Autor: FRANCISCA ORELLANA
Arquitecta vive en un departamento atípico en Curitiba: hasta la ducha tiene diagonales
Arquitecta vive en un departamento atípico en Curitiba: hasta la ducha tiene diagonales a arquitecta e interiorista Bárbara Muñoz (32) dejó Antofagasta y se fue hace unos cuatro meses a Curitiba, al L sur de Brasil. Junto a su marido arrendaron un departamento atípico: varias de sus paredes son diagonales, incluso la ducha tiene ángulos obtusos y agudos. ¿Puede bañarse cómoda? "Más o menos. Al momento de flectar o levantar los brazos, uno tiene que empezar a acomodarse para no chocar con el vidrio. Complica un poco. Al principio me enojaba bastante, me daba rabia, pero después pensé que de todas maneras me podía bañar y tenía que hacerlo más ameno. Estoy viendo cómo decorar.
Puedo hacer un bosquejo para ver dónde instalar repisas y colgar una planta en el ángulo, cosas que no requieren de mucha inversión y ayudan a mejorar la calidad de vida". ¿Lo podría modificar? "La esquina tiene un ángulo muy agudo.
El lavamanos podría haber sido más angosto, la taza del baño se podría correr unos centímetros y así dar más aire a la ducha y tener espacio para dejar el champú y el jabón, pero no voy a hacer una inversión si me voy a ir en dos años. Los dueños nos dieron autorización para modificar el baño, pero el gasto corre por nuestra cuenta.
Prefiero gastar ese dinero en amoblar el living". Cuenta que pagan $370.000 al mes por un departamento de 70 metros cuadrados de dos dormitorios en la zona de Bigorrilho, vecindario que describe como similar a Providencia en Santiago. "Acá la vida es más económica, en Antofagasta pagábamos $650.000 por un departamento de un dormitorio de 39 metros cuadrados", cuenta. Las diagonales también están presentes en la cocina, la logia y el living. ¿Le gusta el departamento con diagonales? "Me choca mucho, pero he visto mucho en Curitiba que los departamentos están como quebrados. No son como Tetris como en Chile, donde todos tienen los pasillos rectos. Acá tú puedes sentir que doblas incluso en el pasillo. Hay muchos espacios muertos que se generan por estas formas y si quieres utilizarlos, tienes que hacer un mueble a medida.
Pero creo que, en realidad, son detalles en los que me fijo por deformación profesional". Muñoz menciona que tenían varios departamentos en vista que podían arrendar, FOTOS: CEDIDAS pero se inclinaron por este por ubicación y espacio más que por su curiosidad como arquitecta: "Me parecía más hogareño. No era tanto la funcionalidad como el barrio, las áreas verdes y el tamaño, adecuado para estar con nuestras tres gatitas. Las terminaciones no están tan bonitas, el baño no es tan cómodo, pero desde la decoración algo se puede hacer para mejorarlo". ¿Se dio cuenta al inicio de las complejidades? "De algunas. Cuando uno escoge un departamento, tampoco puede ver tantos pormenores, más bien afloran en el día a día, cuando le das uso. No le puedes pedir permiso al dueño para quedarte a dormir para ver si se escuchan los vecinos pelear o si hay perros que ladran. Con la rutina me fui dando cuenta que, por ejemplo, no me gusta tanto la presión de la grifería, que la cocina es estrecha y que chocamos cuando estamos los dos. Pero son cosas que yo veo porque soy detallista". Habito, luego decoro La pareja lleva poco más de dos meses en este departamento y solo tiene comedor, microondas, refrigerador, escritorio y colchón. Muñoz tomó la tarea de ambientarlo, pero no se apura porque prefiere habitar el espacio para saber lo que realmente va a necesitar. "Mi trabajo es distribuir espacios, pero no puedo diseñarlos sin vivir adentro. Con el uso de las redes sociales, nace la presión de que todo tiene que ser bonito y perfecto, pero así no es la vida. Por eso mismo, hice el plano del departamento para organizarlo. He aprendido que hacer las cosas apurada no es bueno.
Hay que entender los horarios y actividades de quienes habitan una casa para sentirla como propia", cuenta la interiorista. ¿Ha visto alguna otra diferencia con Chile? "Acá es más económico, una bandeja de huevos cuesta $2.000. Hay mucho verde. Curitiba está dentro de las ciudades con mayor cantidad de áreas verdes por habitante del mundo y los pisos de los departamentos son diferentes a los que se usan en Chile. Nosotros estamos en el segundo piso, pero a una altura equivalente al quinto piso chileno. En los primeros niveles están los espacios comunes, el estacionamiento, la sala de fiestas, el quincho y la recepción.
Una vez compramos un colchón y dijimos que estábamos en el segundo piso y el pobre vendedor tuvo que subir los cinco pisos por la escalera". La influencia El doctor en Arquitectura Diego González, director de Investigación de la Facultad de Arquitectura de la Universidad San Sebastián, explica que entre los años 40 y 60, Brasil vivió un fuerte impulso modernista que buscó romper la arquitectura ortogonal y alejarse de la influencia de Europa. "Eso se tradujo en el uso de curvas, diagonales y plantas irregulares, formas que permitía el hormigón armado. Por eso no es raro encontrar departamentos con geometrías poco convencionales. Responden a una tradición arquitectónica y a condiciones funcionales", señala. Agrega que un gran promotor de ello fue el arquitecto Oscar Niemeyer: "Él literalmente decía que rechazaba el ángulo recto y prefería las formas libres, curvas y no ortogonales". Autor: FRANCISCA ORELLANA. Hay esquinas en los pasillos, la logia y la cocina. Bárbara Muñoz, la residente, piensa colgar repisas y una planta para ambientar el espacio. Impulso modernista marcó las construcciones de mitad de siglo en Brasil El acceso del departamento ya anuncia a los visitantes que sus espacios son poco convencionales. La ducha es estrecha y sus ángulos complican un poco el movimiento, pero se puede usar. Muñoz (@barainteriores en Instagram) se mudó con su marido y sus tres gatas a Brasil.