Una industria que crece en conjunto
Una industria que crece en conjunto RepartEn] Sinergias en el sector minero: L?11 _Ltc91 LLBE 1.
Una industria que crece en conjunto nte exigencias ambientales ambientales y desafíos productivos crecientes, crecientes, la actividad productiva impulsa articulación transversal transversal para abordar descarbonización, descarbonización, escasez hídrica, digitalización digitalización y legitimidad social con visión de largo plazo. En este contexto de crecientes exigencias ambientales y productivas, productivas, distintos actores del ecosistema productivo coinciden coinciden en que el trabajo conjunto dejó de ser opcional.
Para Marko Razmilic, presidente de la Asociación de Industriales Industriales de Antofagasta (AlA), “en industrias como la minería, la generación de sinergias es cada vez más factible porque enfrentamos desafíos complejos complejos que ningún actor puede resolver solo”. “La colaboración entre autoridades, autoridades, gremios, compañías, proveedores y comunidades permite alinear objetivos, reducir riesgos y acelerar la creación de valor compartido.
Desde una lógica corporativa estratégica, estas alianzas fortalecen la competitividad, mejoran la relación entre actores actores sociales para operar y optimizan el uso de recursos”, recursos”, expresa el líder gremial, quien considera que además impulsan la innovación, el desarrollo desarrollo local y la sostenibilidad, sostenibilidad, elementos clave para la continuidad de los procesos operativos en el largo plazo. “Por eso, promover ecosistemas ecosistemas colaborativos no es sólo una necesidad, es una decisión estratégica para el futuro del sector, construido con cohesión social”, recalca Razmilic.
Desde una perspectiva regional regional que refuerza esta visión, visión, declaraciones que son complementadas por Juan José Ronsecco, presidente de Corproa, quien comenta que “Atacama es el corazón de la mediana minería y esta industria, en su génesis, es diversa.
Esa cualidad la hace particularmente propensa a la búsqueda de soluciones innovadoras, estrategias de eficiencia y mejora continua”. Profundizando en esa realidad realidad territorial, “en nuestra región, la cercanía geográfica de diversos yacimientos y la complejidad de los desafíos actuales como la escasez hídrica, la necesidad de energía energía limpia, el alza de costos o la falta de insumos hacen que la colaboración sea un camino natural. Trabajar en el desarrollo conjunto de infraestructura infraestructura crítica permitiría a las compañías optimizar sus costos operativos y concentrar concentrar esfuerzos en el core del negocio.
En este escenario, instituciones como Corproa juegan un rol fundamental como articuladores, impulsando impulsando la transformación de iniciativas aisladas en una red de cooperación que potencie a la Industria, a los proveedores proveedores locales y fortalezca a la economía regional frente a los vaivenes del mercado global”, añade. Esta lógica de alianzas también también se expresa a nivel de grandes compañías internacionales. internacionales. Tal es el caso de mineras como Rio Tinto, que, por ejemplo, ha establecido alianzas con Codelco y Enami. Enami.
Soledad Jeria, Country Head de la empresa en Chile, menciona que el interés de la compañía “es ser parte del crecimiento de la minería chilena chilena desde la colaboración y la complementariedad, y así potenciar el desarrollo sostenible sostenible y el vor de largo plazo del sector tanto en Chile como en el extranjero.
Los joint ventures representan una oportunidad estratégica para la compañía para compartir y potenciar tecnología, innovación, conocimiento, conocimiento, infraestructura, y relacionamiento con comunidades comunidades y otros stakeholders, permftiendo mayor eficiencia y potenciar la excelencia en la minería.
En el caso de Chile, apuntarnos al desarrollo sostenible, sostenible, un diálogo abierto y transparente, y la colaboración con las comunidades y pueblos pueblos indígenas de Atacama”. “Chile es el principal productor de cobre a nivel mundial y el segundo en litio, con grandes reservas de ambos recursos, lo que lo posiciona el país como un actor clave en el escenario escenario minero global y dentro del portafolio de Rio Tinto”, menciona la ejecutiva. Aprendizajes y buenas prácticas La importancia de articular capacidades también es abordada abordada desde instancias sectoriales. sectoriales.
Paula Nenas, directora Ejecutiva de Compromiso Minero, Minero, comenta que la minería enfrenta desafíos complejos y Visita técnica de pro veedores ala faena de Minera El Abra.. Una industria que crece en conjunto Foto Izq. : Compromiso Minero ogrupo o divemos octores del ecosistemo.
Foto Der. : Fncuentro Mujer & Miner(o, orgonizodo por lo Asodoción de Industrio/es de Antofogosto. de largo plazo que se expresan expresan en los terrítohos y afectan a muchas personas: uso de recursos naturales, exigencias exigencias ambientales, seguridad, empleo, encadenamientos productivos y convivencia con comunidades.
Bajo esa misma mirada, considera considera que buscar sinergias es un enfoque necesario para abordarlos de manera más efectiva: Permite compartir aprendizajes y buenas prácticas, prácticas, impulsar innovación aplicada, elevar estándares, reducir riesgos y, sobre todo, generar soluciones con mayor impacto y valor compartido”. Asimismo, “hoy existe una mayor conciencia, tanto en el sector como en la sociedad, que la minería funciona como un ecosistema interconectado, interconectado, y que los desafíos más relevantes como el desanolb desanolb del tabnto, la sostenibilidad ambienta], la relación con los territohos ola transición energética energética requieren abordajes colectivos”. Desde el rol articulador que cumple la organización, Paula explica que “desde Compromiso Compromiso Minero creemos que la colaboración es clave porque permite generar mayor impacto impacto cuando los desafíos se enfrentan de manera conjunta, articulando capacidades, visiones visiones y responsabilidades de distintos actores.
Nuestro rol ha sido precisamente impulsar esa lógica: convocar, conectar y facilitar iniciativas donde el “nosotros” príme por sobre las miradas individuales, y donde el foco esté en soluciones concretas y compartidas” “Esta colaboración también facilita mejores conversaciones conversaciones con autoridades y territorios, territorios, y tortalece un relato país más sólido: uno que muestre una minería moderna moderna inclusiva y sostenible que aporta al desarrollo de Chile y a desafíos globales como la transición energética. El desafío es sostener esa colaboración colaboración en el tiempo, con una adecuada gobernanza, diálogo permanente, para que la confianza se construya a partir de hechos y no sólo de declaraciones”, afirma. Esta perspectiva también es compartida desde el ámbito académico e internacional.
Francisca Rivero, gerenta general y directora interina del Centro Internacional de la Universidad de Queensland en Chile (SMI Chile), resalta que “la colaboración se ha vuelto vuelto estratégica en la industria minera porque los desatíos que enfrenta hoy el sector son altamente complejos, interconectados interconectados y no pueden ser abordados de manera aislada.
Existe un consenso creciente en que la viabilidad de un proyecto minero depende depende de múltiples factores económicos, ambientales, sociaies y patrimoniales que deben gestionarse de forma integrada”. “La minería opera bajo exigencias exigencias cada vez más estrictas en materia ambiental, en un contexto de escasez hídrica y energética, impactos del cambio climático, mayores demandas sociales y terrfto10. Una industria que crece en conjunto riales, y una fuerte presión por productMdad y competftMdad. Ningún actor empresa, Estado, Estado, academia o comunidades comunidades cuenta por sí solo con todas las capacidades técnicas, técnicas, sociales y económicas necesarias para responder a estos desafíos”, considera.
En la visión de la especialista, en este escenario la colaboración colaboración se transforma en un habilitador habilitador de la viabilidad de los proyectos, al permitir compartir conocimiento, reducir riesgos y construir soluciones legitimas entre los distintos actores involucrados. involucrados.
“Esto es especialmente especialmente relevante considerando tres dimensiones clave que no siempre se alinean de manera natural: la creciente demanda por producir minerales críticos, la necesidad de legitimidad social de los proyectos y la protección de ecosistemas de alta fragilidad”, asevera.
De no existir esa articulación, agrega que “cuando estas dimensiones no logran converger converger en una agenda común, se generan conflictos territoriales territoriales que pueden derivar en judicialización y afectar la confianza y continuidad de los proyectos.
La colaboración territorial, territorial, basada en el diálogo y la negociación, permite alinear intereses, reconocer diterencias y construir acuerdos sobre bases más sólidas”. Por ello, “la colaboración no sólo es clave para la viabilidad viabilidad económica de la minería, sino también para integrar el conocimiento técnico con los saberes locales y avanzar hacia procesos más colectivos, con una mirada de largo plazo.
En Chile, ejemplos relevantes de este enfoque son los avances en modelos de gobernanza territorial como los impulsados impulsados en la Estrategia Nacional del Litio y los proyectos de sistemas integrados de gestión hídríca, que promueven un uso más eficiente y sostenible del agua en territorios mineros”, destaca la autoridad de SMI Chile. Un ecosistema desafiante Desde el mundo académico nacional, la minería es entendida entendida como un ecosistema complejo e interdependiente, donde la articulación entre actores se vuelve estratégica para crear valor compartido más allá del yacimiento.
Así opina César Arredondo, director de Ingeniería CMI en Minas de la Facultad de Ingeniería Ingeniería de la Universidad San Sebastián (USS), quien afirma que la infraestructura asociada a la minería, como carreteras, puertos, plantas desaladoras o sistemas de transmisión elécthca, elécthca, “no sólo está al servicio de la operación minera, sino que también puede beneficiar a las localidades vecinas y a otras actividades productivas.
Del mismo modo, los programas programas de formación técnica conjuntos entre compañías, gremios y el Estado contribuyen contribuyen a la generación de capital humano tanto para la industña como para la diversificación económica regional”. En esa misma línea, otro, Fjr 0 Delzq. nüer. : Marko Razrniliç presidente de la Asociación de Industriales de Antofogasta. Juan José Ronsecco, presidente de Corproa Soledad Jerio, Country Heodde Rio Tinta en Chile, Paulo Arenas, directora Ejecutiva de Compromiso Minera. Francisca Rivero, gerento genero/y directora interino del Centro Internacional de la Universidad de Qseensland en Chile. En industrias como la minería, la generación generación de sinergias es cada vez más factible porque enfrentamos desafíos complejos que ningún actor actor puede resolver solo”, Marko Razmilic. Una industria que crece en conjunto punto que destaca Arredondo Arredondo es que “la tecnología actúa hoy como un gran habilitador, permitiendo conectar conectar y optimizar procesos deformas impensadas hace algunos años.
El uso de datos datos posibilita la optimización de flotas, el monitoreo de impactos ambientales en tiempo real junto a las comunidades, comunidades, la mejora de la logística con proveedores o la coordinación transparente de planes de cierre y postcierre con las autoridades, reduciendo los costos de transacción asociados a la colaboración”. Mirando hacia adelante, además de advertir que la magnitud de los desafíos futuros es colectiva: “La descarbonización, la escasez escasez hídrica, la licencia social y la transformación digital son problemas sistémicos que requieren la alineación de proveedores de insumos y energía, fabricantes de equipos, compañías mineras y el Estado, tanto en regulación regulación como en incentivos. La colaboración entre estos actores actores no sólo multiplica capacidades, capacidades, sino que también distribuye riesgos.
En este sentido, la minería exitosa será aquella que comprenda que su desempeño está intrínsecamente intrínsecamente ligado al de su cadena de valor, al bienestar de las comunidades donde se inserta y a su capacidad de articularse con una visión de Estado”. Esta perspectiva también es compartida por actores vinculados a la innovación y el emprendimiento. Así lo plantea Macarena López, directora ejecutiva de Aster aceleradora impulsada por EscondidaBHP, quien subraya que la minería es una industria de alta complejidad técnica, intensiva en capital y con desafíos estructurales comunes. “Chile cuenta con un ecosistema diverso y cada vez más maduro, donde conviven conviven compañías productoras, productoras, proveedores, startups, autoridades, gremios, centros centros de investigación y comunidades. comunidades.
Esta diversidad ha favorecido una mirada sistémica de la industria, en la que la competitividad ya no depende únicamente del desempeño individual de una empresa, sino de la capacidad capacidad colectiva para abordar desafíos comunes y generar soluciones con impacto real”, refrenda.
En ese escenario compartido, compartido, López afirma que las compañías mineras enfrentan enfrentan retos compartidos productividad, sostenibilidad, sostenibilidad, eficiencia hídrica y energética, seguridad, digitalización y licencia social social que difícilmente pueden pueden resolverse de manera aislada. “La magnitud de estos desafíos hace que la innovación individual sea costosa, lenta y, en muchos muchos casos, insuficiente. Por ello, la colaboración se ha convertido en un habilitador habilitador estratégico para reducir hesgos, acelerar la adopción tecnológica y optimizar recursos, recursos, especialmente en etapas tempranas de desarrollo”, desarrollo”, asevera. Programa de formación de proveedores locales en Tierra Amonto, Instituciones como Corproa juegan un rol fundamental como articuladores Juan José Ronsecco.
Una industria que crece en conjunto La colaboración como eje Desde el ámbito gremial, Sergio Sergio Lecannelier, presidente de Sutmin, refrenda el hecho que, en minería, las sinergias no son una opción, sino una condición natural de funcionamiento. funcionamiento.
“Es una industria que nunca opera de manera aislada: depende de una red compleja de servicios especializados ingeniería, mantención, logística, seguridad, tecnología tecnología y, de manera muy relevante, del suministro de maquinarias y equipos que se art icula directamente con el comercio, tanto local como internacional”, asegura.
En esa línea, el dirigente resalta resalta que cuando esta cadena se coordína tempranamente entre autoridades, gremios, compañías productoras, proveedores proveedores y comunidades, se generan reglas claras, se reducen fricciones y se maximiza maximiza el impacto de los proyectos. proyectos. “El resultado es una mayor productividad, mejores estándares operacionales y beneficios que se irradian al territorio, fortaleciendo el desarrollo económico y social de las zonas donde la minería está presente”, expresa.
Bajo esa lógica sistémica, desde su prisma, la minería funciona como una cadena virtuosa e interdependíente, donde cada actor cumple un rol clave: “Cuando esa articulación articulación se gestiona correctamente, correctamente, se crean las condiciones condiciones para ahanzas estratégicas y joint ventures exitosos, con valor compartido y proyección de largo plazo”. Una mirada que es complementada complementada por la directora ejecutiva de Aster, respecto a la manera en que estas sinergias se reflejan en la forma como se desarrollan los proveedores mineros.
“La interacción temprana con las compañías productoras les permite comprender con mayor claridad las brechas reales de la operación, fortalecer fortalecer su propuesta de valor técnica y definir indicadores de desempeño alineados a las necesidades de la industria. industria. A su vez, el trabajo conjunto con autoridades y gremios facilita el acceso a instrumentos de apoyo, financiamiento y marcos habilitantes que reducen las barreras de entrada y aceleran la adopción tecnológica. tecnológica. En la medida en que esta colaboración sea más abierta y coordinada, se generan mejores condiciones para impulsar la innovación y enfrentar los desafíos del sector”, expone.
Precisamente en función de ese ecosistema articulado, teniendo en consideración las características de este ecosistema, Macarena detalla la labor que realizan instituciones instituciones como Aster: “Nuestro trabajo se basa en conectar startups tecnológicas con la industria minera, articulando capacidades técnicas, experiencia experiencia operacional y visión de futuro.
Esta experiencia nos ha permitido constatar que la innovación no se sostiene sin colaboración: sin financiamiento financiamiento público-privado, sin espacios de validación temprana, sin intercambio de conocimiento y sin la disposición disposición de los distintos actores a trabajar de manera conjunta, las soluciones difícilmente logran escalar o generar vaior operacional”. mch Delzq. aüer. : César Arredanda, director de Ingeniería Odien Minas de la Facultad de Ingeniería de la Universidad San Sebastián. Macarena Lape directara ejecutiva de Astec Sergia tecannelier presidente de Sstrnin. Los joint ventures representan una oportunidad estratégica para la compañía”, Soledad Jeria.