COLUMNAS DE OPINIÓN: Desempleo en Los Ríos
COLUMNAS DE OPINIÓN: Desempleo en Los Ríos C Columna Desempleo en Los Ríos María José Gatica Bertín Senadora por Los Ríos co y audaz orientado al crecimiento e inversión.
En este sentido, el Plan de Reconstrucción Nacional propuesto por el Presidente Kast ofrece una hoja de ruta clara: mejorar tasas de impuestos para incentivar la inversión privada y subsidios focalizados al empleo que ataquen directamente la raíz del problema. Necesitamos potenciar sectores clave como la construcción, que hoy lidera el crecimiento con un 13,5%, pero que requiere certeza jurídica y menos burocracia para seguir siendo un motor de empleo. Debemos incentivar la formalización, especialmente para mujeres. La meta es clara: una región donde el trabajo no sea una preocupación diaria, sino el camino hacia el desarrollo. Poner la mirada en las soluciones y en la inversión es el único camino para que Los Ríos deje de liderar las cifras de preocupación y comience a encabezar las de prosperidad. L os números del Instituto Nacional de Estadisticas (INE) para el trimestre enero-marzo de 2026 nos entregan una realidad agridulce que no podemos ignorar. Si bien la tasa de desocupación regional se mantuvo en un 8,1%, un análisis técnico más profundo revela grietas preocupantes en la estructura de nuestro mercado laboral.
Como senadora, mi preocupación no está en el frío número y el porcentaje, sino en lo que esto significa para la calidad de vida de miles de familias en Los Ríos: menos estabilidad laboral, mayor incertidumbre y una presión constante por llegar a fin de mes. Lo más preocupante del informe es la profundización de la brecha de género. Mientras la desocupación masculina bajó a un 6,1%, la tasa femenina se disparó al 10,7%, aumentando 0,8 puntos porcentuales en un año.
No es solo que haya más mujeres buscando trabajo; es que la ocupación femenina cayó un 1,7%, mientras que la de los hombres creció un 3,3%. Esto no es solo una estadística; es el rostro de miles de madres y jefas de hogar que hoy ven cerradas las puertas del progreso. Además, la subutilización de la fuerza de trabajo (indicador SU3) muestra que la brecha de género alcanza un escandaloso 11,4% en desmedro de las mujeres.
A esto debemos sumar la informalidad laboral, que se sitúa en un 32,1%. Aunque la cifra global bajó levemente, el crecimiento de los asalariados informales en un 6,0% indica que los nuevos empleos carecen de la seguridad social y la estabilidad necesarias para proyectar una vida digna. La calidad del empleo es el sostén de la salud mental y la cohesión de nuestra sociedad; un trabajador sin contrato es un ciudadano vulnerable. Fc momento de dejar de lado las trincheras y las 1 icas que nada aportan al bolsillo de los habitantes de nuestra región. Las soluciones no vendrán de la confrontación, sino de un enfoque técni. - - -