Editorial: Terminal seguro, ciudad segura
Editorial: Terminal seguro, ciudad segura El terminal no es solo un espacio de tránsito. Es la puerta de entrada para miles de visitantes que llegan cada semana a la Región de Coquimbo, especialmente en temporada alta. La primera impresión que recibe un turista -o un estudiante, un trabajador, una familiano puede estar marcada por el temor a un carterazo o por la presencia visible de focos de microtráfico en sus inmediaciones. Las denuncias conocidas en los últimos días no son un hecho aislado. Responden a una problemática que, si no se aborda con decisión, tiende a consolidarse. Cuando la delincuencia percibe zonas grises en materia de fiscalización y control, se instala. Y cuando se instala, desplaza a los vecinos, deteriora el comercio formal y debilita la confianza en el espacio público. Intervenir el terminal no implica solo aumentar la presencia policial. Requiere coordinación entre municipio, delegación presidencial, administración del recinto y fuerzas de orden. Se necesita iluminación adecuada, cámaras operativas, fiscalización en el entorno inmediato y control efectivo del comercio informal que puede transformarse en cobertura para actividades ilícitas. Si aspiramos a consolidarnos como una región turística y de servicios, debemos cuidar nuestros accesos estratégicos. EDITORIAL. Las denuncias por microtráfico y carterazos en el acceso al terminal de buses de Coquimbo vuelven a encender las alertas sobre un punto clave para la movilidad y la imagen turística de la conurbación. La seguridad en este recinto no puede seguir siendo postergada. EDITORIAL