Autor: CARMEN RODRÍGUEZ
“El jardín de Olivia”: Renovación de rostros femeninos
“El jardín de Olivia”: Renovación de rostros femeninos En TV Esta nueva teleserie chilena llegó a alivianar la pantalla de la tarde y parece muy distante de las truculencias de “El juego de ilusiones”, su predecesora en ese horario. “El jardín de Olivia” tiene como protagonista a una joven terapeuta ocupacional que trabaja con niños con condiciones especiales, Diana Guerrero, bien interpretada por la debutante Nicole Espinoza. Diana llega a trabajar a la casa de Clemente Walker (Francisco Gormaz), un viudo con una pequeña hija, Olivia (Violeta Silva), que tiene una condición del espectro autista. La niña es un poco retraída, pero si se la sabe tratar, es adorable, y lo sabe todo sobre flores y plantas. Diana tiene de inmediato una enorme conexión con la menor. Sin embargo, la verdadera razón por la cual la protagonista desea trabajar con esa familia es porque desea averiguar la causa de la muerte de su madre, ocurrida años atrás. Diana nunca ha creído la versión de que su mamá se suicidó cuando era empleada de aseo en la empresa de Luis Emilio Walker (Alejandro Trejo), padre de Clemente. Y desea entrar a ese clan para descubrir qué pasó realmente con ella. Luis Emilio Walker es claramente el villano de esta historia. Se dice que tiene una de las principales fortunas del país, y su trato es de un hombre tosco, bruto y machista. El guion muestra, con muy poca sutileza, que su esposa Bernardita (Catalina Guerra, debutando muy bien en el rol de abuela) ha sufrido toda la vida por su carácter.
Con un comienzo lento y bastante predecible, la trama de “El jardín de Olivia” comenzó a agarrar vuelo la segunda semana de emisiones, cuando el patriarca de la familia Walker empezó a mostrar su lado más oscuro, acosando a su joven secretaria. No obstante, la audiencia no ha ido en alza. Apuntalada por el rating del final de “Juego de ilusiones”, la teleserie partió marcando más de 10 puntos de rating, pero en su segunda semana ha alcanzado algo más de siete puntos de promedio. Hasta ahora, esta es una teleserie sin mayores matices en sus personajes. El bando de los malos es evidente con el mencionado Luis Emilio y la novia de Clemente (Begoña Basauri) a la cabeza.
Hay un personaje que puede llegar a tener un recorrido interesante, Bastián (Alonso Quintero), el hermano menor de Clemente, inmaduro y vividor, pero que se encuentra con una joven recién contratada en la empresa familiar (Ignacia Sepúlveda, también un rostro nuevo y con ángel), quien empieza a mostrarle cómo trabajando duro y con creatividad podría llegar a ganarse el respeto del padre. Mención aparte merece la niña actriz Violeta Silva, en su interpretación de Olivia. Es una actuación muy medida, sutil, pero que transmite emociones.
También se destaca la sencillez y credibilidad en la actuación Nicole Espinoza, una actriz que hasta ahora se había desempeñado como “paciente simulada” en la formación de profesionales de la salud, experiencia que sin duda le ha ayudado a encarnar a una terapeuta.. z, Violeta Silva y Nicole Espinoza protagonizan esta nueva teleserie.