Tarea pendiente
Señor Director: El caso de la profesora golpeada por un alumno en un liceo de Trehuaco, Ñuble, ha sido ampliamente debatido. El padre del estudiante señala que el menor, de 14 años, fue diagnosticado con autismo cuando tenía 4. Esto nos hace reflexionar sobre la vulnerabilidad que enfrentan, en este ámbito, tanto la profesión docente como el estudiantado perteneciente al espectro autista. Por una parte, el profesorado se encuentra presionado por rendimientos y resultados, en particular en liceos de excelencia. La mayoría de los docentes carecen de herramientas para trabajar de manera efectiva con estudiantes del espectro autista, y manejar las descompensaciones conductuales y emocionales de sus alumnos. Por otro lado, familias y estudiantes tampoco reciben la orientación y atención necesaria en el entorno escolar. Si bien los establecimientos cuentan con el Programa de Integración Escolar (PTE), este se enfoca principalmente en brindar acompañamiento pedagógico y en cumplir con tareas administrativas. La tarea es repensar la inclusión en un contexto escolar donde la presión por el rendimiento académico suele dejar en segundo plano los aspectos socioemocionales, esenciales para un aprendizaje efectivo.
Este desafío no puede recaer únicamente en el profesorado; debe ser un esfuerzo compartido entre la comunidad educativa, universidades, familias y especialistas, con el propósito de brindar a cada estudiante las mejores oportunidades para su desarrollo integral. Macarena Yancovic Facultad de Educación UC. Patricia Guerrero Facultad de Educación UC y Ceppe UC