, y muestra también hasta qué punto están dispuestos a intervenir en la elección presidencial.
A ello se suma el referido acto en que se promulgó la reforma previsional --que, bailes incluidos, resultaba para cualquier observador indistinguible de un evento de campaña--, hecho a la medida de la ministra Jara, quien en los próximos días podría convertirse en la candidata del Partido Comunista. Apenas se escuchan, en cambio, las críticas del Gobierno y sus dirigentes partidarios a los otros candidatos opositores, a quienes seguramente ven como más posibles de derrotar en una eventual segunda vuelta. Así las cosas, ya es un hecho que la candidatura de Matthei estará sujeta a un fuego cruzado de la izquierda (incluido el Gobierno) y de sectores de derecha que apoyan otras candidaturas. Un escenario complejo que exige un diseño estratégico de un equipo de campaña --en terreno, en los medios de comunicación y en las redes sociales-que sea capaz de enfrentar tamaño desafío.. -