Autor: LINA CASTAÑEDA
“Me voy contenta y orgullosa de que estemos tan cerca de cumplir la meta de inflación”
“Me voy contenta y orgullosa de que estemos tan cerca de cumplir la meta de inflación” Pasaron casi cuatro años desde que Stephany Griffith Jones se incorporó como consejera del Banco Central, en 2022. En 2024 se convirtió en vicepresidenta, hasta que en diciembre de 2025 terminó de cubrir el período para el cual fue nombrada, en reemplazo del lapso que le restaba a Mario Marcel.
Mientras su esposo, Robert, se dedica a la lectura en una de las habitaciones, la entrevista de “El Mercurio” con Griffith-Jones tiene lugar en el living de su hogar hasta ahora en Santiago, rodeada de esculturas de una destacada escultora chilena que le arrendó el departamento. Acerca del fin de su mandato, Griffith-Jones, confiesa: “Siento una mezcla de sentimientos, sobre todo por el lado del banco. Me voy contenta y orgullosa de que estemos tan cerca de cumplir la meta de inflación, es como decir misión cumplida”. Nació en Praga en junio de 1947 como Stepanka Novy Kafka. Su familia llegó a Chile siendo ella muy pequeña. Estudió en el Santiago College y luego Ingeniería Comercial en la Universidad de Chile.
Fue en la Universidad de Cambridge, Inglaterra, donde conoció a su esposo, un matemático con quien lleva casada casi 50 años, algo raro en este tiempo porque casi todas sus amistades tienen dos o tres matrimonios, dice. Culminación de una carrera Cuenta que la llamada de Marcel para integrarse como consejera en 2022 “fue totalmente sorpresiva”. Estaba por casualidad en Chile. Implicaba un cambio de país.
“Mi marido fue muy apoyador y me dijo: Este es un rol muy importante, un poco una culminación de tu carrera el poder servir a tu país en ese nivel”. ¿Cómo fue la recepción a su llegada y cómo se desarrolló su relación al interior del Consejo? “La bienvenida fue muy cordial, solamente conocía a Pablo García (entonces consejero) de antes, pero rápidamente me hice amiga de todos.
Fue muy especial tener dos mujeres liderando el banco: Rosanna Costa como presidenta y, cuando me nombraron vicepresidenta, nos dieron un premio internacional por eso, porque no es algo usual en la banca central (... )”. “Recuerdo que en la FEN, cuando una estudiante mujer hacía una pregunta, la gente se daba vuelta como si fuera algo raro.
También en Cambridge, cuando me quería cambiar de la maestría a hacer un doctorado, una vez un profesor me dijo: Mijita, ¿por qué mejor no lo pasa bien?. Eso no se lo habría dicho a un hombre.
Ciertamente ahora un profesor no se atrevería a decir eso”. ¿Advirtió en la práctica diferencias en las políticas y formas de comunicarlas respecto a lo que había visto en la banca central de países desarrollados? “Nunca trabajé en un banco central afuera, más bien asesoraba y presentaba informes. Hay algunas diferencias y también muchas cosas en común, como el objetivo central de controlar la inflación.
En la parte de comunicaciones, una diferencia con la Reserva Federal de EE.UU. es que cada gobernador presenta los dots (proyecciones individuales sobre la futura trayectoria de las tasas de interés que sirve como guía). Ellos dicen lo que creen va a ser la evolución de la tasa de interés en el año, dos o tres años y en el largo plazo, y son estimaciones que pueden cambiar cuando cambia la economía.
En Chile hay un corredor para la tasa de interés de política monetaria”. ¿Cómo recibió usted las críticas de la prensa acusándola de proyectar el siguiente paso de la política monetaria en una entrevista televisiva? “No quisiera abordar ese tema, preferiría quedarme con lo positivo.
Pero en realidad lo que dije en esa oportunidad es que si se mantenían las condiciones macroeconómicas de ese momento, la proyección era bajar la tasa de interés en septiembre, en línea con la proyección que se puede sacar implícitamente del corredor publicado, pero podría ser diferente si las condiciones cambiaban. No dije que la íbamos a bajar. Lo dijeron también Carlos Massad, expresidente del banco, y Pablo García, exvicepresidente, en carta que enviaron a la prensa.
Lo que dije se diseminó de otra manera y me pareció injusto”. Rosanna Costa “salvó mi vida” ¿ Hay restricciones a los consejeros para presentar públicamente sus análisis en relación con otros países? “Decía que los gobernadores de la Fed opinan antes de las decisiones y después viene un período de silencio, pero tienen un espacio para opinar más.
Aquí la costumbre es diferente, salimos después de la decisión de política monetaria a presentar el Informe de Política Monetaria (IPoM)”. “Es valioso tener distintas perspectivas y tener algún tipo de diversidad al discutir las decisiones y en las votaciones nunca hemos tenido más de 25 puntos base de diferencia, son solo matices. ANEVARAROTCÉH Las diferencias quedan marcadas en las votaciones y eso es de público conocimiento. Claro, cuando hay un acuerdo, nos alineamos todos a lo acordado”. ¿Qué dice de su relación con la presidenta, Rosanna Costa? “En general nos llevamos muy bien. A nivel personal es muy cariñosa y respetuosa, muy preocupada de mi salud, de mi familia. De hecho, hubo un episodio que estrechó el lazo, en cierta manera ella salvó mi vida.
Durante un almuerzo con el presidente del Banco Central de Perú y otro consejero, estaba muy pendiente de la conversación y mientras comía tomé un pedazo de carne un poco grande y me atoré, no sabía qué hacer y me daba vergüenza. La presidenta estaba un poco lejos, no sé cómo se dio cuenta pero saltó y me presionó hasta que boté el trozo de carne. Sé que hay gente que muere en situaciones así, de modo que eso creó un lazo especial. Hay cosas en las que no estábamos de acuerdo, pero el debate es valioso para tomar buenas decisiones”. Una nueva familia Sobrina nieta del escritor Franz Kafka, la exconsejera descubrió en Chile familiares muy lejanos. “Me escribió por Twitter un hombre diciendo “yo también soy pariente de Franz Kafka” y me invitó a comer. Robert Funk es un cientista político y más bien pariente político. Tiene una prima, Ruth Krauskopf, que es una ceramista conocida, quien tiene varios hijos y nietos. A través de ellos he conocido mucha gente que en cierta manera son mis parientes.
Nos juntamos en una casa de ella, fue una cena muy simpática donde esta prima preparó lo que se llama con cierta malicia “pelotas checas”. Son unas albóndigas rellenas de fruta que mi mamá las hacía fantásticas y ella las hizo muy bien. Fue muy lindo comer como lo hacía cuando era niña chica”. Estos años su esposo ha venido algunas veces a Chile a pasar el verano y han podido ir al sur. Con su hijo y esposa viajaron a Torres del Paine. “Desgraciadamente, debido a un problema de salud de mi esposo, yo hacía visitas cortas a la familia en Inglaterra. Tengo un nieto de 9 años al que echo mucho de menos y no ha venido a Chile”. ¿Cuándo piensa retornar y a qué espera dedicarse? “Vuelvo a Inglaterra el 1 de marzo. Vivimos en Brighton, al sur de Londres, como a una hora en tren, al lado del mar. Pero antes de eso iremos al sur, a la Región de Los Lagos, incluyendo el festival musical de Frutillar que parece que es muy bonito. A mi regreso, quiero trabajar un poco menos, porque fue bien intenso el trabajo en el Banco Central.
Quiero aprovechar de jugar con mi nieto Zeb, estar con mis hijos y pasear un poco con mi marido”. “Me acaba de escribir un grupo con el cual yo trabajaba el tema verde, quienes están preparando un banco verde internacional.
Quieren que les ayude y eso puede ser interesante”. “También espero volver a la organización Finance in Common, que agrupa como a 400 bancos de desarrollo, incluyendo el Banco Mundial, el BID (Banco Interamericano de Desarrollo), la CAF y los bancos nacionales de desarrollo.
Tal vez también (pueda) desarrollar actividades con Naciones Unidas, hacer algunas clases en Inglaterra o en seminarios, así que no me voy a aburrir”. “La economía de EE.UU. ha sido más resiliente de lo que se pensaba” ¿ Cuál es su visión de la economía mundial a partir de las últimas acciones del Presidente Trump? “Hace tiempo que en los IPoM el Banco Central venía enfatizando los riesgos geopolíticos, primero con la invasión rusa a Ucrania, el conflicto en Gaza y ahora como que está llegando más cerca de nosotros, con la extracción de Maduro desde Venezuela y ciertas tensiones, como amenazas a distintos países. Eso crea mucha incertidumbre y tiene algunos efectos. El Presidente de EE.UU. ha dicho que Europa tiene que aumentar el gasto bélico para reducir el apoyo que le da EE.UU.
Los gobiernos europeos están aumentando mucho ese gasto y el impacto es que las economías europeas crecen algo más debido a eso”. “Por otro lado, Estados Unidos ha subido los aranceles desde alrededor de 3% a un promedio de entre 17% y 18% y creo que eso va a llevar a un menor crecimiento mundial que hasta ahora no se ha visto.
La economía estadounidense ha sido más resiliente de lo que se pensaba, tal vez por la importancia de la inteligencia artificial, pero ahí también está el riesgo de que si las expectativas que tiene el mercado sobre el potencial impacto de la IA son exageradas, podría haber una caída en el mercado accionario.
Además, los mercados internacionales han mostrado preocupación por la autonomía de la Reserva Federal, lo que ha generado volatilidad en los mercados”. ¿Cómo ve la situación de la economía chilena en este contexto? “La economía chilena está en muy buen pie, hemos vuelto a los equilibrios macroeconómicos básicos. La inflación que estuvo en 14,1% anual, si es que no hay shocks adicionales, va a llegar a la meta de 3% este trimestre. El déficit en cuenta corriente que llegó a casi 10% del PIB está en alrededor del 3% y ahora va a estar apoyado por el altísimo precio del cobre.
Todo esto da una buena base para el crecimiento futuro, aparte que bajar la inflación es un logro importante para los hogares, sobre todo para las personas más vulnerables, para los más pobres, porque la inflación erosiona sus ingresos.
Otra cosa relevante es que la inversión en maquinaria y equipos se ha acelerado en forma importante en las actividades de minería, lo que podría diseminarse a otros sectores, sobre todo en obras de construcción ligadas a esos sectores. Bajar la inflación con la economía creciendo significa que puede haber ahí, tal vez por primera vez, una evolución positiva de la productividad”. Autor: LINA CASTAÑEDA. Regresa en marzo a Inglaterra, previo paso por Frutillar, donde piensa proseguir con la investigación académica y retomar el contacto con su nieto.
“ES COMO DECIR ‘MISIÓN CUMPLIDA’”, EXPRESA STEPHANY GRIFFITH-JONES, RECIÉN RETIRADA DEL BANCO CENTRAL DE CHILE: “La economía de EE.UU. ha sido más resiliente de lo que se pensaba” —¿ Cuál es su visión de la economía mundial a partir de las últimas acciones del Presidente Trump? “Hace tiempo que en los IPoM el Banco Central venía enfatizando los riesgos geopolíticos, primero con la invasión rusa a Ucrania, el conflicto en Gaza y ahora como que está llegando más cerca de nosotros, con la extracción de Maduro desde Venezuela y ciertas tensiones, como amenazas a distintos países. Eso crea mucha incertidumbre y tiene algunos efectos. El Presidente de EE.UU. ha dicho que Europa tiene que aumentar el gasto bélico para reducir el apoyo que le da EE.UU.
Los gobiernos europeos están aumentando mucho ese gasto y el impacto es que las economías europeas crecen algo más debido a eso”. “Por otro lado, Estados Unidos ha subido los aranceles desde alrededor de 3% a un promedio de entre 17% y 18% y creo que eso va a llevar a un menor crecimiento mundial que hasta ahora no se ha visto.
La economía estadounidense ha sido más resiliente de lo que se pensaba, tal vez por la importancia de la inteligencia artificial, pero ahí también está el riesgo de que si las expectativas que tiene el mercado sobre el potencial impacto de la IA son exageradas, podría haber una caída en el mercado accionario.
Además, los mercados internacionales han mostrado preocupación por la autonomía de la Reserva Federal, lo que ha generado volatilidad en los mercados”. —¿Cómo ve la situación de la economía chilena en este contexto? “La economía chilena está en muy buen pie, hemos vuelto a los equilibrios macroeconómicos básicos. La inflación que estuvo en 14,1% anual, si es que no hay shocks adicionales, va a llegar a la meta de 3% este trimestre. El déficit en cuenta corriente que llegó a casi 10% del PIB está en alrededor del 3% y ahora va a estar apoyado por el altísimo precio del cobre.
Todo esto da una buena base para el crecimiento futuro, aparte que bajar la inflación es un logro importante para los hogares, sobre todo para las personas más vulnerables, para los más pobres, porque la inflación erosiona sus ingresos.
Otra cosa relevante es que la inversión en maquinaria y equipos se ha acelerado en forma importante en las actividades de minería, lo que podría diseminarse a otros sectores, sobre todo en obras de construcción ligadas a esos sectores.
Bajar la inflación con la economía creciendo significa que puede haber ahí, tal vez por primera vez, una evolución positiva de la productividad”. La economista chilena Stephany Griffith-Jones (Praga, 1947) fue consejera del Banco Central entre 2022 y diciembre de 2025.