Editorial: Los datos de la Casen 2024 en el Biobío
Editorial: Los datos de la Casen 2024 en el Biobío La entrega de los datos asociados a la edición 2024 de la Encuesta de Caracterización Socioeconómica Nacional (Casen) durante la semana pasada abrió la discusión pública en torno a la situación de la extrema pobreza y cómo los indicadores han mejorado durante los últimos años. En el caso de la Región del Biobío, el estudio identificó que la incidencia de la pobreza por ingreso de la población alcanza el 19,3%, equivalente a 325 mil personas.
Una cifra que puede tener dos lecturas, si consideramos que por un lado el promedio nacional fluctúa sobre el 17,3% y deja a la zona en una posición más preocupante, o bien que el número actual representa una reducción de casi un 3% respecto a la medición en 2022, lo cual hablaría de un progreso y positivo impacto de distintas políticas públicas.
Ante esa evaluación, el seremi de Desarrollo Social y Familia, Hedson Díaz, destacó que la incidencia de la pobreza multidimensional en la población a nivel regional fue de un 15,5%, por sobre el 17,7% de la media nacional, que creció en relación al 20% marcado en 2022. "Si se hubiera utilizado la metodología de 2023, la tasa de pobreza por ingreso de la Región habría sido de un 5,5%, que es estadísticamente más baja que la registrada en 2022", valoró la autoridad, recordando también que otro de los indicadores da cuenta de que la pobreza extrema en el Biobío fluctúa en el 7,2% de la población, equivalente a 121 mil personas.
Todos indicadores que permiten hacer una debida reflexión sobre los compromisos que ha asumido el futuro gobierno en áreas como seguridad y especialmente empleo, las cuales incidirán de manera concreta en los indicadores a evaluar en los próximos años.
Así como también permite destacar qué acciones adoptadas por la saliente administración en materia de ayudas sociales y apoyo a los sectores más vulnerables han amortiguado la compleja situación que vivió la Región con el cierre de grandes empresas y la falta de nuevos puestos de trabajo en el último periodo.
Recordemos que el más reciente indicador de desocupación informado por el INE en el trimestre septiembre-noviembre da cuenta de una tasa del 9,9%, una cifra que representó un ascenso de 1,2% en los últimos doce meses debido al alza de la fuerza de trabajo (1,3%). A ese indicador presentado en diciembre pasado se suma también que la tasa de desocupación regional de las mujeres alcanzó el 9,2%, mientras que la de los hombres el 10,4%, y que la informalidad ya supera la barrera del 26,9% de la población regional tras crecer un 0,7% en un año.
Otros elementos a destacar en el análisis regional de los resultados de la última Casen tienen relación directa con la reducción de brechas en indicadores como conectividad digital (3,6%), jubilación (3,2%) y apoyo (3%), lo que se valora de forma positiva especialmente en tiempos donde la transformación digital y el envejecimiento de la población son temáticas emergentes que deben ser tratadas como política de Estadoy por parte de los distintos sectores de la sociedad.
A ese desafío también se suma como el desarrollo de estos indicadores incidirá en la focalización que tendrá la implementación de las políticas públicas previamente mencionadas, donde la administración de José Antonio Kast buscará imprimir un sello de emergencia tanto al ámbito de la seguridad como del empleo, dos áreas que atañen directamente al crecimiento de la pobreza en sus distintos indicadores.
El éxito o no de las políticas diseñadas y presentadas en campaña será clave para mantener una serie de indicadores que han ido en alza permitiendo reducir importantes brechas a nivel de pobreza multidimensional y extrema. En el caso de la Región del Biobío, el estudio identificó que la incidencia de la pobreza por ingreso de la población alcanza el 19,3%, equivalente a 325 mil personas. Editorial En el caso de la Región del Biobío, el estudio identificó que la incidencia de la pobreza por ingreso de la población alcanza el 19,3%, equivalente a 325 mil personas