Valparaíso: desafíos en infraestructura de la ciudad-puerto
Valparaíso: desafíos en infraestructura de la ciudad-puerto Ee EDICIONES ESPECIALES alparaíso región y ciudad enfrentan una paradoja: poseen una localización estratégica en el sistema logístico del país, pero su infraestructura -portuaria, vial y ferroviariaaún no logra calidad de vida urbana. Esta brecha se ha profundizado por décadas de decisiones fragmentadas, donde el puerto, la ciudad y el territorio han sido pensados como piezas autónomas.
La condición de Valparaíso como sitio Patrimonio de la Humanidad, declarado por la UNESCO en 2003, ha sido incomprendida a veces como una restricción al desarrollo y no como un marco exigente para hacerlo mejor, siendo desde esa tensión donde emerge la oportunidad de proyectar infraestructura compatible, que reconozca la relación con el mar y la memoria urbana, sin renunciar a la competitividad logística. En materia portuaria, el desafío es avanzar hacia un frente portuario extenso, abrigado y eficiente, que permita operar simultáneamente naves de gran escala sin comprometer visualmente la estructura urbana histórica. Cómo se ha dicho antes, la discusión porteña sobre el modelo de operación -mono o bi-operadorno es meramente económica: definirá la geometría del borde y, por tanto, su impacto urbano. Un trazado reajustado, más lineal y menos fragmentado no solo mejora la eficiencia portuaria, sino que reduce externalidades y abrirá la posibilidad de una convivencia más armónica con un borde accesible para la ciudad. Al mismo tiempo, la conectividad logística entre Valparaíso y Santiago será modernizada a través de una nueva concesión en el trazado más corto, que es a su vez la mejor posibilidad ferroviaria. Esa oportunidad intermodal está en seguir consolidando corredores logísticos segregados, que liberen la trama urbana de cargas innecesarias y mejoren la movilidad. Esto no implica solo nuevas carreteras, sino también una gestión más inteligente de las existentes, incorporando tecnología y planificación territorial. Finalmente, el sistema ferroviario sigue mostrando una deuda. El reestudio del tren Valparaíso-Santiago no puede tornarse una promesa eterna. Su materialización fortalecería la competitividad del puerto, redefiniendo el estándar de vida en la región, redistribuyendo oportunidades laborales, educativas y culturales. Más aún, un sistema ferroviario robusto podría articular una red de subcentros urbanos, reduciendo la presión sobre el borde costero y promoviendo también un repoblamiento equilibrado. Así, ninguna de estas inversiones tendrá sentido si no se vinculan con la calidad de vida urbana. Valparaíso y su conurbación requieren más y mejores espacios públicos, acceso efectivo al mar y una infraestructura verde y azul que permita adaptarse al cambio climático. La recuperación de borde costero, en continuidad con proInfraestructura Regional yectos como Parque Barón, debe entenderse como parte de una estrategia de largo plazo. El desafío, entonces, es que Valparaíso sea un puerto más competitivo y una ciudad recuperada y habitable.
Para ello, se requiere una visión integrada, de largo plazo, que entienda que cada decisión en carreteras, puertos o trenes es, en última instancia, una decisión sobre la forma en que queremos convivir en la ciudad.. Por: Alberto Texido, Arquitecto-Académico FAU U. de Chile y consejero del Consejo de Políticas de Infraestructura (CPI).