Autor: Iván Flores García Senador por Los Ríos
Columnas de Opinión: Cuenta pública: promesas y realidad
Columnas de Opinión: Cuenta pública: promesas y realidad pocos días de una nueva Cuenta Pública presidencial, la pregunta que muchos chilenos se hacen no es qué dirá el Presidente José Antonio Kast, sino cuánto de lo que proA metió en campaña se ha cumplido o tiene, por lo menos, un cronograma claro. Ello, en un ambiente donde todas encuestas nos señalan que existe una alta desaprobación, desafección y preocupación por temas prioritarios como Salud, Seguridad y Crecimiento Económico para todos. Las campañas electorales son, por definición, espacios de propuestas y expectativas. Pero gobernar exige algo más complejo: convertir las promesas en resultados concretos para las personas.
Y es allí donde hoy se evidencia un verdadero abismo entre el relato que llevó al Presidente a La Moneda y la realidad que enfrentan millones de familias chilenas, con un desempleo alarmante y el efecto de la inflación en cada hogar. La seguridad fue el principal eje de su campaña. Se ofrecieron soluciones rápidas, decisiones contundentes y una recuperación inmediata del control del Estado frente a la delincuencia y el crimen organizado. Sin embargo, no sólo "otra cosa es con guitarra", sino que evidentemente están al debe y hemos visto una suma de errores. Más preocupante aún es lo que está ocurriendo en salud.
Mientras miles de personas siguen esperando una atención médica, una cirugía o una consulta con especialista, el gobierno ha optado por impulsar recortes presupuestarios que amenazan con debilitar aún más una red asistencial que ya opera al límite. Resulta difícil comprender cómo se pretende mejorar la atención de los pacientes reduciendo recursos en hospitales y servicios de salud que enfrentan déficits históricos y crecientes demandas. Decir que se hará "más con menos" puede sonar razonable desde una planilla presupuestaria, pero en la práctica significa exigirle aún más a un sistema que ya se encuentra sobrecargado. Más presión para los equipos de salud, más incertidumbre para los establecimientos y para las personas. Pero el problema de fondo es aún más profundo. Cuando las promesas comienzan a reinterpretarse como metáforas o hipérboles, cuando los compromisos se relativizan y cuando las explicaciones reemplazan a los resultados, la confianza ciudadana inevitablemente se deteriora y aquello afecta la paz social.
La Cuenta Pública requiere mucho más que discursos y cifras; la ciudadanía necesita certezas, reconocimiento de errores y autocrítica por parte de su gobernante, asumiendo, por ejemplo, que no pueden aplicarse recortes en Salud y que el crecimiento económico será para todas y todos y no para unos pocos. La confianza se construye con hechos. Autor: Iván Flores García Senador por Los Ríos. C Columna