Autor: Eduardo Henríquez Ormeño eduardo.henriquez@australtemuco.cl
"De cara a los 150 años debemos pensar globalmente y actuar localmente"
"De cara a los 150 años debemos pensar globalmente y actuar localmente" n 1970, recién egresado E de Medicina, Arturo Pinto Zavaleta llega por primera veza Temuco para cursar un internado experimental en el Hospital Regional. Hay mucho por hacer, sobra la ilusión y, como contraparte, se encuentra un grupo humano excepcional que potencia su vocación profesional y humana. Bajo las órdenes del decano de Medicina de la Universidad de Chile, Dr.
Alfredo Jadresic; la mentoría del doctor Gonzalo Ossa; y la jefatura del Servicio de Salud liderada por el doctor Hernán Henríquez Aravena, el entonces joven médico confirma que él estaba hecho para la carrera que eligió para sí mismo cuando apenas tenía seis años.
Cuarenta y seis años más tarde de aquella desafiante incursión y encuentro con la realidad local, Arturo Pinto es premiado como "Ciudadano Ilustre" por el municipio de la capital de La Araucanía, en reconocimiento a su aporte a la salud, a la política y a la educación; honor que llega con el aniversario 145 de la ciudad y que, paralelamente, lo convoca como uno de los integrantes de la Comisión 150 Años de Temuco, creada para trabajar en proyectos rumbo a ese importante festejo.
Originario de la localidad de Huildad, Chiloé; criado en Puerto Aguirre (Región de Aysén); educado en liceos de Aysén y Castro; y formado profesionalmente en la Universidad de Chile, este "ciudadano ilustre" se confiesa emocionado por el honor que le fue conferido el 24 de febrero. MO EXPW SVWOHL "Estaba con mi familia entre Licán Ray y Coñaripe, en un lugar simplemente fantástico, cuando recibo un llamado del alcalde Roberto Neira. Un mes antes me había llamado una funcionaria para que le hiciera llegar mi currículum, pero jamás imaginé que era para esto. Dos semanas antes del aniversario de Temuco me llama el alcalde para darme no una, sino dos buenas noticias. Porque, junto con el reconocimiento, me invitó a formar parte de la Comisión 150 Años, que francamente me parece un desafio excepcional", comenta. Sobre el hecho, agrega que ante una noticia como esta "es inevitable la emoción", y después de pensarlo un tiempo opina que hechos como este solo confirman que la vida es un misterio.
Desde el día en que, siendo niño, le dice a su mamá que quería ser doctor sin haber visto uno hasta entoncesel destino lo trae paso a paso hasta Temuco para convertirse en aquel profesional que comenzó a imaginar a los cortos seis años. Es precisamente la medicina la que le permite estrechar un primer lazo con la Región y la ciudad.
En 1970, a petición del Presidente Allende, el decano de la Facultad de Medicina de la U. de Chile, Alfredo Jadresic, junto a otros miembros de la academia proponen generar internados experimentales en los hospitales de Antofagasta y Temuco para fortalecer el desarrollo de la salud regional. A esa experiencia adhiere junto a otros diez compañeros de escuela y, sin siquiera imaginarlo, inicia así una historia que se acerca peligrosamente al medio siglo en La Araucanía. En este territorio, Pinto ejerce como médico general en el Hospital de Lonquimay (1972), es becario de Medicina Interna del Hospital de Temuco; va y regresa de una formación en Nefrología en el Hospital J.J.
Aguirre de Santiago; se inicia como docente de Medicina para la sede Temuco de la U. de Chile (que más tarde se convierte en la Escuela de Medicina de la Ufro) y destaca como creador y jefe de la Unidad de Hemodiálisis del Hospital de Temuco.
Sus aportes también lo inscriben como fundador y jefe del Programa de Trasplante Renal del centro hospitalario temuquense; presidente de la Asamblea de la Civilidad Regional (1986); coordinador regional del Comité de Elecciones Libres; presidente regional del Colegio Médico (1983-1988); seremi de Salud (1990-1992); y concejal de Temuco en dos períodos.
Observando su generoso currículo y la gente que lo acompaña en ese largo proceso -que también incluye estudios internacionales en Oxford y Nueva York-, el doctor Pinto concluye que en todo reconocimiento "el premio no es para uno, el premio siempre es para muchos. Dicho esto, me siento deudor de tantos: de mis padres, de mi esposa Vero, mis familiares y amigos; de colegas y profesores; y de nuestro país y de Temuco, donde formamos familia", declara.
Respecto de la misión trazada a cinco años para el aniversario de Temuco, tiene clara su responsabilidad y compromiso. "De cara a los 150 años debemos pensar globalmente y actuar localmente (. .. ). Tengo la esperanza de que en esa comisión todos los proyectos que surjan tengan como base conversaciones previas y no solo incorporen pensamientos, sino emociones de los niños, de los jóvenes y de las personas mayores". Su mayor sueño para Temuco es que la ciudad pueda crear un gran espacio ciudadano para el encuentro de los distintos grupos sociales, un espacio multipropósito que concite sueños y prácticas como una gran nueva plaza pública. 03 "El premio no es para uno, un premio siempre es para muchos. Me siento deudor de tantos. De mis padres, de mi esposa Vero, mis familiares y amigos; de colegas y profesores; de nuestro país y de Temuco, donde formamos familia". Autor: Eduardo Henríquez Ormeño eduardo.henriquez@australtemuco.cl. Uno de los ciudadanos reconocidos en el aniversario 145 de Temuco es el médico nefrólogo Arturo Pinto, quien llega a la ciudad hace 46 años para consolidarse como doctor y formar un hogar.
Hoy, luego de haber ayudado a fundar la Escuela de Medicina de la Ufro, crear la Unidad de Hemodiálisis y el Programa de Trasplante Renal en el Hospital Regional, y de ejercer el servicio público como concejal, confiesa lo emocionante que es ser parte de la historia local. Arturo Pinto Zavaleta, "ciudadano ilustre" de Temuco 2026: "El premio no es para uno, un premio siempre es para muchos. Me siento deudor de tantos. De mis padres, de mi esposa Vero, mis familiares y amigos; de colegas y profesores; de nuestro país y de Temuco, donde formamos familia". FOTO: EDUARDO HENRÍQUEZ O.