Tecnología en el aula: Uso sabio y responsable como motor del aprendizaje
Tecnología en el aula: Uso sabio y responsable como motor del aprendizaje El uso de tecnología en el aula educativa tiene sus defensores y detractores. Mientras los primeros valoran el apoyo al aprendizaje, los segundos alertan riesgos y efectos adversos.
“Los tecnófilos defienden que las tecnologías pueden ser una solución a la falta de recursos, a promover la inclusión y personalización, a fomentar la participación y, sobre todo, a dinamizar las prácticas de aprendizaje, preparando a los estudiantes para una sociedad cada vez más digitalizada”, comenta Cristián Villegas, director del Instituto de Educación y Lenguaje de la Universidad de Las Américas (UDLA). Los tecnofóbicos, en tanto, son escépticos, pues acusan desconcentración y pérdida del contacto humano. En este ámbito, Villegas sostiene que la IA podría generar dependencia cuando se usa en demasía, al resolver actividades que deberían hacer los estudiantes, evitando el desarrollo de habilidades y pensamiento crítico. Pese a las posturas antagónicas, muchos coinciden en que el uso informado y responsable de la tecnología, con la supervisión del profesor en la sala de clases, puede generar más beneficios que perjuicios.
“La inteligencia artificial es un imperativo para los estudiantes: se encontrarán con ella inevitablemente, e incluso podrían llegar a dominarla mejor que sus propios docentes”, afirma José Cifuentes, profesional de Transformación Digital e IA de la Universidad de Aysén. Pero cuidado con autoengañarse. “El aprendizaje genuino ocurre cuando investigamos, comparamos información con lo que ya sabemos, maduramos los contenidos y los transferimos a nuevas situaciones.
Para evitar ese autoengaño, hay que cambiar la forma en que vemos la IA: puede ser como ese compañero que en el recreo ayudaba a entender un ejercicio difícil o puede convertirse en el torpedo que entrega las respuestas hechas. La diferencia está en cómo se decide usarla”, señala el especialista de la Universidad de Aysén. HERRAMIENTAS ÚTILES En este sentido, José Cifuentes recomienda herramientas como el modo Aprendizaje guiado de Gemini y Estudiar y aprender de ChatGPT, que están diseñadas para acompañar el proceso sin reemplazarlo. “Lo que se necesita es el compromiso del estudiante de usarlas para aprender de verdad”, sostiene. El tránsito de la enseñanza SE. KIPEERF media a la educación superior no siempre es fácil. Y es que, según Laura Flores, gerente general de íProspect, exige que el estudiante evolucione desde un modelo de estudio guiado hasta uno de autonomía total. “Para enfrentar el desafío, la tecnología se ha vuelto una aliada indispensable”, dice.
En este camino, algunas de las herramientas que recomienda la ejecutiva para optimizar el rendimiento y la gestión personal son las siguientes: Notion (organización y gestión de proyectos): permite a los estudiantes centralizar en un solo lugar sus apuntes, calendarios de evaluaciones y bases de datos bibliográficas. Su versatilidad ayuda a estructurar el pensamiento y a gestionar el tiempo, sin depender de múltiples cuadernos o aplicaciones aisladas.
Google NotebookLM (estudio con IA): esta herramienta permite subir textos escolares, PDFs o apuntes propios para que una inteligencia artificial actúe como un tutor personalizado, generando resúmenes, guías de estudio y resolviendo dudas específicas basadas exclusivamente en el material proporcionado por el alumno. Canva (comunicación visual y colaboración): más allá del diseño, Canva es ideal para el trabajo colaborativo. En educación, las presentaciones y entregas visuales son constantes y esta plataforma facilita la creación de infografías y presentaciones de alto nivel profesional de forma intuitiva, permitiendo que varios estudiantes trabajen en tiempo real. Forest (enfoque y concentración): esta app utiliza la gamificación para fomentar la técnica Pomodoro. El estudiante planta un árbol virtual que crece mientras mantiene su foco en el estudio; si abandona la tarea para usar el celular, el árbol muere. “Es fundamental para entrenar la disciplina necesaria en largas jornadas de estudio”, enfatiza Laura Flores.. Las nuevas herramientas que prometen eficiencia pueden ser un arma de doble filo. Sin embargo, bien utilizadas pueden contribuir al rendimiento y la gestión de tareas en la sala de clases.
EDUCACIÓN EN TIEMPOS DE IA Muchos coinciden en que el uso informado y responsable de la tecnología, con la supervisión del profesor en la sala de clases, puede generar importantes beneficios, pues la inteligencia artificial es hoy “un imperativo” para los estudiantes.