Autor: Antonia Urrejola Ex ministra de Relaciones Exteriores
Columnas de Opinión: La foto no sólo dice, decide
Columnas de Opinión: La foto no sólo dice, decide os fotografías en las últimas semanas. La primera, en Washington DC, durante la visita de Lula da Silva a Donald Trump. La segunda, en Beijing, en el encuentro con Xi Jinping. Más de veinte negociadores en cada toma. Ninguna mujer. Y somos la mitad del planeta. D Cristina Vio, de ComunidadMujer, advirtió en estas páginas que las fotos revelan quiénes deciden y quiénes quedan fuera. Su diagnóstico sobre la "tubería con fugas" en el liderazgo corporativo -donde las mujeres se pierden en cada escalónes correcto. En política exterior el problema tiene una capa adicional: quienes están en esas mesas no solo administran decisiones, definen las reglas del sistema.
La arquitectura del derecho internacional contemporáneo -Naciones Unidas en 1945, la OEA en 1948, la Convención de Viena en 1969, los grandes pactos de derechos humanosse diseñó en salas como las de esas fotos: del Norte global y casi solo masculinas.
Las realidades que no se vieron entonces -el trabajo de cuidados, las mujeres como sujetos en las decisiones de paz y seguridad, la violencia sexual en conflicto, la dimensión de género en migración, clima y mediaciónno entraron a las reglas porque no había quien las nombrara.
Justamente eso hizo la finlandesa Immi Tallgren en el volumen Portraits of Women in International Law: New Names and Forgotten Faces ?: una galería de retratos que repone a las mujeres que construyeron el derecho internacional contemporáneo y que la historia oficial dejó fuera del marco. Sus trayectorias lo prueban: Bertha Lutz, la brasileña que peleó para que la palabra "mujeres" apareciera en la Carta de la ONU; Minerva Bernardino, la dominicana que insistió en la igualdad como principio fundacional. La lección no es nostálgica, es práctica: cuando solo cuatro mujeres firman la Carta entre 850 delegados, lo que entra depende de lo que ellas alcancen a nombrar y empujar. El resto queda afuera.
Las dos fotografías confirman lo obvio: en el momento en que se rediseña el orden global -tecnología, comercio, conflictos regionales, transición energéticalos temas cambian, pero la conversación sigue teniendo los mismos actores -y sin la mirada de las mujeres. No se trata de pedir una silla para la foto. Se trata de algo anterior y más profundo: quién define qué problemas existen y cuáles no, qué se discute y qué se asume, qué entra a la agenda y qué queda fuera. Quienes están ausentes de las fotos suelen estar también ausentes de las definiciones. Por eso, por ejemplo, una candidatura femenina a la Secretaría General de Naciones Unidas no es un asunto cosmético: cambia quién queda habilitada para formular las preguntas. Más aún si, como la de Michelle Bachelet, llega con una trayectoria de gobierno y multilateral difícil de igualar. De lo contrario, las reglas por venir -sobre inteligencia artificial, desplazamiento climático, gobernanza digitalse seguirán escribiendo con la mitad de la humanidad fuera del lente. Autor: Antonia Urrejola Ex ministra de Relaciones Exteriores.