Autor: Renato Segura Profesor Ingeniería Comercial US
Columnas de Opinión: La tragedia tras la teoría del decrecimiento
Columnas de Opinión: La tragedia tras la teoría del decrecimiento os críticos del modelo de desaL rrollo basado en el crecimiento económico sostienen que la creciente demanda de materias primas para sostener la oferta de bienes y servicios ha sometido a los recursos naturales a una presión insostenible. Argumentan que las consecuencias de este modelo están respaldadas por hechos como sequías prolongadas, deforestación, erosión del suelo, pérdida de biodiversidad, contaminación y, especialmente, el cambio climático. A partir de estas evidencias, en los años setenta surgió la teoría del decrecimiento económico, la cual cobró fuerza en Chile a partir de 2021. Desde marzo de 2022, el énfasis político se concentró en las promesas de campaña como eran la justicia social, la igualdad de género, la transición ecológica y la redacción de una nueva constitución. La nueva política pública no solo implicaba renunciar al crecimiento económico, sino también instalaba la creencia de que bastaría con una reforma tributaria para financiar el gasto público durante los cuatro años de gobierno. Un expresidente del Banco Central, nombrado en la cartera de Hacienda, fue quien garantizó la inmunidad en los equilibrios macroeconómicos. Ninguna de las promesas se cumplió. La reforma tributaria resultó inviable en un sistema económico abierto, donde los inversionistas pueden trasladar su capital hacia economías con mayor certeza jurídica y menos hostilidad hacia la inversión privada. El discurso que atribuía los problemas de justicia social a la concentración de la riqueza y los incentivos al lucro dominó la agenda. El Ministerio de Hacienda perdió protagonismo y el Ministerio de Economía quedó sin protagonismo. La informalidad laboral y el aumento de empleos públicos reemplazaron a las políticas procrecimiento. Durante los dos primeros años del nuevo gobierno, estos efectos pasaron inadvertidos porque las familias chilenas aún contaban con recursos acumulados durante la pandemia. Sin embargo, hacia el final del periodo, con los ahorros agotados y el endeudamiento recuperando niveles previos al Covid-19, la calidad de vida de la población sufrió un deterioro significativo. Además, las políticas aplicadas no lograron afectar al 1% más rico del país, pues quienes lideraron el proceso terminaron convirtiéndose en los nuevos privilegiados. Actualmente, la misma dicotomía se observa a nivel internacional. Los conflictos de intereses y la prevalencia de regímenes autoritarios generan una gran pérdida social. Los países más ricos, enfrentados a intensas oleadas migratorias de quienes buscan escapar de la miseria, atraviesan serias dificultades. La teoría del decrecimiento, aplicada irresponsablemente, está generando altos costos para la población y favorece la consolidación de formas de capitalismo menos tolerantes con el progresismo. La sociedad ha ido comprendiendo que el progresismo ideológico ha contribuido a destruir valor económico y que los grupos de interés en temas sociales prosperan gracias a las imperfecciones que crean los gobiernos autoritarios. Elejemplo más destacado a nivel mundial es China. Este país se beneficia de los resultados de las economías que apuestan por el crecimiento, utilizando hábilmente las reglas del libre mercado.
Desde el punto de vista productivo, China actúa como un monopolio capaz de ofrecer productos a precios inalcanzables para los competidores privados de Occidente, quienes además sufren el hostigamiento de los seguidores de la teoría del decrecimiento. Mientras la economía china se abastece de materias primas provenientes de los países más pobres, captura los mercados de los países más ricos y, al mismo tiempo, daña irreversiblemente su propio ecosistema. Autor: Renato Segura Profesor Ingeniería Comercial US. Opinión