Las últimas cavilaciones del Delegado Presidencial Regional
Las últimas cavilaciones del Delegado Presidencial Regional Patricio Moraga Vallejos S® u despacho, en el tercer piso del Edificio de Servicios Públicos (Correos), en Talca, luce más desocupado que de costumbre. Ya se ha llevado algunas cosas a su domicilio. Más que nada objetos personales como fotografías, reconocimientos y libros, varios libros.
Los días pasan rápido y el Delegado Presidencial Regional, Humberto Aqueveque Díaz, no desea estar a última hora desalojando la oficina que entregará a su sucesor, Juan Eduardo Prieto, curiosamente del mismo que la recibió en el 2022.
A sus 45 años, de profesión abogado (Universidad Central), militante de toda la vida del Partido Socialista, recuerda con claridad cuando el 27 de febrero de 2022 recibió el llamado telefónico de la ministra del Interior, Izkia Siches, quien le preguntó si estaba disponible para el cargo. Reconoce que en un comienzo pensó que era una broma. "Luego me dice no diga nada, le vamos a llamar para confirmar. Termina la conversación alrededor de las 12,12 y media. Y a la 1 me llama mi madre y me dice que aparecí en televisión nombrado como Delegado. A mí nunca me reconfirmaron. Solo me dijeron, esté listo, esté disponible, le vamos a avisar", cuenta. El lunes siguiente -3 de marzo-, ya estaba instalado en Talca, listo para iniciar el proceso y para armar equipos.
Es oriundo de Cauquenes, hijo de María Angélica Díaz, profesora y contadora, y de Humberto Aqueveque, trabajador de la Feria Libre de Cauquenes, y tiene una hermana -Leticia -. Cuando recibe el llamado desde La Moneda, se desempeñaba como jefe de gabinete del senador Álvaro Elizalde. Conocía a Gabriel Boric, entonces parlamentario, pero en las EPROGRAF labores propias del Congreso, no en una relación de confianza. La vida cambia Desde que asumió como Delegado todo se transformó en su vida. "El diario vivir cambió prácticamente todo. Yo soy una persona bien trabajólica y ansiosa respecto al tema laboral. Entonces me meto mucho en un tema y acá hay mucho tema en el que meterse", señala, enfatizando que la Delegación demanda dedicarle bastante tiempo laboral y también personal. "Fui dejando de lado otras cosas. Soy. Humberto Aqueveque conversa con Diario Talca, repasando los principales acontecimientos y desafíos de su gestión de cuatro años. También anticipa qué hará después del 11 de marzo, cuando entregue las llaves de la Delegación a Juan Eduardo Prieto Las últimas cavilaciones del Delegado Presidencial Regional alguien que gusta mucho de hacer deporte. Eso prácticamente quedó de lado. También me gusta mucho leer y creo que fue uno de los más perjudicados. He tenido poco tiempo de disfrutar de algunos libros que es algo que me gusta muchísimo", dice. Asimismo, sostiene que la vida familiar se complejizó. "La vida desde el punto de vista sentimental también. Es difícil hacer convivir las relaciones de tiempo, sobre todo porque mi pareja no vive acá. Por ahí me terminaron varias veces durante este periodo", comenta con algo de humor. Humberto Aqueveque insiste en que la labor en la Delegación requiere estar 24-7 abocado a estas tareas y que la planificación de cualquier actividad extraprogramática es difícil de llevar adelante.
Para ilustrar lo anterior y con algo de nostalgia recuerda cuando no pudo asistir a ver a Metallica en Santiago, un 27 de abril de 2022, pese a que la entrada la había adquirido en 2019, pues el día del recital se registró un paro de camioneros y la situación ameritaba quedarse en el Maule y buscar la forma de resolverlo. En todo caso, sabiendo el costo que ha significado en la vida familiar y personal, con seguridad afirma que de todas maneras asumiría nuevamente un reto como éste.
Lo más desafiante Para Aqueveque lo más desafiante en su gestión fue enfrentar las inundaciones de junio y agosto de 2023 y el proceso de recuperación. "28 comunas de las 30 sufrieron algún tipo de afectación. Unas muy afectadas, como Licantén, lo que pasó un poco también alrededor de Hualañé, Curepto, el río Maule, también el río Longaví. Nos encontramos con personas que perdieron sus hogares. La situación también de los rescates en ese periodo. Muchos rescates aéreos. Muchos lugares que estaban sin conexión terrestre. La precordillera de Linares, la precordillera hacia Romeral, Teno también, a Los Queñes no había cómo llegar. Se cayó todo el camino. Tuvimos 500 puntos de afectación vial", señala.
Asimismo, recuerda que en su momento hizo ver su discrepancia con que se nombraba un delegado de reconstrucción procedente de Santiago u otra región, como ha sucedido ante otras emergencias. "No necesitábamos que viniera nadie desde afuera a explicarnos cómo funciona este proceso. Esto no fue una decisión fácil. Había que tener cierta espalda. Yo puse mi capital político en esta decisión. O sea, si esto no resultaba, seguramente yo el 2024 ya no estaba acá.
Y creemos que fue una buena decisión", sostiene, recordando que las primeras tareas se orientaron a recuperar el riego y la agricultura. "Estuvimos a tres semanas de no tener riego en toda la región, de no regar 200.000 hectáreas y por consiguiente de matar la agricultura", afirma. También reconoce el apoyo de los parlamentarios. "Cuando los parlamentarios nuestros se pusieron de acuerdo e implementaron el Plan Maule en la Ley de Presupuesto del 2024, a nosotros nos ayudó muchísimo. Esos más de 100.000 millones de pesos nos permitieron desarrollar este 85% de avance", dice. Pero la que parece ser una recuperación exitosa, con más de 85% de ejecución, trastoca con la reconstrucción aún pendiente del terremoto y tsunami del 2010.
Prueba de ello son los hospitales que, si bien muestran un desarrollo sustancial en su construcción, aún no se han entregado. "Está casi listo (hospital de Cauquenes), está en un 93%. Después de hartos años, el terremoto fue el 2010 y estamos entregando el hospital 15 años después. Eso no es lógico", afirma con un dejo de crítica hacia la demora de los procesos. Rotación de autoridades Humberto Aqueveque es uno de los tres delegados regionales -junto a O'Higgins y Antofagastaque terminará el periodo. Sin embargo, en las Seremías no se corrió la misma suerte. "Si me preguntan si hubiese algo que se pudiese cambiar, yo creo que sería eso. Me hubiese gustado mantener un equipo con menos rotación", dice.
A estas alturas ya se perdió la cuenta de los cambios en el Maule y existe certeza de que son pocas las autoridades que empezaron en el 2022 y que la próxima semana entregarán las llaves de sus oficinas.
Aqueveque comenta que ser Delegado o Seremi no es un trabajo cualquiera y en ello entran en juego distintas variables para el desarrollo del trabajo. "Uno quiere avanzar más rápido de lo que avanza el aparato público y también nuestros Seremis se encuentran ahí con ciertas fronteras y entre medio pasan cosas que son difíciles de resolver. Resolver las dificultades asociadas a emergencias de la naturaleza, en esta región, debiese ser parte del currículum de un Seremi", apunta.
Ciertamente ésta es una región de multi amenazas y con una fuerte ruralidad, y que, si bien está a sólo 3 horas de la capital, a veces el centralismo es más fuerte, y además termina "absorbiendo" problemas y males de la capital. "Es una región que está no tan lejos de Santiago, donde además el efecto globo de la presión que se hizo en la Metropolitana para tratar de extirpar bandas criminales hacía que se pusiera el ojo en algunas regiones. Lo que pasó en Las Américas yo creo que era un indicador de lo que podría haber pasado.
Y si nosotros no poníamos un paralé de manera inmediata en ese tipo de acciones, tal vez lo que hubiésemos estado viendo hoy día hubiese sido mucho más complejo y estaríamos como en otras regiones", afirma. Con gusto a poco Frente al trabajo desarrollado, hay situaciones en las que el Delegado -como se dice coloquialmentequedó "con gusto a poco". "Yo soy bien autoexigente. A veces uno pierde el foco en lo que ha logrado. Si usted me pregunta, yo feliz hubiese querido entregar los hospitales. Pero se me olvida que en estos hospitales no había ni primera piedra", dice, aludiendo a los recintos de Parral y Cauquenes.
En el caso de Licantén es la misma sensación. "Nosotros quisimos hacer muchas cosas en Licantén y como no veíamos que se entregaba la primera piedra en el hospital, hasta hace una semana yo estaba súper angustiado porque sentía que faltaba algo", expresa. De igual modo, reconoce que también le hubiese agradado tener resuelto el caso del hospital de Linares. "Ha sido muy complejo.
Hoy día, que Contraloría tenga detenido el proceso de término anticipado de contrato ha generado que todos los procesos para retomar la construcción, ya sea licitación pública o una licitación privada, estén detenidos porque todavía no se termina el primer contrato", señala.
Agregando que "para mí, esa es una tarea pendiente porque la gente de la provincia de Linares siente que ahí hay una deuda". El Delegado también considera que se podría haber avanzado y profundizado en criterios de prevención de incendios forestales, involucrando más a los municipios y con mayor trabajo comunitario. El último día El cambio de mando presidencial entre Gabriel Boric y José Antonio Kast está anunciado para la mañana del miércoles 11 de marzo.
Para el Delegado Humberto Aqueveque el último día es el 10, jornada en la que espera compartir con los funcionarios de la repartición, pero además desarrollar un gabinete regional ampliado y un punto de prensa, el último de su gestión. "El día miércoles (11), alrededor de las 12, vendré a hacerle entrega de la delegación a Juan Eduardo Prieto", señala, adelantando que le proporcionará una carpeta con la información administrativa relevante, también un pendrive con información contable, además de un dosier con el comité de seguimiento de la inversión, con antecedentes de los proyectos más emblemáticos y en qué etapas se encuentran. La idea es que el Estado -continúa la autoridadno tenga en ningún minuto una detención. Esto, a pesar de la tensión que se está viviendo en los últimos días entre Boric y Kast por el tema del cable chino submarino y la suspensión de reuniones bilaterales.
Después del 11, Humberto Aqueveque dice que se quedará en Talca, aprovechando además que se hizo hincha de Rangers, y su futuro laboral lo visualiza en el ámbito privado de la profesión y también en la docencia donde ya tiene un par de ofrecimientos de universidades.
Por ahora no se proyecta en el ámbito político, aun cuando sí cree que extrañará el ritmo de trabajo de delegado. "Me voy con la tranquilidad de que puse todo el corazón durante estos cuatro años", dice en la despedida. Sobre su escritorio hay una caja para seguir guardando sus cosas..