"La violencia no se resuelve desde el castigo, se resuelve desde el vínculo"
"La violencia no se resuelve desde el castigo, se resuelve desde el vínculo" Marcelo Trivelli, fundador de Fundación Semilla, lleva más de dos décadas trabajando directamente en comunidades educativas a lo largo de Chile. Desde esta organización -que impulsa programas de convivencia escolar, desarrollo socioemocional y formación integral de estudiantes y docentesha construido una mirada basada en la experiencia en terreno más que en el diagnóstico teórico. Con un compromiso personal profundo con la educación, Trivelli no solo analiza el sistema: lo interviene, lo observa y lo tensiona desde dentro. En esta entrevista, más que describir la crisis educativa, la enfrenta con una convicción clara: el cambio no pasa por más normas, sino por transformar las relaciones humanas al interior de las escuelas. En el último tiempo hemos visto episodios graves de violencia en colegios del país. Desde su experiencia en terreno, ¿qué está pasando hoy dentro de las salas de clase del norte y el resto del país? Siempre he sostenido que el antónimo de violencia es convivencia. Y cuando la convivencia se debilita, la violencia no aparece de golpe: se viene incubando hace rato, como una olla a presión que en algún momento revienta. Crónica En Fundación Semilla Ilevamos más de 20 años trabajando en convivencia en contextos educativos, y lo que está pasando hoy no es completamente distinto a lo que hemos visto históricamente. La diferencia es que ahora los medios lo muestran y, sobre todo, que el crimen de Calama ocurrió dentro del establecimiento educacional, lo que marca un punto de inflexión. Y eso es bueno que pase. No el hecho en sí, por cierto, sino que se visibilice. Porque rompe la indiferencia. Durante años normalizamos la violencia en los colegios, en sus entornos y también en redes sociales. Desde nuestra experiencia en terreno -trabajando directamente con comunidades educativaslo que realmente marca la diferencia no es la infraestruc tura, ni los recursos, ni los programas que llegan desde Santiago. Es el clima. El cómo se convive en la sala, en el patio, entre estudiantes, docentes y asistentes. Ahí se juega.
Se suele culpar a la pandemia por el deterioro educativo, pero ¿ cuánto de lo que vemos hoy es arrastre de problemas estructurales que nunca se resolvieron en la región? La pandemia se transformó en una explicación fácil. Casi en una coartada. Se dice que faltó socialización, pero eso no es tan así. Los niños no estuvieron encerrados como adultos en teletrabajo. Era simplemente imposible. La socialización no desapareció: se trasladó. Se dio en la calle, en la población, en espacios sin adultos, sin reglas, sin contención. Entonces, más que falta de socialización, lo que hubo fue otro tipo de Gobierno Regional y el década que Chile establesocialización. El problema de fondo es anterior y sigue ahí, intacto. Tenemos un sistema educativo que privilegia pasar materia por sobre formar personas. Nos obsesionamos con contenidos, con cobertura curricular, pero dejamos en segundo plano la educación socioemocional y las habilidades para la vida. Ahora, también es justo decirlo: en Tarapacá CORE han destinado recursos -el 8% del FNDR-a programas de prevención de la violencia. En Fundación Semilla trabajamos en el colegio San Lorenzo de Alto Hospicio y en el Atenea de Iquique, donde en 2025 capacitamos a 150 estudiantes y 100 docentes. Cuando se invierte en convivencia, los cambios se notan. Y rápido. hay señales positivas. El 3.
Hace más de una ció que los colegios debían tener reglamentos de convivencia escolar; la Agencia de Calidad de la Educación la evalúa en sus "Otros Indicadores de la Calidad Educativa" y, sin embargo, pareciera que la situación solo se agrava.
Endurecer leyes, "castigar más", ¿es el camino para detener la violencia escolar o hay otros aspectos que no se están considerando?. Este mes, el fundador de Fundación Semilla, ingeniero civil con MBA en Berkeley, ex intendente y figura política Marcelo Trivelli, aborda el estado de la educación y analiza los desafíos estructurales que enfrenta el norte grande del país.
Trivelli mira al norte "La violencia no se resuelve desde el castigo, se resuelve desde el vínculo" Chile ha avanzado mucho en lo formal: reglamentos, encargados de convivencia, una nueva ley que entró en vigor el 1 de abril. Todo eso suma, pero no cambia el problema de fondo. Porque aquí no estamos frente a un problema de normas, sino de paradigma. La "mano dura" vende. Tranquiliza a los adultos. Da sensación de control. Pero es eso: una sensación. En la práctica, la ley de Aula Segura no ha disminuido la violencia. Tampoco lo van a hacer los pórticos detectores de metales o revisar mochilas como si los colegios fueran aeropuertos. Son aportes absolutamente marginales. La violencia no se resuelve desde el castigo, se resuelve desde el vínculo. Desde la capacidad de escuchar, de anticipar, de generar pertenencia. Y ahí hay una deuda enorme: la formación inicial docente. Las escuelas de pedagogía siguen formando profesores de asignatura, no formadores de personas. Ni el "buenismo" ni el autoritarismo son la solución.
Lo humano sí. ¿APRENDIZAJE EN RETROCESO? Tarapacá sigue bajo el promedio nacional en SIMCE por 12 puntos, ¿qué factores crees que influyen en esta baja y qué consecuencias va a tener eso a futuro? EL ERROR PARTE POR CREER QUE EL SIMCE MIDE LO ESENCIAL. La calidad de la educación no se define en una prueba estandarizada, ni el futuro de un estudiante se juega en un puntaje. Hay evidencia clara -de la Agencia de Calidad de la Educaciónque la variable que mejor explica el aprendizaje es el clima en el aula. Más que la infraestructura, más que los contenidos, más que el conocimiento del profesor. Y ESO NOES UN ESLOGAN, ES EVIDENCIA.
Desde 2020 trabajamos en el programa "Experiencia Cummins", donde vemos algo muy claro en estudiantes de liceos técnico-profesionales, como el Liceo José Gutiérrez o el Instituto del Mar en Tarapacá: tienen conocimien tos, pero les faltan habilidades para la vida. Y ahí está la clave. El programa tiene como objetivo acortar esa brecha porque está comprobado que les va mejor a quienes saben relacionarse, adaptarse y levantarse cuando se caen. ESO NOSE MIDE EN EL SIMCE. PERO DEFINE LA VIDA. conflicto por sí sola. Lo que genera conflicto es la incapacidad de integrarla.
Muchos jóvenes de Tarapacá ni siquiera logran sostenerse en la educación superior. ¿ Qué está fallando en ese tránsito desde el colegio al mundo técnico o universitario? La región ha cambiado mucho en términos demográficos. ¿ El sistema educativo ha sabido adaptarse a esa diversidad o eso hoy está generando más conflictos que integración? AQUÍ HAY ALGO BIEN LA DIVERSIDAD NOES EL PROBLEMA. NINGÚN NIÑO NACE DISCRIMINANDO. ESO SE APRENDE. PROFUNDO. MÁS ALLÁ DEL ACCESO, LO QUE FALLA ES EL SENTIDO. Vivimos en una cultura bien En las salas de clase, los niños, niñas y jóvenes integran con naturalidad a diferencia de los adultos que viven con sus prejuicios. La migración, las diferencias culturales, las minorías. .. todo eso convive mucho mejor en el mundo escolar que en el mundo adulto. chilena, bien "tira pa' abajo", bien chaquetera. Donde el mensaje que reciben los jóvenes es que no se puede, que la educación es mala, que el sistema no funciona. Y cuando tú creces escuchando eso, terminas creyéndolo. En psicología esto se llama desesperanza EL PROBLEMA NO ESTÁ EN ELLOS. ESTÁ EN aprendida. Entonces no es raro que NOSOTROS. muchos abandonen. No porque no puedan, sino En nuestros prejuicios, en porque sienten que no vale nuestros miedos, en cómo leemos la diferencia. La diversidad no genera la pena. Lo que falta no son solo reformas, faltan profesores Crónica "tira pa' arriba". De esos que creen en sus estudiantes, que los empujan, que los hacen soñar. Porque educar también es eso: convencer a alguien de que sí puede. Hoy vemos alta matrícula en carreras como salud o derecho, pero baja en pedagogías y áreas técnicas. Otros terminan saliendo de la región para estudiar. ¿ Estamos formando profesionales de acuerdo con lo que la región necesita o hay un desajuste evidente? El desajuste es evidente. Y tiene una explicación incómoda: la educación superior funciona, en gran medida, como un negocio. Donde lo que importa es llenar matrículas, no necesariamente formar profesionales que el país necesita. Incluso las universidades públicas han tenido que entrar en esa lógica para sobrevivir. Y lo más complejo es que esto no es desconocido. Todos saben lo que hay que hacer. Hay acuerdos básicos, como que las carreras Pero no se hace. Y no se hace porque falta decisión política. Porque cambiar esto toca intereses. ¿Siente que el Estado ha llegado tarde a esta crisis educativa en Tarapacá? ¿ Dónde cree que ha estado el mayor vacío? La educación es como un barco grande. No gira ápido. Pero también hay que decirlo: cuando se intentó girar, se hizo mirando el lugar equivocado. La reforma educacional se centró en sostenedores, en estructura, en regulación. Pero dejó fuera lo más importante: el estudiante. Ahí está el vacío. Ahora, en Tarapacá hay algo interesante. El Gobierno Regional y el Consejo Regional han mostrado preocupación real por la convivencia escolar, impulsando programas innovadores. Y eso es clave. Porque la educación no cambia por decreto. Cambia en la sala de clases. Y ahí, lo que marca la diferencia no es la ley, es el vínculo. debieran durar cuatro años. Siempre el vínculo..