Vallejo denuncia "congelamiento" del diálogo con la oposición y apunta a efecto Kast en la recta final legislativa
Vallejo denuncia "congelamiento" del diálogo con la oposición y apunta a efecto Kast en la recta final legislativa La ministra secretaria general de Gobierno, Camila Vallejo, advirtió este domingo un quiebre en el ritmo de conversaciones con parlamentarios de oposición para destrabar proyectos legislativos pendientes del Ejecutivo, en una etapa particularmente sensible: a dos meses del término del mandato del Presidente Gabriel Boric. En su diagnóstico, el diálogo -que, según dijo, venía caminando con acuerdos técnicos relevantesse habría "congelado" luego de intervenciones públicas del presidente electo, José Antonio Kast, y de su equipo. Vallejo abordó el tema en el programa Estado Nacional de TVN, donde puso énfasis en la agenda legislativa prioritaria que La Moneda busca empujar en el tramo final.
Entre los proyectos mencionados estuvieron Sala Cuna para Chile, el Sistema Nacional de Cuidados y el fin al CAE mediante la creación del FES, iniciativas que describió como transversales y orientadas a impactar la vida cotidiana. La ministra sostuvo que se trata de materias con amplio interés ciudadano y que, por lo mismo, el Gobierno pretende evitar que queden atrapadas en una lógica de cierre anticipado o "fin de temporada" política. El punto crítico, según la vocera, es que las conversaciones no se habrían detenido por falta de base técnica, sino por un cambio de disposición política. Vallejo afirmó que existían avances relevantes con sectores opositores, pero que el escenario se alteró de manera abrupta. En una frase que tensionó el debate, deslizó que "pareciera" que desde el mundo del presidente electo se habría dado una señal para frenar el entendimiento, agregando que "algo pasó" después de esas intervenciones.
Consultada sobre si ese giro obedecía a una instrucción explícita de Kast, Vallejo respondió en términos indirectos, apuntando a una señal "desde arriba o desde su equipo". En la misma línea, aseguró que tras esas declaraciones y movimientos del entorno del mandatario electo se habría instalado un silencio práctico en los canales de contacto con la oposición: "Luego de eso no han habido contestaciones de teléfono", sostuvo.
La advertencia de Vallejo se lee en un contexto donde la oposición y el próximo oficialismo comienzan a reordenarse de cara al cambio de mando, y donde cada gesto adquiere un peso mayor que el habitual. Para La Moneda, el riesgo es que se consolide la idea de que, por estar "de salida", el Ejecutivo debería renunciar a impulsar sus compromisos y dejar la agenda en pausa hasta el traspaso.
En entrevistas y declaraciones paralelas recogidas por distintos medios, Vallejo ha insistido en que el Gobierno no asumirá una "transición política" que congele su gestión legislativa y que buscará despachar lo que considera prioritario antes del fin del mandato. En esa lógica, la ministra hizo un llamado a que los entendimientos construidos a nivel técnico no se pierdan en la disputa de corto plazo. Planteó que el desafío de las próximas semanas es transformar esos consensos preliminares en acuerdos políticos, apelando a una responsabilidad institucional que -a su juiciodebe primar por sobre los cálculos de instalación del nuevo gobierno.
El planteamiento abre una tensión de fondo: cuánto margen real existe para pactos transversales en el período posterior a una elección presidencial, cuando el liderazgo político comienza a desplazarse hacia el próximo gobierno, aunque el Ejecutivo vigente siga teniendo la titularidad constitucional. En esa frontera, cualquier señal de alineamiento anticipado en el Congreso puede afectar la tramitación de proyectos, sobre todo en materias que requieren negociación fina, urgencias legislativas y disciplina de bancadas.
Hasta el cierre de esta jornada, las declaraciones de VaIlejo se mantenían como el principal insumo público de la controversia, sin que se reportara una respuesta directa del presidente electo sobre la acusación de "congelamiento" atribuida a su influencia.
Con todo, el efecto inmediato ya quedó instalado: la agenda legislativa de los dos meses finales entra en una zona de mayor presión, donde el gobierno saliente busca acelerar acuerdos y la oposición enfrenta el dilema de negociar ahora o trasladar decisiones al próximo ciclo.
En la práctica, lo que Vallejo puso sobre la mesa es una disputa por el "tiempo político": si el Congreso seguirá legislando con lógica de continuidad institucional o si, desde ya, comenzará a operar con la brújula del gobierno entrante.
Y esa definición más que una polémica de frasespuede terminar determinando qué proyectos alcanzan a cruzar la meta antes del cambio de mando y cuáles quedarán en suspenso, a la espera del nuevo mapa de poder.
La ministra vocera aseguró que, pese a acuerdos técnicos avanzados para destrabar proyectos del Ejecutivo -como Sala Cuna para Chile, el Sistema Nacional de Cuidados y el fin al CAE con el FES-, el intercambio político se frenó tras intervenciones del presidente electo y su equipo. "Luego de eso no han habido contestaciones de teléfono", afirmó.. La ministra vocera aseguró que, pese a acuerdos técnicos avanzados para destrabar proyectos del Ejecutivo -como Sala Cuna para Chile, el Sistema Nacional de Cuidados y el fin al CAE con el FES-, el intercambio político se frenó tras intervenciones del presidente electo y su equipo. "Luego de eso no han habido contestaciones de teléfono", afirmó.