Autor: Mario Isidro Moreno
Los orígenes de la policía en Magallanes
Los orígenes de la policía en Magallanes Por E xiste la impresión que el cruento motín de los artilleros, ocurrido en la colonia de Punta Arenas el 12 de Noviembre de 1877, cuando la gobernación era dirigida por el mayor Diego Dublé Almeida, Influyó decididamente en el ánimo de los hombres del gobierno central para establecer en la zona austral los servicios de policía, en reemplazo de los del Ejército lo cual se realizó, aproximadamente en el año 1889, bajo la administración del general Samuel Valdivieso, enviándose tropa de la policía de Valparaíso de cuyo intendente y comandante de Policia dependian indirectamente y que paso a constituir el Cuerpo de Gendarmería, cuya dotación fue aumentándose, hasta que al año 1893 constaba de 50 hombres, entre oficiales y tropa. En la misma fecha, se inició la construcción del cuartel de policía, en calle Waldo Seguel. Pero, presencias extrañas en los campos magallánicos preocuparon a la población rural y a las autoridades por cuanto algunos bandidos, provenientes del sector argentino, se refugiaban en lugares próximos a la frontera. Por ello, se determinó crear el cargo de Juez y Comisario de la Patagonia, designándose para tal efecto a José Manuel Valdivieso, el 2 de junio de 1890. Su misión principal era vigilar el sector de los bandidos que escapaban de la cárcel de Rio Gallegos, cuidar los terrenos fiscales y proteger a los tehuelches. Esto fue complementado en 1902 con la creación de las Comisarías Rurales.
Se crearon doce unidades, además de disponerse a los respectivos jefes y sectores Autor: Mario Isidro Moreno. · Continuos hechos delictuales en el lado argentino, a inicios de la primera década de 1900, determinó la necesidad de disponer de un cuerpo policial que garantizara la tranquilidad y seguridad pública en los sectores urbano y rural. La policía de Carabineros cumpliendo funciones a la llegada de Shackleton al muelle fiscal, en julio de 1916. Policia rural en Magallanes, año 1928. Carabineros de Puerto Harris, isla Dawson, en 1922. Carabineros del Retén Cerro Castillo, en Ultima Esperanza. Carabineros en un patrullero Dodge, año 1960. Carabineros a punto de iniciar un arreo de caballares, desde Tierra del Fuego a Coyhaique. Retén Punta del Cerro, al norte de Punta Arenas. Desfile de Carabineros por calle Bories, en sentido contrario, año 1936, en el Día del Carabinero. La Comisaría de Carabineros, en calle Waldo Seguel, año 1942. Los orígenes de la policía en Magallanes jurisdiccionales de las mis mas, tanto en el continente como en Tierra del Fuego. Es así como se crearon las comisarías: Ira. Tres Puentes; 2da. Cabo Negro; 3ra. Río Verde; 4ta. Morro Chico; 5ta. Punta del Monte (o del Cerro) cuyo jefe fue John Mac Lean Frazer; 6ta. Ci-Aike; 7ma. Punta Delgada; 8va. Ultima Esperanza; 9na. Rio de los Ciervos; 10ma. Tierra del fuego; 112. Isla Dawson y 122. Islas Australes. Posteriormente se crearon la 13". Caleta Josefina; 142. San Sebastián; 151. Snug Bay; 16'. Cúter Cove; 17º. Rio San Juan y 18". Rio Baker.
Un territorio donde primaba la tranquilidad El territorio estaba resguardado y así lo daba cuenta una publicación del Diario El Comercio, en su edición del 23 de febrero de 1905, donde in formaba la llegada del nuevo jefe de policía: "La población de Magallanes posee condiciones de orden y moralidad que es difícil observar en la mayoría de las provincias del norte, donde el desarrollo de la criminalidad ha llegado a un grado alarmante". James Radburne, protagonista de la novela "El Jimmy, Bandido de la Patagonia", que vivió en la época en el sur de ambos países, comenta: "La mayoría de la policía en la antigua Patagonia -tanto en Chile como en Argentinaera bastante mala.
Muchos de los comisarios podían ser colmeados y si el delincuen te pagaba bien, era dejado en libertad". Continuos hechos delictuales en el lado argentino, a inicios de la primera década de 1900, determinó la necesidad de disponer de un cuerpo policial que garantizara la tranquilidad y seguridad pública en los sectores urbano y rural.
Puede afirmarse que desde la creación del Cuerpo de Gendarmería y que en 1894 pasó a llamarse Policía, siendo designado Comisario ese mismo año don Alberto Barra Versán, los ciudadanos disfrutaron de la seguridad de sus vidas e in tereses, consolidando, cada vez más, la tranquilidad de la población y bajo cuyo amparo, el Territorio de Magallanes, que abarca casi una tercera parte de Chile, fue avanzando paulatinamente y en todo orden de cosas hasta conquistar go don Ignacio Guzmán y en el un sitial de honor entre todas las regiones de la República.
A la par del desarrollo portentoso experimentado por el Territorio y en especial por las ciudades de Punta Arenas, Puerto Natales y Porvenir, fueron desarrollando los servicios de policías, hasta conquistar un lugar que en nada desmereció a las análogas de las principales ciudades del país y para lo cual fue necesario que se reorganizara bajo la dirección enérgica e inteligente del general don Aníbal Parada, secundado por el inspector de la Policía de Santiaaño 1922, por el oficial, también de la Policía de Santiago, prefecto don Luis A. Tapia Rodríguez, uno de los funcionarios más distinguidos y meritorios de la policia chilena. A su vasta ilustración, a su caballerosidad sin tacha, a su amor al estudio y su amplia cultura profesional, debió su ponderado prestigio de que supo rodearse.
El 30 de septiembre de 1924, con motivo de la unificación de las policías de todo el país, la Dirección Superior del ramo, atendidas las condiciones excepcionales de prestigio en que el señor Tapia actuaba en Punta Arenas, lo designó jefe de esta policía, con el grado de comisario.
En el ejercicio de su delicado cargo como jefe de la Policía de Punta Arenas, supo dejar muy en alto el nombre de la institución, hasta el punto de ser considerada por los elementos extranjeros, que eran la mayor parte de los pobladores de la capital austral, como un modelo de organización, eficiencia y disciplina, logrando cimentar su organización que, desde aquel tiempo a la fecha, contó con la amplia confianza del vecindario en general que vio en cada policía un individuo idóneo y correcto, garante, en forma eficiente de la seguridad, la tranquilidad y comodidad de la población, sin excepción alguna, a pesar de la reducida dotación que en aquel entonces se contaba para vigilar todo el Territorio. En un solemne acto público, el prefecto Luis A. Tapia Rodriguez, fue felicitado por el gobernador de Punta Arenas, sefor Vicente Fernandez Rocuant, por su ejemplar actuación como jefe de la Policía de esta ciudad. "Fuentes de consulta: Magallania y archivos del autor. RETEN PUNTAKL CERRO Autor: Mario Isidro Moreno.