“Es muy importante que en educación vuelvan a pensarse políticas públicas con análisis, con data... No basta la convicción”
“Es muy importante que en educación vuelvan a pensarse políticas públicas con análisis, con data... No basta la convicción” JAVIERA HERRERA Tras la elección que habrá el 31 de marzo en la Pontificia Universidad Católica de Valparaíso (PUCV), el nombre del candidato a rector con más votos irá al Vaticano para su ratificación.
Es el llamado nihil obstat, o “no hay impedimento”, detalla Nelson Vásquez, profesor e historiador que se postula a un segundo período (2026-2030) de la institución que tiene 18.500 alumnos de pregrado y en dos años más llegará a su centenario.
Se enfrenta al físico Joel Saavedra, quien en su programa propone priorizar “el tiempo académico por sobre la burocracia”, y también se compromete, según se lee en sus redes sociales, a “recuperar el estilo de sobriedad en el uso de los recursos financieros que nos ha caracterizado durante décadas”. En tanto, Vásquez dice que la realidad impone “desafíos emergentes” que quiere asumir. “Primero, está todo el tema demográfico.
El ciclo demográfico de menor natalidad hace más de una década ya llegó a los colegios y hoy día llegó a las universidades y, por lo tanto, las universidades van a tener que hacer un esfuerzo cada vez mayor para ir captando a los mejores estudiantes que egresan de la enseñanza media.
Y allí creemos que es muy importante mantener la calidad, la excelencia, porque las instituciones de calidad y excelencia como la nuestra, que tiene siete años de acreditación, tienen que estar permanentemente mirando esa tendencia para recibir y entusiasmar a los mejores alumnos”, asegura. Si hay cada vez menos niños, ¿no hay que buscar otro grupo de potenciales estudiantes? “Sí, efectivamente las universidades, las mejores del mundo, están avanzando no solamente en pregrado, sino en posgrado. Y una parte no menor del programa de desarrollo de una universidad de excelencia es el crecimiento del posgrado, los magíster profesionales, los académicos y los doctorados. Nuestra universidad es la cuarta a nivel nacional en número de doctorados (). Tenemos 20 programas de doctorado, 42 programas de magíster entre profesionales y académicos. La tendencia nuestra ha sido ir creando programas de magíster profesional que permitan ir adecuando a las personas a los desafíos, a las competencias, a los desempeños actuales de las respectivas profesiones.
“Chile necesita dar un paso aquí, se lo hemos planteado en varias ocasiones a la Comisión Nacional de Acreditación (CNA), y cuál es el punto que nos interesa, y hay otros países que han ido avanzando.
Hoy tenemos doctorados esencialmente académicos, y Chile necesita avanzar a la existencia de doctorados profesionales, porque la cantidad de doctores que están ingresando, graduando de nuestra universidad, no logran insertarse en las universidades, en la academia. ¿Qué han hecho otros países, sobre todo el mundo anglosajón? Crear doctorados profesionales que permitan una vinculación muy estrecha con la empresa, y luego con una inserción mucho más adecuada al mundo de la empresa”. “Lo teníamos considerado” Estos desafíos ¿ cómo se pueden llevar a cabo, o cómo conversan con la situación actual del país, donde el discurso en las últimas semanas ha sido que no hay recursos y que habrá recortes? Incluso, la ministra de Educac i ó n, M a r í a P a z Arzola, dijo que no está en los planes inyectar más fondos al sector. “Nosotros como universidad hemos tenido más de 20 años de orden financiero. Tenemos normas fiscales internas de orden financiero que nos permiten mirar con tranquilidad la situación actual. Generamos presupuestos realistas.
Una de las reglas fiscales que tenemos es que no se destina más del 50% del presupuesto al gasto en personal, con el propósito de que el otro 50% alcance para cubrir dos cosas: el gasto operacional y la inversión. En todos los últimos años () hemos generado inversiones y ahorros.
“El endowment hoy de US$ 24 millones que tenemos nos muestra un orden financiero muy e s t a b l e ( ). Entonces, para enfrentar este escenario actual, lo primero q u e t e n e m o s que tener es orden financiero, y nuestra universidad lo tiene.
“También la política pública que se ha comenzado a desplegar a través del Ministerio de Educación; nosotros entendíamos como PUCV que era muy probable OLLITSACDLORAH Nelson Vásquez, rector de la PUCV. que el esfuerzo del gobierno del Presidente Kast, para los próximos años, estuviera más concentrado en educación escolar. Y, por lo tanto, esa situación también la tomamos en consideración cuando elaboramos nuestro Plan de Desarrollo Estratégico de 2023-2029.
Hicimos una proyección independiente del gobierno de turno, y estimamos que en algún minuto iba a haber una meseta, y llegó”. Panorama en el resto del sistema ¿ Cómo creen que están las otras universidades del sistema, en términos de recursos? “Lo que hemos observado al revisar los resultados financieros que las universidades entregamos, al menos los que se hicieron públicos el año pasado con los resultados de 2024, es que el panorama es muy complejo. Las universidades, en general, tienen una situación preocupante porque, en general, ha habido un proceso de expansión del sistema universitario.
Esa expansión conlleva inversiones de infraestructura, contrataciones de profesores, de funcionarios y, por lo tanto, los costos operacionales de una institución han aumentado”. Con respecto al proyecto del FES, que el año pasado sobre todo tuvo un debate muy intenso, ¿cómo cree que se debería avanzar? “Eran dos ideas que se mezclaban en ese proyecto.
Lo hicimos presente como universidad al exministro (de Educación, Nicolás) Cataldo (PC), al exsubsecretario (Víctor) Orellana (FA), desde el primer minuto, que estaban realizando un proyecto de ley que unía tres cosas distintas y que el título no se ajustaba al contenido. Porque era FES: Financiamiento a la Educación Superior. Y en la práctica no hablaba de financiamiento.
De hecho, el proyecto no contemplaba inicialmente ningún financiamiento a la educación. () Lo que finalmente presentó el gobierno en ese proyecto era un modelo de condonación de las deudas del CAE (Crédito con Aval del Estado). Sobre un modelo de financiamiento futuro, a los estudiantes a partir del término del CAE, y de financiamiento universitario basal, prácticamente no se avanzó mucho”. “La realidad termina imponiéndose” En esa línea, el rector se muestra crítico de cómo se han diseñado proyectos de ley. Es enfático en señalar: “Una buena política pública siempre requiere estudios, requiere data, análisis y proyección”. ¿Cree que eso faltó en el último tiempo? “No basta la convicción. Yo creo que hemos visto mucho, en el gobierno pasado, políticas públicas pensadas desde las convicciones. Pero la realidad, tarde o temprano, termina imponiéndose. Y es muy difícil, luego, la implementación de esas políticas tal como se imaginaron. Y además, hay que incorporar otra cosa: las regiones, donde las cosas se ven muy distintas. Entonces, lo que uno ha ido viendo es que cuando uno imagina políticas públicas, tiene que hacerse contemplando la heterogeneidad de las regiones y del sistema. Y esa expertise, en mi opinión, que tuvimos entre el 90 y 2006, incluso hasta 2010,2014, se fue perdiendo en el tiempo. Y creo que es muy importante que en educación, pero también en general, vuelvan a pensarse políticas públicas con análisis, con data. Sin información, claramente la probabilidad de que resulten, de que tengan éxito, es muy baja.
“En mi calidad de rector, lo que hice fue manifestar en los espacios de debate que Chile no estaba preparado para avanzar a una gratuidad bajo otro nombre, como FES”. Un punto que sí ha sido destacado del proyecto del FES, por otras universidades y expertos, es el mecanismo para la cobranza de los deudores del CAE. “En relación con la morosidad del CAE, nos pareció que era interesante la propuesta. Y así lo hicimos ver en todos los momentos. Y nos pareció que esa debía ser la primera motivación: morosidad y también cobranza (). Y piense usted que en la actualidad las universidades estamos destinando recursos importantes y en crecimiento, como avales. Porque los recursos son nuestros para ir cubriendo como aval cientos de morosidades de los estudiantes”. Que han ido en aumento, finalmente. “Se han ido disparando. Porque, digámoslo claramente: el programa de gobierno del presidente Boric generó una expectativa tempranamente de condonación y, por lo tanto, muchas personas dejaron de pagar. No solamente el tema CAE, sino también las deudas universitarias, en el crédito del Fondo Solidario”. Yo creo que hemos visto mucho, en el gobierno pasado, políticas públicas pensadas desde las convicciones.
Pero la realidad, tarde o temprano, termina imponiéndose”. Las universidades estamos destinando recursos importantes, y en crecimiento, como avales (en el CAE). Porque los recursos son nuestros para ir cubriendo como aval cientos de morosidades de los estudiantes”.. Candidato a la reelección, el historiador es crítico de cómo se llevó la discusión del proyecto que buscaba derogar el CAE y del número de morosos que aumentó.
También ve un sistema más frágil en términos económicos, pero valora que en el plantel cuentan con un buen “orden financiero”. Nelson Vásquez, rector de la Pontificia Universidad Católica de Valparaíso (PUCV): ‘‘Yo creo que hemos visto mucho, en el gobierno pasado, políticas públicas pensadas desde las convicciones.
Pero la realidad, tarde o temprano, termina imponiéndose”. ‘‘Las universidades estamos destinando recursos importantes, y en crecimiento, como avales (en el CAE). Porque los recursos son nuestros para ir cubriendo como aval cientos de morosidades de los estudiantes”.