Autor: Carlos González Presidente de la Asociación de Agricultores de Ñuble
Una ayuda que no ayuda
Una ayuda que no ayuda Señor Director: El anuncio del Ministerio de Agricultura sobre una línea de financiamiento de BancoEstado para los productores de remolacha ha generado decepción y rechazo. Tras la decisión de lansa de no contratar superficie para la próxima temporada, el sector esperaba apoyo real y no una medida insuficiente que solo crea falsas expectativas. Aunque las autoridades presentan este instrumento como un crédito blando, sus condiciones no responden a la gravedad de la crisis. Las tasas anunciadas, entre 0,89% y 1,10% mensual, incluso superan las que muchos agricultores con buen historial financiero obtienen hoy en la banca privada. Resulta inaceptable que un mecanismo estatal de emergencia termine siendo más caro que el mercado regular. El sector no enfrenta una dificultad transitoria, sino el colapso de un modelo de agricultura de contrato que durante siete décadas aportó estabilidad productiva, desarrollo tecnológico e inversiones superiores a US$40 millones anuales. La remolacha sostenía miles de empleos y articulaba una cadena económica clave para Maule, Nuble y Biobío. En este escenario, ofrecer más endeudamiento a productores que perdieron su principal cultivo y fuente de capital de trabajo es una señal equivocada. Aumentar la deuda no resolverá la crisis y puede agravar el deterioro financiero de cientos de familias. Lo urgente es impulsar una reconversión productiva efectiva, con instrumentos de fomento reales, capital de trabajo accesible y políticas públicas que permitan avanzar hacia cultivos rentables y sostenibles. Autor: Carlos González Presidente de la Asociación de Agricultores de Ñuble.