Autor: Gustavo Rosende Salazar, subsecretario del Trabajo
Columnas de Opinión: Cuando el trabajo se fortalece, no sólo crece la economía, crece Chile
Columnas de Opinión: Cuando el trabajo se fortalece, no sólo crece la economía, crece Chile C ada 1 de mayo conmemoramos a los trabajadores de nuestro país, pero también enfrentamos una reflexión mayor: comprender que el empleo no es únicamente una fuente de ingresos, sino el motor más poderoso de desarrollo personal, cohesión social y progreso nacional. Trabajar no sólo significa intercambiar tiempo por salario. La actividad laboral consolida, entrega propósito, da estructura y materializa proyectos de vida. No sólo permite que millones de personas contribuyan al bienestar de sus familias, sino que también aporta activamente al desarrollo de sus comunidades y del país. El empleo es, en esencia, una herramienta de progreso, realización individual y estabilidad nacional. Hoy enfrentamos una realidad que exige acción urgente. La última cifra de desempleo dada a conocer por ell alcanzó 8,9%, confirma con claridad que Chile necesita recuperar dinamismo, fortalecer su capacidad productiva y generar más empleo formal. Nuestro desafío como país es claro. Chile necesita retomar una senda sólida de desarrollo que permita reactivar la economía, fortalecer la creación de puestos de trabajo y devolver certezas a millones de personas. El Plan de Reconstrucción Nacional es más que una hoja de ruta económica: es una estrategia integral que busca reactivar al país desde su base más importante, sus trabajadores. Como Ministerio del Trabajo tenemos una convicción profunda. Chile necesita más y mejores empleos, porque el bienestar de las familias, la estabilidad social y el desarrollo sostenible dependen de un mercado laboral fuerte, moderno e inclusivo.
Nuestra agenda avanza en medidas fundamentales como el crédito tributario para incentivar la contratación formal, especialmente en pequeñas y medianas empresas, que representan el corazón del empleo en Chile; la revisión del reglamento de la Ley Karin, para asegurar ambientes laborales sanos, seguros y eficaces sobre la base de evidencia y mejora continua; y el proyecto de Sala Cuna Universal, que busca ampliar oportunidades concretas para las mujeres, para las madres trabajadoras y fortalecer su participación en el mercado laboral. Cada una de estas iniciativas responde a una visión estratégica orientada a fortalecer el empleo. Pero este desafío requiere también de una cooperación público-privada sólida y eficaz. La reactivación laboral y la reconstrucción de Chile sólo serán posibles si el Estado, el sector privado y los trabajadores avanzan de manera articulada, promoviendo inversión, productividad y oportunidades compartidas.
Debemos avanzar con fuerza en la inclusión laboral femenina y, al mismo tiempo, priorizar a nuestros jóvenes, quienes hoy enfrentan una de las tasas de desempleo más altas de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (Ocde). En ellos se juega una parte importante del futuro de Chile. Incorporar a los jóvenes al mundo laboral no sólo combate el desempleo actual, sino que significa formar a los próximos líderes, emprendedores y trabajadores que impulsarán al país. El 1 de mayo debeser unainvitación a comprender que el trabajo transforma la vida de las personas y mueve a las naciones. Cuando protegemos, modernizamos y fortalecemos el empleo, no sólo mejoramos indicadores económicos. 03 0 Opinión Autor: Gustavo Rosende Salazar, subsecretario del Trabajo. 0 Opinión