Autor: Rocío Latorre y Pedro Rosas
Portazo de Venezuela a retomar relaciones complica al gobierno ad portas del primer vuelo de expulsión
Portazo de Venezuela a retomar relaciones complica al gobierno ad portas del primer vuelo de expulsión Fue el propio director del Servicio Nacional de Migraciones, Frank Sauerbaum, quien lo anticipó hace algunas semanas: abril sería el mes en que comenzarían los vuelos de expulsión. Y este jueves, a primera hora, el gobierno del Presidente José Antonio Kast dará el primer paso concreto en esa dirección. Serán 40 personas las expulsadas en un operativo que partirá a las 7.30 horas desde el Grupo 10 de la FACh, en Santiago. El vuelo hará escala en Iquique y continuará rumbo a Bolivia, Ecuador y Colombia, en lo que será el inicio de una estrategia que el Ejecutivo busca instalar de forma periódica.
Sin embargo, el primer hito llega con una ausencia significativa: no habrá ciudadanos venezolanos en este vuelo, pese a que representan el mayor número de órdenes de expulsión pendientes (de las 46 mil totales). La razón -reconocen en el propio Ejecutivoestá en el congelamiento de relaciones diplomáticas con Venezuela, lo que ha impedido avanzar en coordinaciones consulares clave para concretar las expulsiones.
El propio Sauerbaum lo transparentó hace una semana ante la Comisión de Gobierno Interior de la Cámara, donde advirtió que ese es hoy el principal obstáculo operativo. "Un cuarto elemento, que es la gestión más importante que tenemos que hacer, es con Venezuela, básicamente para que nos reciba a las personas que hoy día se quieren ir o queremos expulsar, pero no las reciben porque no tenemos relaciones consulares.
Si usted me pregunta cuál es el gobierno, acusando que las declaraciones mayor problema, ese es", sostuvo, aludiendel Mandatario constituyen ataques contra Venezuela y sus ciudadanos. do a la negativa de Caracas a recibir a sus connacionales.
El tema volvió a surgir este martes en el Senado, donde la autoridad insistió en que las expulsiones son solo una parte de una política más amplia, que incluirá salidas voluntarias y vuelos humanitarios, en paralelo a nuevos anuncios del Ministerio del Interior. En el plano diplomático, en tanto, el escenario está lejos de destrabarse.
En su última visita a Buenos Aires, el Presidente Kast sostuvo que "la salida del narcodictador Maduro, nos va a permitir a varios países poder restablecer relaciones consulares y más adelante relaciones diplomáticas estables con un país que estaba cerrado a la posibilidad de recibir de vuelta a sus propios compatriotas". Pero la respuesta desde Caracas fue inmediata.
El canciller venezolano, Yván Gil, calificó como "imposible" avanzar en relaciones con Chile bajo el actual tono del "Así es imposible hablar en serio de relaciones consulares o diplomáticas", advirtió el jefe de la diplomacia venezolana, marcando un portazo que complica directamente la implementación del plan migratorio del Ejecutivo. Con este cuadro, en La Moneda asumen que el desafío no solo es logístico -o de financiamiento-, sino que también, político. Instalar una frecuencia regular de vuelos de expulsión aparece como una señal clave para dar cumplimiento a una de las principales promesas de campaña de Kast, en un contexto donde existen miles de órdenes pendientes.
Tras el despegue del vuelo, el subsecretario del Interior, Máximo Pavez, junto a Sauerbaum, encabezarán una vocería desde el Grupo 10 de la FACh para referirse al Plan de Control Migratorio, en lo que será la primera señal pública de la ejecución efectiva de las expulsiones. Autor: Rocío Latorre y Pedro Rosas. La Moneda concretará este jueves el primer vuelo de expulsión de migrantes irregulares, pero sin ciudadanos venezolanos. La negativa de Caracas a retomar vínculos consulares tensiona el plan del gobierno. El director del Servicio Nacional de Migraciones, Frank Sauerbaum.