Autor: Matías Piña Investigador de Espacio Público
Columnas de Opinión: Perú: reflexiones para Chile
Columnas de Opinión: Perú: reflexiones para Chile D el tamaño de una caja de pizza; así fueron las dimensiones de la papeleta electoral que enfrentaron los votantes peruanos el domingo. Su extensión responde tanto a la cantidad de cargos en disputa como a la proliferación de candidaturas; solo en la elección presidencial compitieron 35 postulantes. El proceso ha sido casi tan complejo como la papeleta. El ciclo político que termina deja cuatro presidentes tras sucesivas vacancias declaradas por el Congreso, mientras que el nuevo se inaugurará con la restitución del Senado, incorporando otra arena de poder. A la espera de resultados oficiales, surgen algunas reflexiones desde (y hacia) Chile. Primero, la elección se vio empañada por la deficiente labor de la Oficina Nacional de Procesos Electorales, que impidió votar a más de 50 mil personas. La extensión de la votación al lunes, calificada como un "papelón", ocurre en un contexto de alta desconfianza y percepción de corrupción. En estas condiciones, errores operativos adquieren efectos políticos: alimentan narrativas de fraude (ya expresadas en elecciones anteriores) y erosionan la legitimidad de las instituciones electorales. En segundo lugar, la abultadapapeleta es sintomática de la fragmentación de la política peruana. En un entorno mediatizado, el personalismo predomina sobre estructuras partidarias e incentiva dinámicas orientadas a maximizar el interés individual de los políticos, en desmedro de la representación efectiva.
Más aún, el Congreso peruano exhibe lo que el politólogo Carlos Meléndez denomina "entropía democrática": un sistema político crecientemente configurado por los intereses de grupos informales que capturan a los representantes para impulsar agendas de disminución de la capacidad estatal. Lo anterior se vincula directamente con la expansión de la economía informal en Perú, donde cerca del 70% de los trabajadores se desempeña fuera del sector formal. En la minería, el alza en los precios del oro y el cobre ha incrementado la rentabilidad de la explotación informal e ilegal, fortaleciendo a actores con capacidad para influir en favor de la desregulación. Su contracara es la consolidación de redes delictivas que operan al alero de estas actividades y su asociación con el incremento de homicidios y extorsiones, hoy entre los principales ejes de la disputa electoral. El caso peruano nos invita a reflexionar sobre nuestro propio país. Permite valorar la estabilidad y solidez de nuestras instituciones, desde un Servel legitimado hasta la continuidad de los mandatos presidenciales. No obstante, también alerta sobre tendencias presentes en nuestro sistema, como el avance del personalismo, la mediatización de la política y la fragmentación electoral.
Por último, advierte sobre las posibles conexiones entre política y economías informales e ilegales. "El caso peruano permite valorar nuestras instituciones, pero también alerta sobre tendencias presentes en nuestro sistema". Autor: Matías Piña Investigador de Espacio Público. "El caso peruano permite valorar nuestras instituciones, pero también alerta sobre tendencias presentes en nuestro sistema".