Cartas: Región de segunda clase
Región de segunda clase Los resultados dela PAESentregadosel lunes último hablan porsí solos.
La Región de Antofagasta no tienenitendrálos profesionales para competir de iguala igual con el resto del país en los desafíos de desarrollar proyectosde futuro, ni gestionar lasempresasque hoy operan enla zona, ni menoslasque lo haránenel mañana respondiendoa las nuevas y desafiantes tecnologías. Nuestros liceos y colegios tienen un nivel inferior respecto a la preparación de las generaciones que cada año egresan de lasaulas de losestablecimientos educacionales del país. Eso se traduce en que cientos de jóvenesquedan universidades de primer orden y de las carreras más demandantes de los conocimientos que permitan un transitar exitoso.
Pero la mala formación, la lejanía que muestran respectoa una adecuada comprensión lectora y al manejo de las operaciones básicas de las matemáticas también los deja en precarias condiciones para cursar una carrera técnica de ocho semestres, convirtiéndolos en futuros malos y fracasados técnicos.
Y después nos quejamos de tener unaalta tasade conmutados en las empresas regionales. ¿Que hace que sólo un colegio particular pagado quede en el número 40 del ranking nacional de los 100 colegios con mejores resultados, alejanos 60 puntos de distanciadel que ocupa el primer lugar? ¿ Qué hacen estosestablecimientos para mejorar efectivamente los malos resultados queaño aaño obtienen? ¿ Cómo explican a los padres que subirán las ya altas colegiaturas sin tener logros a mostrar o un proyecto para alcanzarlos? Así como hoy muchos antofagastinos buscan en la capital una respuesta un cercano futuro a muchas familias trasladarse a Santiago sólo para asegurarasus hijos una educación de calidad.
Este fenómeno que vivela “capital mundial de la minería” se repite año a año, sinque haya una reacción quedemuestre preocupación Las autoridades de educación, de todos los colores políticos, se esmeran en destacar las pocas décimas de alza en los resultados de SIMCE o de la PAES.
Los directivos de los establecimientos educacionales, pagados, subvencionadoso fiscales dan por cerrado el año y esperan quellegue el próximo año para administrar más mediocridad. ¿Están los padres realmente comel futuro desus hijos, o sólo ven en la educación una tarea a cumplir, sin importarsu calidad? ¿ Haremos alguna vez una seria y periódica evaluación de los docentes de la región? ¿ La educación regional entenderáque el perfeccionamiento de los profesores esimportante, con personas que enfrentan diariamente a jóvenes digitalizados del siglo XXI con las herramientas de un mundo de los 902 ¿ Aumentarán las universidades las exigencias de ingreso y académicas en las carreras que forman a los futuros profesores? Mientras llegan las respuestas seguiremos construyendo una región de segunda clase, habitada por profesionales del mismo estándar. Luis Maturana Carter